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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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Estoy leyendo “Mas allá del tiempo”  de Krishnamurti y David Bohm.  Ayer encontraba este fragmento de una de sus conversaciones y lo encontré significativo especialmente para los momentos convulsos que estamos viviendo, Por eso he pensado en compartirlo con vosotros.

K: Entonces, volviendo al tema, ¿por qué el hombre ha hecho esto?

DB: ¿Hecho qué?

K: Acumular conocimientos. Aparte de la necesidad de poseer conocimientos actuales en ciertas áreas, ¿por qué esta carga del conocimiento ha continuado por tanto tiempo?

DB: Porque en cierto sentido, el hombre ha estado tratando de producir una base sólida mediante el conocimiento. El conocimiento ha tratado de crear una base. Ésa es una de las cosas que han ocurrido.

K: ¿Y qué significa eso?

DB: Significa de nuevo, ilusión.

K: Lo cual quiere decir que los santos, los filósofos, me han educado -en el conocimiento y por medio del conocimiento- para encontrar “la base”.

I: Para crear una base. En cierto modo, solían ser así todos estos períodos en que la humanidad estaba presa en la superstición. Y el conocimiento fue capaz de terminar con eso.

K: Oh, no.

I: Lo hizo hasta cierto punto.

K: El conocimiento sólo me ha incapacitado para ver la verdad. Me atengo a eso. No me ha liberado de mis ilusiones. El conocimiento mismo puede ser ilusorio.

I: Eso puede ser, pero ha aclarado algunas ilusiones.

K: Quiero aclarar todas las ilusiones que conservo, no algunas. Me he liberado de mi ilusión con respecto al nacionalismo, de mi ilusión con respecto a la creencia, con respecto a esto, a aquello. Al final, me doy cuenta de que mi mente es ilusión. Vea, para mí, que he vivido un millar de años, es algo inmenso descubrir que todo esto es
absolutamente inútil.

DB: Cuando usted dice que ha vivido por un millar de años, o un millón de años, ¿significa eso, en cierto sentido, que toda la experiencia de la humanidad es...?

K: ...soy yo...

DB: ...es usted. ¿Siente eso?

K: Así lo siento.

DB: ¿Y cómo lo siente usted?

K: ¿Cómo sentimos cualquier cosa? Espere un momento, se lo diré. No es simpatía, ni empatía, no es algo que he deseado, es un hecho, un hecho absoluto, irrevocable.

DB: ¿Podríamos compartir ese sentimiento, tal vez? Ése parece ser uno de los pasos que están faltando, porque usted ha repetido muy frecuentemente eso como una parte importante de la cosa total.

K: Lo cual quiere decir que cuando usted ama a alguien, no hay “yo”: eso es amor. Del mismo modo, cuando digo que soy la humanidad, es así; no es una idea, no es una conclusión, forma parte de mí.

DB: Digamos que es un sentimiento de que uno ha pasado por todo eso, por todo lo que usted describe.

K: Los seres humanos han pasado por todo eso.

DB: Si otros han pasado por ello, entonces también yo he pasado por ello.

K: Desde luego. Uno no se da cuenta de eso.

DB: No, nosotros separamos las cosas.

K: Si admitimos que nuestros cerebros no son “mi cerebro particular”, sino el cerebro que ha evolucionado por milenios...

DB: Déjeme decir por qué esto no se comunica tan fácilmente; todo el mundo siente que el contenido de su cerebro es, en cierto modo, individual, que él no ha pasado por todo esto. Digamos que alguien, hace miles de años, pasó por la ciencia o la filosofía. ¿Cómo, entonces, me afecta eso a mí? Esto es lo que no está claro

K: Porque estoy preso en esta egocéntrica, estrecha y pequeña celda que rehúsa mirar más allá. Pero usted, como científico, como hombre religioso, viene y me dice que su cerebro es el cerebro de la humanidad.

DB: Sí, y que todo conocimiento es el conocimiento de la humanidad. Por lo tanto, de algún modo todos poseemos ese conocimiento.

K: Por supuesto.

DB: Aunque no en detalle.

K: Entonces usted me dice eso, y yo comprendo lo que quiere decir, no verbalmente, ni intelectualmente; comprendo que es así. Pero llego a eso sólo cuando he abandonado cosas comunes como la nacionalidad, etc.

DB: Sí, hemos abandonado las divisiones y podemos ver que la experiencia pertenece a toda la humanidad.

K: ¡Eso es tan obvio! Uno va a la más primitiva aldea de la India, y el campesino le contará todo acerca de sus problemas, de su esposa, de sus hijos, de su pobreza. ¡Es exactamente lo mismo que en otras partes, sólo que él viste ropas diferentes, o lo que fuere! Para “X” éste es un hecho irrefutable; es así. Él dice: “Muy bien, al final de todo esto, de todos estos años, de pronto descubro que ello carece de sentido”. Pero nosotros no aceptamos eso, somos demasiado listos. ¡Estamos tan empapados de controversias y argumentaciones y conocimientos! No vemos un hecho simple, nos negamos a verlo. Y viene “X” y dice: “Véanlo, está ahí”. Entonces comienza la inmediata maquinaria del pensamiento, y el pensamiento dice: “Permanece en silencio”. ¡Entonces practico el silencio! He hecho eso por un millar de años, y no ha llevado a ninguna parte. Por lo tanto, sólo hay una cosa, y consiste en descubrir que todo cuanto he hecho es inútil, ¡cenizas! Usted ve que eso no lo desalienta a uno. Ésa es la belleza de ello. Pienso que es algo como el Ave Fénix.

DB: Surgiendo de las cenizas.

K: Nacida de las cenizas.

DB: En cierto modo ello implica libertad, estar libre de todo eso.

K: Ha nacido algo totalmente nuevo.

Publicado en: Filosofía, Espiritualidad
Email del autor: 26390eir@gmail.com

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Comments

German  Pinto
# German Pinto
lunes, 19 de septiembre de 2011 7:51
Me parece precioso,me ha gustado mucho,gracias por compartirlo Esther,aunque no llego a entenderlo del todo...el mundo está lleno de supersticiones,la vida del hombre es una ilusión?,???,pienso comprarlo,qué editorial es?...
chus
# chus
lunes, 19 de septiembre de 2011 8:48
Fascinante diálogo en la Frontera. La Frontera, o el escalón, en la próxima etapa de la evolución humana. La Frontera entre el ser humano que experimenta las consecuencias y las contradicciones de enfrentarse a un ego condicionado por la ilusión, la mentira, de la separación, y el ser humano que ha trascendido la ilusión y ha entrado en posesión de un estado de percepción en el que la experiencia de la verdad es directa, y no depende de subordinarse a análisis racionales o sensaciones y emociones. Y tal experiencia se transmite como "un hecho absoluto, irrevocable."

¿Las Claves para el paso en el escalón evolutivo?
La renuncia y la entrega: el abandono de la práctica de alimentar el ego separado y aislado con conocimientos y emociones, y la sustitución de la misma práctica por la observación silente y desapegada. La rendición, la consumición de la falsa identidad "hasta las cenizas" y la constatación de que, de esas cenizas no se otiene la aniquilación, el nihilismo vacío y desamparado, sino la resurrección y la plenitud de un vacío cuya ausencia de interferencias (todo tipo de emisiones telepáticas e inconscientes de "radio-Ego", la gran conspiración, la gran mentira compartida) permite que la verdadera naturaleza de la vida y de la consciencia fluya y se revele, como Isis desvelada, a la instrumentación del ser humano, vehículo de esa consciencia y ese amor que es una energía viviente en la que se vive, se mueve y tiene su ser, en ese aire único que todos respiramos al unísono.

Es la muerte, pero da la vida. Es el fin, pero es el Principio. Es el final de un sueño y el despertar a una vigilia completamente nueva, y no el despertar de un sueño dentro de otro sueño.

Ee este tipo de testimonio, el de Krishnamurti, se puede observar y constatar paralelismos y coincidencias con muchos otros, aunque cada cual aporta su propia perspectiva. Es la perspectiva, la misma plataforma de planteamientos y respuestas que se encuentran en seres trascendidos como Jesucristo, cuyo mensaje nos ha llegado distorsionado por muchos que no han alcanzado esa realización, que incluso no han entendido esas palabras que siguen ahí revelando el mismo misterio.

En esta Frontera se hallan cada vez más almas, que han recibido el toque del despertar y que han visto despertado su anhelo, quizá por desencanto, quizá por desesperación en los casos más penosos. Y el impacto de esa revelación en el mecanismo sincrónico de la metapsique humana en la que estamos suspendidos o sumergidos va a suponer un impulso y un cambio definitivo en la evolución.

¿Qué puede hacer uno, dentro de su esfera y dentro de su estado, para responder en la medida de sus posibilidades a esa llamada, a esa campanada? Bueno, a cada cual le afecta allí donde su sensibilidad se está desarrollando, pero también se encuentran respuestas comunes, como lo es la de variar o ampliar el foco de la percepción desde el ámbito personal al ámbito "del otro", o "de los otros", tratar de detectar los lindes de la propia ilusión de separación y disolverla, aunque sea por comparación, ajustando la lente del análisis en términos como los que cita el texto: "Es exactamente lo mismo que en otras partes, sólo que él viste ropas diferentes." Esa disolución consigue incluso calmar la crítica destructiva y las emociones de identificación que conlleva. Ojo, trampa, no se trata de criticar la destrucción, que es útil y necesaria en el metabolismo de la vida, sino de evitar el impacto de retorno que indefectiblemente nos causa la atmósfera negativacon la que se emite o se recibe. Lo que se destruye, lo que muere, es el ego y todos sus emisarios y feudatarios, y lo que surge de las cenizas, efectivamente, es lo que tantos han reconocido bajo el simbolismo del Ave Fénix, aquello que renace más allá del rastrojo sofocante, ahora eliminado, como las nubes removidas que dejan ver la luz del Sol que siempre está ahí.
Siguiendo la pista de los despertares.
Abrazos luminosos
Chus

Gracias Esther.
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
lunes, 19 de septiembre de 2011 9:17
¿Habrá resurrección tras las cenizas de lo que ahora somos? ¿Ha habido siempre un renacimiento? La vida se abre paso entre la muerte, es ley natural. Pero no es esta la verdadera cuestión, sino que si el nuevo "Ave Fenix", portará en su conocimiento las experiencias de la humanidad, y si éstas aportarán un conocimiento que sirva para un "resurgir" mejor.
Cristóbal Cervantes
lunes, 19 de septiembre de 2011 18:25
Precioso texto Esther, hablan desde dos mundos distintos, uno sabe y el otro ha estudiado, yo también siento que todos los seres humanos podemos acceder a todo el conocimiento desde el Big Bang hasta ahora, dicen que heredeamos cosas de nuestros padres, de nuestros abuelos....heredamos toda la Evolución, todos fuimos polvo de estrellas antes, todos fuimos agua, tierra, vida, plantas, animales, toda la historia del ser humano está en nuestro interior, ya sabemos que tenemos tres cerebros, uno reptiliano, otro de mamífero y otro de homo sapiens, nuestro ADN tiene 12 hebras, los científicos han "descifrado" dos, y han llamado a las otras 10 hebras que no saben descibrar "ADN basura", cada hebra de ADN contiene información para llenar aproximadamente 7.000 millones de libros, ¿nos damos cuenta?, no heredemos sólo el color de los ojos de papá, heredamos el Universo, pero a ese "conocimiento" no se llega estudiando, haciendo, dicendo, se llega cuando dejas de buscar, porque no está fuera sino dentro, la llave es el Amor.
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
lunes, 19 de septiembre de 2011 22:13
Me alegro de que te haya gustado Germán. El libro es de editorial Kairos, pero lo tienes en PDF si clickas el enlace del título en el artículo.

Respecto a entender a Krishnamurti eso es algo que creo que ni David Bohm consigue completamente a pesar de realizar un gran esfuerzo de comprensión intentando desligarse de sus conocimientos científicos. A mi me encanta el libro, no tan solo por el pensamiento de Krishnamurti, sino por el fascinante papel de David Bohm intentando comprender. Es todo un ejemplo de mentalidad abierta. Krihnamurti habla desde un lugar interno al que no se puede llegar por la razón, desde el discernimiento quizás –como él lo llama- por eso a todos nos deja esa sensación de no estar seguros de entenderlo completamente, sobre todo en otros pasajes del libro. Preguntas si la vida del hombre es una ilusión y lo que él intenta transmitir es que todo lo que llevamos en nuestro cerebro, nuestras ideas, son producto del ego. Solo librándonos del ego podremos percibir lo realmente valioso. Personalmente creo que librarse completamente del ego es una tarea demasiado elevada para aspirar a ella en una vida. Me conformo con disolverlo suficientemente como para poder sentir que todos formamos parte de un todo, no para intelectualizar esta idea, sino para realmente experimentarlo. Creo que este sería un gran paso.

Cristóbal, yo también hace tiempo que percibo que llevamos toda la historia de la humanidad en el inconsciente colectivo y como estamos conectados a él , tenemos toda esa información. Eso podría reflejarse perfectamente en nuestro ADN como bien apuntas. Creo también que tenemos acceso a un conocimiento superior cuya conexión tenemos bloqueada y que como tu has dicho, precisamente la llave está en el amor. Donde hay amor no hay lugar para la confrontación porque existe una instantánea comprensión del otro.

Chus, sabía que te iba a gustar. Gracias por tu precioso comentario.

Angel Luis, espero que tras las cenizas exista un mejor resurgir, lo espero con todo mi corazón.

Un abrazo a todos
Cristobal Cervantes
martes, 20 de septiembre de 2011 6:59
Querida Esther, permíteme una matización a lo que has dicho, no creo que tengamos que "librarnos del ego", reivindico un ego maduro como algo fundamental para todo ser humano, creo que más bien el texto apunta a trascender el ego, es decir, integrarlo e ir más allá, es un matiz, besos.
German  Pinto
# German Pinto
martes, 20 de septiembre de 2011 7:49
Me parece fascinante,lo leeeré con mucha atención y no tanta chorrada como hay por ahí!!.
chus
# chus
martes, 20 de septiembre de 2011 8:48
Sobre el ego y la iluminación:

http://www.youtube.com/watch?v=QkuSSZeHsXw

Bellas e ilustrativas escenas de "Pequeño Buda" de Bertolucci.
Especialmente, a partir del minuto 7:00. Su impacto cuenta más que su asimilación racional.

Dice Esther: ...No para intelectualizar... Sino para experimentar.

Alguna vez he conseguido percibir esa dualidad extraña: En alguna ocasión, he observado que una parte de mi estaba disfrutando de una experiencia, o de un estado de consciencia. Pero a la vez, otra parte de mi estaba... ¡Explicándolo! Explicando sin parar, racionalizándolo todo. Una especie de notaría adjunta, dando fe y registrando. Como un loro. Me daba la risa.
El punto crucial en esto era que yo notaba que al mismo tiempo, había algo en mi que se daba cuenta de la dualidad, del experimentador, y del notario explicador. (Y tiene cierto paralelismo con el diálogo del artículo)
Por lo tanto, incluso racionalmente puedo llegar a la conclusión de que hay algo en mí más allá de la dualidad, de la racionalización, y que no depende de ésta para existir, como si que depende el ego, el "arquitecto" que no para de construir y reconstruir su casa de ilusión.
Ahora sé que está ahí, y no me hace falta explicarlo.
Son mis raices en el cielo.

Abrazos iluminosos
Chus
Gloria Rebolledo
miércoles, 21 de septiembre de 2011 15:56
Recuerdo que ha ya un tiempo de que Esther dió inicio a este blog , en esos momentos muchos pensábamos que "un día" todo pasaría, así, tal como algunos dicen hoy "y cuanto vale el libro?" , tal vez otros dirán " hasta cuando vá a durar esto" , tambien muchos puede ser que se mantengan en un "universo paralelo" ... , mientras quienes de una u otra forma "creemos" continuamos la busqueda de soluciones a cada situación en forma parcelada y tambien de un punto de "vista globaliazdor" , pero ¿es esto sistémico?... ¿de beneficio para todos? ¿será viable esta alternativa?.

Cabe preguntarse ¿será necesario que cada cual opte por asumir todo cambio? o ¿será que es bueno mantener una esperanza? ... ¿ aún cuando esta deba renacer de las cenizas?...

Gracias Esther, un gran abrazo.
Gloria

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