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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

¡Forma parte! 
 

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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Me gusta acudir a nuestro diccionario de la lengua y en este caso nos dice:
“Organización clandestina de criminales sicilianos // 2. Por extensión, cualquier organización clandestina de criminales // 3. Engaño, trampa, ardid”.

O sea, que no hay que ser siciliano, ni clandestino para ser o pertenecer a una mafia.  Esto se pone clarificador: El engaño, la trampa y el ardid (“Artificio, medio empleado hábil y mañosamente para el logro de algún intento”) son la base fundamental para ser mafioso, ¿o no? Así, se ha de deducir que quienes practican el engaño, la trampa y el ardid son mafiosos.

Creo que mi presidente del gobierno es un mafioso (el de mi comunidad autónoma, también). Sólo hay que repasar las hemerotecas para comprobar la sartá de mentiras, trampas y ardides que nos contó a todos los españoles para conseguir la presidencia. Él y todos los que le acompañan.

Pensando un poco más allá, uno se da cuenta de que todo cuanto le rodea es una pura mafia. Menos la comunidad de propietarios de un bloque de viviendas. Ahí hay poco margen para el nacimiento de la mafia, ésta necesita de mayores beneficios. Y además la presidencia es rotativa anualmente y no daría tiempo. Que no, que no, aquí no hay negocio, ni cargos, ni licitaciones, ni grandes proyectos y saben dónde vives. Y son pocos y pueden darse cuenta muy pronto del ardid.

Pero superado este escalón primario de una organización colectiva, la cosa empieza a cambiar: Que si Juntas Vecinales, Ayuntamientos, Mancomunidades, Comarcas, Diputaciones, Comunidades Autónomas y el Estado. ¡Menuda escalera ésta! Los márgenes de beneficios crecen exponencialmente en cada escalón y no tienen fin. En una democracia como la nuestra, que no es una verdadera democracia por haber nacido atada y bien atada, esto de la mafia parece dar continuidad en los propios partidos. Cuando uno ve que el que está no se baja nunca, empieza a pensar mal y eso aunque se pierdan elecciones y elecciones, una tras otra. Qué interés procura el estar arriba de la estructura. Qué prebendas son facilitadas gracias a ese puesto. Deben ser altos los réditos, si no, no se entiende. Se tragan hasta su dignidad de personas y maniobran lo indecible por la permanencia. ¿Serán los maletines que, dicen, corren por los períodos electorales y que están exentos de justificación alguna? O ¿Serán los favores por los silencios que, de éstos, obtienen? O ¿quizás sea por la nómina de fin de mes que no necesita de grandes esfuerzos ni permanencias horarias? Supongo que serán muchos más los motivos para que haya personas destinadas, desde que nacen, a esta ardua tarea de la política. Digo “ardua tarea” por que no ha de ser fácil para hacerse el hueco y mantenerlo, y el empeño y las hipotecas a suscribir, muchas. Además, hay que romper con los principios, con las éticas y las moralidades o, quizás es que nunca se tuvieron.  Lógicamente ese empeño y esas hipotecas no van en beneficio de los ciudadanos. Éstos forman parte de una masa social que responde más a cuestiones meramente viscerales que a la memoria histórica de un cerebro racional y éticamente amueblado. Así quedaría explicado cómo algunos nacen y mueren, de viejos, haciendo política. Éstos obtienen la categoría de Capos, los que mandan.

En estos años que sufrimos de crisis financiera, no he oído a ninguno de estos políticos decir nada en contra del sistema que la ha creado. Hay que salirse de la política para encontrar las verdades sobre esta crisis y también las soluciones. Los políticos están al servicio de ese sistema y acatan sus órdenes sin rechistar porque, al fin al cabo, a ellos no les afecta de la misma forma que al resto de la masa social. Ellos se mantienen a salvo, o bien, al frente del puesto de mando o al frente del equipo de mantenimiento. Que hay que machacar al mismo de siempre, pues se le machaca y a otra cosa mariposa.

Decía Antonio Gala que “los políticos honrados se quitan de en medio cuando cae sobre ellos la sospecha”. No tenemos políticos honrados o, cuando menos, los suficientes. Ni tampoco estadistas, porque, como decía Churchill: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. ¿Hay alguien ahí? Silencio por respuesta…

La tristeza me embarga cuando compruebo que desde los años 70 ya no hay políticos comprometidos con sus países, con sus naciones, con sus conciudadanos. Sea por que el sistema asesinó a los que si lo eran (Lincoln, Kennedy, Luther King, Allende, Gandhi, Olof Palme y tantos y tantos otros) y tales actuaciones les produjo miedo a estos advenedizos y la constatación de quién o quienes son los verdaderos amos del mundo. Todo una pura farsa, una insondable mentira que está llevando a este planeta a su destrucción. Sólo hay un interés: tener más dinero y más poder para seguir teniendo sojuzgados a los esclavos, para que nunca levanten cabeza y acierten a ver la verdad.

Porque siempre entendí la política como el medio para liberar a las gentes de la tiranía de los malos. Nos liberábamos de las dictaduras y en las democracias se podría ejercer la defensa de los intereses de los pueblos. La triste realidad: no hay buenos políticos, ni mejores estadistas. Por encima, hay un poder en la sombra al que nadie combate, ni siquiera los políticos, que para eso les pagamos, para que nos defiendan de esos demonios y no para otras cosas… ¡Reventará!

Cuando comenzamos a tener un desarrollo excepcional en todos los campos de la ciencia, nos damos cuenta de que no nos sirve para nada. No se consigue nuestra libertad, ni tan siquiera la liberación de la miseria. Ésta, la miseria, es el vehículo que ellos utilizan para mantener su tiranía sobre el 99% de la población mundial. Ellos, sólo el 1% son los que mandan. Y los políticos están a su servicio, no al nuestro. Son sólo asépticos políticos, que no valientes defensores de lo público. Sólo eso. 

La Historia siempre se repite y me queda la esperanza de que, en esta ocasión – creo que cada vez más cercana-, venga alguien y no se enrede con parábolas o se deje crucificar; y ponga, a cada uno, en el sitio que le corresponda. ¡Qué ya está bien de tanto mamoneo!

Otro mundo mejor es posible y aquel, mejor político que creador de una fe, y que echó a los mercaderes del templo, venga pronto, antes de que se vuelva a liar. Políticos como él son los que nos hacen falta. Primero la buena política, que ya tendremos tiempo después para los rezos y las resonancias Schumann. O, quizás, ya las tengamos sobre nosotros y sólo nos quede alcanzar la masa crítica necesaria de personas conscientes, que permitan el cambio a una más grande y nueva dimensión, donde los que piensan en la maldad y en el egoísmo, simplemente, desaparezcan.

Oigan su corazón y presten toda la atención a su conocimiento intuitivo. ¡No falla!

Publicado en: Hacia la madurez social
Email del autor: jmariahp@gmail.com

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Comments

German  Pinto
# German Pinto
viernes, 27 de enero de 2012 7:51
Mafia politica,policial,economica,hay muchas mafias ,pero la peor de todas es la mafia economica que nos gobierna,hundiendo a los pueblos en la miseria,postrados ante lo que estos mamarrachos digan y ordenen y un pueblo que atenazado por el miedo se deja llevar al matadero dócilmente,como esperando un milagro de ésta mafia financiera que gobierna Europa....decia Luther King que " nadie se sube a la espalda de alguien si éste no la dobla"pues hace tiempo que se suben a la espaldas de la mayoria,hasta cuando?....
chus
# chus
viernes, 27 de enero de 2012 9:01
Gracias JM. Por el artículo, y por la ocasión de comprobar como se comparten cosas llegando al detalle de la expresión, con personas que uno no conoce (aún), pero que tan cerca le aparecen.
Tal como la masa crítica funciona para la masa inconsciente, y sus impulsos de miedos y egoismos, esperamos que funcione para quienes deseamos desde tantos nudos individuales, que funcione para la red que estamos formando.
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
viernes, 27 de enero de 2012 14:05
Curiosidad Chus: ¿Que cosas compartes llegando al detalle de la expresión?
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
viernes, 27 de enero de 2012 14:06
Germán, respondiendo a tu pregunta y utilizando la frase que adjuntas de Luther King, ¿Hasta cuándo? Pues hasta que dejemos de doblar la espalda, ¿no?
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
viernes, 27 de enero de 2012 19:14
El artículo es un ataque contra todos los políticos desde el "alcade de barrio" en adelante hasta llegar al presidente del estado, considerando a todos mafia, en una descripción llena de ira contenida, originada seguramente por la atroz crisis que estamos viviendo desde hace casi cinco años. ¿Hace cinco años no habia mafia?
Considero injusto el artículo. Porque ni todos son mafia, ni todo es corrupción, aunque abunda.
No se cual es el "sistema" deseado y justo. Si miro hacia el Este, no me gusta. Si miro hacia el Oeste tampoco. Hacia el Sur aún menos. Y hacia el Norte, bueno, en el Norte hay cuestiones que estan por ver, pero parece que reune cualidades y calidades humanas para comenzar a ser un camino, en algunos lugares.
Si se ha de producir un cambio en la masa, elevando nuestro orgullo en paridad con nuestro semejante, bienvenido sea. Y pronto. Pero en este sistema nuestro, que está entrelazado con el europeo, dentro de un sistema global, no creo que un cambio brusco sería beneficioso, a excepción del sistema financiero global. Y me explico.
Se están dando pasos, en nuestro recien nombrado gobierno, en lo que considero la buena direccion. Sobre todo con sentido comun, fuera de improvisaciones e insensateces. Creo estar retornando a una realidad tras la pesadilla, en la que vislumbro mejoras a medio plazo. Las maneras apuntan a ello. Aunque se haya tenido que subir el irpf, en escalas (pagan mas los que mas cobran= justicia social). Y se está elaborando un proyecto de ley para aumentar los tramos exentos por encima de los 18.000 actuales.
Supongo no será todo ideal. No estamos en una situación ideal.
Pero, en esta españa nuestra, dividida por 17 pensamientos comunitarios, velando cada uno por sus intereses, mal arreglo hay, si no se centraliza un modo nacional de hacer las cosas. Tuve dudas al principio de este gobierno, que ahora comienzan, solo comienzan a disiparse en algunos rincones, y me parece de momento, sensata la actuación. No veo la mafia por ningun lado. Si existen corrupciones y corruptelas, que si el proyecto de Gallardon sale adelante, podrán enjuiciarse sin presiones políticas, que ya es mucho.
Decís de dejar de doblar la espalda. ¿Que significa dejar de doblar la espalda? ¿Una revolución a la Islandesa? ¿En estos momentos? ¿Con la que nos cae? Dejar que se te suban encima es una decisión individual y personal, que se materializa en las urnas. Y la mayoría votamos mas por un convencimiento social que por haber leido un programa que nos interese. ¿Como vamos a participar los ciudadanos en política, si ni siquiera el 0,06 % se ha leido el programa electoral de ningun partido político?? ¿Como? ¿Que revolucion queremos hacer si votamos "al que nos cae mejor"? Pues bien, la "revolucion" de la masa, ha de comenzar por ahí. Por estar presentes en la acción política, con conocimiento programático, con conocimiento de idearios y con una concepción de la política como un servicio al país, desde el "alcalde de barrio" hasta el presidente. ¿Y como o cuando sabremos que esto es así? Cuando la justicia ejerza de tercer poder y libre.
Nuestra libertad es individual y cada uno decide.
Sagrario Arana
# Sagrario Arana
viernes, 27 de enero de 2012 19:20
“Ellos, sólo el 1% son los que mandan...” Así se suele expresar, sí. Pero resulta que el 1% de 7.000.000.000, o sea de siete mil millones, es 70.000.000, o setenta millones. Así que los cálculos no dan ni de lejos. Ellos, en realidad, no son ni el uno por mil; son más bien un 0,0000000... y al final un 1.

Eso hay que contemplarlo así, como realmente es. Y fijarse en cómo consiguen con esa ridiculez de representación numérica humillarnos al resto de los SIETE MIL MILLONES de una forma tan extraordinaria.

Y dices, José María: “La Historia siempre se repite y me queda la esperanza de que, en esta ocasión – creo que cada vez más cercana-, venga alguien y no se enrede con parábolas o se deje crucificar; y ponga, a cada uno, en el sitio que le corresponda. ¡Qué ya está bien de tanto mamoneo!”...

Bueno, creo que en estos dos puntos hay una clave muy importante para todos nosotros:

• Sólo comprendiendo esta situación podremos dar la vuelta a esta ridícula pirámide
• Y sólo cuando la base de esos SIETE MIL MILLONES logre estar encima – es decir, SÓLO CUANDO UNA MAYORÍA DE CIUDADANOS DECIDA DEJAR DE ESPERAR A QUE VENGA UN MESÍAS SALVADOR, entonces ese ridículo porcentaje de mafiosos personajes que maneja a su antojo este planeta, ENTONCES Y SÓLO ENTONCES está situación dejará de ser posible.

Para eso es preciso que sucedan varias cosas:

1) Que la gente deje de negar la evidencia de lo que está sucediendo. ¡IMPORTANTÍSIMO!
2) Que dejen de debatir entre ellos
3) Que dejen de dar vueltas en círculo repitiendo los mismos argumentos
4) Que empiecen a querer saber lo que no saben: a estudiar una gran cantidad de información que ya existe, que habla de lo que no cuentan los medios de comunicación.
5) Para eso se necesita replantearse las prioridades. Al igual que cuando sucede algo imprevisto, como un accidente, las prioridades en una vida se reorganizan de un día para otro, y lo que hasta el día anterior parecía imposible, deja de serlo.
6) Porque cuando se hace todo eso, te puedo asegurar que muchísimas cosas cambian. Y sobre todo, uno deja de esperar que NADIE QUE NO SEA UNO MISMO vaya a cambiar la situación.

Estoy convencida de que todo lo que digo suena radical.

Y también estoy convencida de que sólo con mucha gente radical (es decir, que comprenda la raíz de lo que está sucediendo) es como va a ser posible el cambio.


José María Hernández
# José María Hernández
viernes, 27 de enero de 2012 20:19
Estimado Ángel, la situación en la que se encuentra nuestro mundo no viene de hace cuatro o cinco años, es absurdo creerlo así. Es una situación vieja, muy vieja, de siglos. Y que no te quepa la menor duda, durante los 40 años de la dictadura y los últimos 30, en esta España nuestra ha robado hasta el Tato. En el funeral de Fraga, la plana mayor del gobierno y el ex, se fueron a comer a un afamado restaurante. ¿Pagaron a escote los 100€ por cubierto o lo pagaron con nuestros impuestos? Tú, ¿qué crees? Gestos, los gestos son fundamentales y necesarios.

Y Sagrario creo firmemente en la inmensa capacidad del ser humano para reaccionar ante situaciones límite y lo intenta hacer bien, aunque la mayoría de las veces no resulta. Pregúntales a los afectados del Katrina, a los de Haití y a los de Lorca y a los que llevan siglos muriendo de hambre y sed. Las películas y los flases televisivos nos venden realidades distintas y momentos heroicos que sólo duran un instante. Ghandi, Luther King y otros como ellos fueron líderes y movieron a millones de voluntades, enseñaron caminos que rompían con lo establecido. Tuvieron que ser unos individuos los que movilizaran. Por desgracia es así. Nuestra formación está condicionada de antemano por los poderes que nos gobiernan y seguimos siendo ovejitas para lo bueno y para lo malo. Y las ovejitas necesitan de su pastor, de su lider. Fíjate qué poder tan distinto tendría el 15M de contar con un verdadero líder. Pero no es fácil ser líder, no todos sirven, son una especie única y en estos tiempos muy rara. Y suele, encima, ocurrir que si alguno se apunta a serlo, simplemente, lo matan. Jodido está el asunto ese de ser líder de la humanidad. Así las cosas estoy convencido de que la ayuda que necesitamos vendrá de fuera. Imagínate la siguiente situación: una tribu perdida que jamás ha tenido contacto con nadie externo. Ellos enciende su fuego aún con la piedrecita o con los palitos. Ahora llegas tú con tu encendedor de bolsillo y bu ala se hace el fuego. De momento, pasaras ser un ser superior y te rendirán todos los honores. Tú serás su nuevo centro. Si tu voluntad es la de ayudarles y enseñarles, les irá bien a ellos y a ti. Si tu voluntad es arrebatarles lo que tengan, al final se darán cuenta e intentarán acabar contigo. Algo así está pasando en este mundo, tras siglos y siglos: De los que vinieron se quedó el que sólo quería arrebatarnos. Hemos avanzado y aprendido y necesitamos echar a estos arrebatadores y para ello necesitados a los buenos, a los que sólo quieran ayudarnos y enseñarnos. Y unos y otros son responsables de esta raza que no quiere dejar de ser humana.
chus
# chus
sábado, 28 de enero de 2012 11:23
¿Que qué cosas comparto llegando al detalle de la expresión. Esther? Pues... ¡Todo! Me pasa que, por alguna razón, quizá por no compartir amargura, me corto y no me expreso de esa manera, pero no dejo de sentir hasta cierta familiaridad en el desencanto.
Es una mafia. Completa. Y funciona como una mafia, con el imprescindible apoyo del silencio, de la omertá, de los cómplices colaterales.
Lo tengo muy claro. O son unos mayúsculos idiotas incompetentes, o saben muy bien lo que pasa y se aferran a su sistema mafioso, del que chupan sin vergüenza. Y saben que si no chupan ellos, chupan los colegas, y se callan, y nos lo callan, y además nos dirigen la palabra, y en sus tonos, en sus cuerdas vocales, vibra la mentira, y en los aspavientos de sus manos, la insinceridad...
Y con voces y brazos, los que hace poco acusaban hasta el insulto cotidiano, y prometían, ahora hacen exactamente lo mismo o peor que lo que supuestamente hacían aquellos a los que criticaban, y exactamente lo contrario de lo que habían prometido, y me refiero al partido que gobierna. Un partido cuyo jefe no se sabe su programa electoral, que está desaparecido, que está haciendo genuflexiones a la Merkel y a los mercados, un partido que es una absoluta mafia desde hace bastante más de cinco años, con dirigentes nombrados a dedazo o con sucesión de "famiglia" (véase Galicia y Comunidad Valenciana), sin vergüenza alguna ni reacción ante sus casos de corrupción y sin propósito de enmienda, y agitando en sus nuevos brotes el descaro rancio de sus raices franquistas totalitarias.

Espero que, por lo menos, de ese partido salga una gran masa de consecuentes voluntarios que acuda a la llamada de la Botella (no del Botellón) y limpie las calles, plante macetas, y colabore en el esplendor de nuestras ciudades. Seguro que todos esos votantes ilusionados acuden entusiastas... Sería una buena demostración de que no hay mafia.
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
sábado, 28 de enero de 2012 13:18
Chus, te había hecho la pregunta porque cuando recibí el artículo de José María, hacía pocas horas que en una conversación con un amigo mío había aparecido el mismo término: Mafia. Lo había utilizado mi amigo en referencia a una historia que me estaba contando. Resulta que mi amigo, por circunstancias ajenas a su voluntad, está relacionado con una familia catalana muy conocida a nivel político. Me comentaba que uno de ellos le explicaba con orgullo todos los tejemanejes que se llevaban a nivel de inversiones especulativas. Mi amigo, harto de escuchar, le comentó que a él todo eso le parecía un robo y algunas cosas más que no explico por no extenderme. El sujeto se molestó muchísimo y días más tarde mi amigo recibió un mensaje a través de un tercero en el que el sujeto le amenazaba diciendo que fuera con cuidado pues él tenía muchos amigos influyentes que podrían hacerle mucho daño. Mi amigo no daba crédito y me comentó: “¿Te das cuenta Esther? Esta chusma que está en el poder es pura mafia al estilo siciliano. Lo peor es que se creen muy listos, pero son tan incultos…a mi me da vergüenza ajena escuchar sus conversaciones.”
Creo que estamos en el proceso de asumir la podredumbre que nos rodea. Es un proceso doloroso pero necesario y llevará su tiempo porque creo que aún nos queda mucho por ver y sentir.
chus
# chus
domingo, 29 de enero de 2012 13:24
Así es, los palurdos han asumido el poder, se regocijan en su desvergüenza e impunidad y no hay debate posible con ellos. Asumen que tienen razón y derecho y punto. Y resulta de ingenuos e ilusos el pretender que se vayan a bajar de ahí por confrontación de ideas.
chus
# chus
domingo, 29 de enero de 2012 13:45
Por ejemplo, con los bancos, y alguna que otra "caixa": vamos a mentirles a los ancianos, que creen en nuestros directores de sucursal que les aconsejan, y a quedarnos con su dinero (el tema de las "participaciones preferentes".) Y lo hacen. Y se lo quedan. Y nadie hace nada.
Eulalia
# Eulalia
lunes, 30 de enero de 2012 12:17
José María, gracias por el artículo. Cuantos más escritos nos acerquen a la realidad del mundo en el que vivimos, aunque sean de difícil digestión para la gente que todavía cree que hay buenas intenciones en el actual sistema, mejor, en mi opinión....forma parte de las acciones que ayudan al ciudadano de a pie a dejar ir las fantasías en las que hemos vivido durante tantos siglos.
El ser humano todavía "se emborracha" del falso poder que otorga la omnipotencia sin un compromiso con el trabajo interior real. Desgraciadamente es así, sin embargo cuando una/uno emprende dicho trabajo hacia dentro continuamente se descubre a sí mismo creyéndose más "algo" que los demás. Precisamente porque desde niños estamos identificados con nuestras creencias sobre nosotros mismos y sobre el mundo que nos rodea.
Todo eso es irreal, y nos conduce a acciones y trabajos hacia el exterior que nos alejan de lo real: consumir, luchar contra molinos de viento que no podemos modificar individualmente, seguir soñando con quimeras...
Para mí lo único que vale es el ejemplo: actuar, ser, hacer desde la integridad y la autoobservación constantes, pues todos y todas, sin excepción a mi entender, estamos aprendiendo a ser verdaderamente humanos: a alinearnos con lo que realmente sentimos, percibimos y pensamos, y a actuar desde esa totalidad.
Sólo cuando una masa crítica de personas en el mundo llegue a ese nivel de madurez se podrá producir el cambio real en el exterior: ocurre lo mismo en la vida de cada uno/a...así como es dentro, es fuera. La verdadera encarnación del cuerpo que habitamos, de eso que llamamos estar vivos y vivas, el privilegio de descubrir nuestro potencial, nuestra capacidad de valorar cada momento de conexión, de despertar, de disfrute de lo pequeño, es nuestra fuerza....es ahí cuando comienzan a abrirse nuevas posibilidades de acción, que además son contagiosas.
No hablo de teorías, sino de experiencias. Por eso Esther, y disculpa que sea tan franca, me he alejado un poco de gastar energía en pensar reflexionar dar vueltas siempre al ruido mental al que tanto tiempo nos hemos acostumbrado: parece que el análisis de las cosas, dar vueltas y vueltas a los tecnicismos, nos ayuda a sentir que hacemos algo por cambiar las cosas...y últimamente a mí me ocurre que no me interesa para nada...el SENTIR y salir a la calle con eso, y compartir desde ahí, es lo único que me importa y firmemente creo que es lo que más se contagia: mostrar que se puede vivir a corazón abierto, con ecología de comportamiento (no contribuyendo en nada a sostener este sistema enfermo en el que vivimos, sistema no sólo económico sino también de relaciones, de engaños, de deshonestidad con nuestros sentires, de huidas a través de consumos, de comportamientos automáticos, etc)....y sobre todo, alejándome de la continua queja, pues a la vista está que el mundo está al revés...
Claro está, caigo continuamente en lo antiguo una y otra vez...y me vuelvo a levantar. Sin embargo, con cada caída me vuelvo más humilde, y a la vez, más esperanzada en que es mi camino, el que he escogido con todo mi ser....
Y en lo pequeño, en lo cotidiano, con mis hijos, con el simple ir a por el pan, o escoger el menú para comer, o acoger con una sonrisa el victimismo de un hombre que me pide dinero para viajar recién tomado su carajillo, contribuyo, creo, al cambio en este mundo.....
Eso sí, a ciegas, pues toda creencia es, en sí misma, potencialmente limitada, o sea, puede ser experimentada, nuevamente, como una quimera...
Para mí vivir es esto, queridos y queridas hermanas....dejar ya de preocuparme por el cambio del exterior, y ocuparme continuamente en experimentar los increíbles cambios que nos están ofreciendo la vida en estos tiempos tan turbulentamente privilegiados...
José María Hernández
# Jose María Hernández
lunes, 30 de enero de 2012 14:16
Eulalia: "y salir a la calle con eso, y compartir desde ahí"... Es lo que creo deberíamos hacer todos, salir a la calle. Tomar las calles todos los días y manifestar, pacíficamente, nuestro hartazgo y la necesidad de que el cambio hacia otras formas de entender la vida se impongan. Y hacerlo con contundencia, todos reunidos en todas las calles de todos los pueblos, ciudades y países. Hay que empezar a hacer llamamientos a la rebelión contra una sociedad que no nos gusta y que consideramos inviable. Y tenemos que tomar el liderazgo que significa llenar las calles del mundo. O somos capaces de hacerlo o seguirán comiéndonos poco a poco y al final acabarán con todos nosotros. La economía y la industria a nuestro servicio, no al revés. Es hora de dar la vuelta a los paradigmas que nos llevan gobernando siglos y siglos sin dar honestidad ni dignidad alguna al ser humano. Y sólo nos queda la calle...
Eulalia
# Eulalia
lunes, 30 de enero de 2012 18:12
Estamos de acuerdo, José María, salir a la calle es necesario para sentirnos unidos en este sentimiento de protesta ante la actuación de los políticos o mandatarios. Sin embargo, para mí no es suficiente: para que realmente los mandatarios del futuro dejen de actuar como actúan los políticos de ahora, una masa crítica de ciudadanos tiene que dejar de actuar de manera política: es decir, pensando una cosa, sintiendo otra, y actuando una tercera....maquinando por interés propio, sin verdadero amor a la vida, a estar vivos, a la increíble oportunidad que es estar encarnando un cuerpo en estos tiempos...aunque no siempre nos sintamos así por lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.....muchos de nosotros todavía vivimos "políticamente" la mayor parte del tiempo...y hasta que no cambiemos dicha masa crítica, y eso lo hace cada uno a nivel individual, las protestas se quedarán en eso, en momentos de unión por la misma causa....sin concreción, esfumándose como el humo pues al final del día, con nuestras pequeñas acciones de cada día sostenemos el sistema, creamos y actuamos para sostener nuestras ideas de nosotros mismos, que son falsas e ilusorias....sólo parte de la verdad....
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
miércoles, 01 de febrero de 2012 8:59
Y prescindir de la banca tradicional, apoyando solo la banca ética. No consumir productos de grandes multinacionales, por ejemplo Nestle. En estas acciones esta nuestro verdadero poder. ¿Que harían los bancos sin nuestro dinero? ¿Que haría Nestle si nadie compra sus productos?
esmeralda
# esmeralda
jueves, 09 de febrero de 2012 13:27
Yo quiero saber el nombre del malo o de los malos.
Es posible?
José María Hernández
# Jose María Hernández
lunes, 13 de febrero de 2012 15:07
Esmeralda, los malos de esta película son todos aquellos que defienden a este capitalismo dictador y salvaje. A todos aquellos que se sirven del dinero de los demás para aumentar su poder. A todos aquellos que se sirven de la mentira y de la estrategia para aumentar su riqueza. A todos aquellos que roban a los que menos tienen. A los que utilizan el desconocimiento de los demás en su propio provecho. Todos los que sabiendo parte de la verdad, no la enseñan a los demás. A todos aquellos que desprecian a sus semejantes por no pensar como ellos, ni tener lo que ellos. Los codiciosos y avaros. Los fariseos. Los que se piensan superiores. Los que se creen dueños de todo. En fin, Esmeralda a todos los que se piensan los más guapos de la fiesta...

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