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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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La nave se está hundiendo pero la gente tiende a estar más ocupada en mantener el estatus que en salvarse; en defender lo poco que les queda, aunque se haya visto lo poco que vale, que en la transformación, en dejarlo todo y empezar a construir de cero.

Claudio Naranjo estudió medicina, psiquiatría y música y acabó convirtiéndose en un referente mundial en la investigación de la mente humana. Integrador de la sabiduría tradicional y científica, oriental y occidental, y el conocimiento histórico, antropológico, sociológico, psicológico y espiritual del ser humano. Creador del programa SAT, en principio dirigido a profesionales de la psicoterapia y derivado en un programa de transformación individual y social para uso personal y en el ámbito educativo. Autor de más de 20 libros, traducidos a varios idiomas.

"La única salida a esta crisis es la transformación interior".

La crisis actual ha tambaleado muchos cimientos del sistema y ha acabado revelando algunas de sus muchas fisuras. El comunismo se hundió por sus fallos de funcionamiento pero el capitalismo no parece salir mejor parado. Llevamos siglos cambiando gobiernos, haciendo revoluciones políticas y sociales pero nunca llegamos a buen puerto quizás porque nos olvidamos de las transformaciones más básicas y elementales que tienen lugar en la revolución personal.

Tenemos el mundo que tenemos por el tipo de conciencia que se desarrolla a través de la educación, según Claudio Naranjo. Y si queremos salir de verdad de esta crisis económica, social y humana hemos de superar el ego individualista e iniciar una auténtica transformación interior.
 
¿La civilización está enferma? ¿De qué?

El mal de la civilización es la mente patriarcal. Y no me refiero sólo a la sociedad patriarcal que hace que los machos predominen sobre las mujeres y tengan un acceso más fácil al poder y a la economía. Me refiero a una forma de mentalidad que actualmente ya todos compartimos, hombres, mujeres y niños, contaminados por el mismo virus.

¿A qué nos referimos exactamente, con esa "mentalidad patriarcal"?

A una pasión por la autoridad. Por el ego, el ego patrístico, un complejo de violencia, desmesura, voracidad, conciencia insular y egoísta, insensibilidad y pérdida de contacto con una identidad más profunda.

Hay quien cree que todo esto forma parte de la naturaleza humana y que siempre ha sido así.

Pues no. Hay indicios de la existencia de un pasado matrístico, y aún hoy existen algunas sociedades indígenas de estas características que no funcionan en absoluto con estas directrices y valores que conocemos en la civilización. Esta mente, lejos de ser inherentemente humana, en realidad empezó a gestarse hace sólo unos 6.000 años, cuando, ante una crisis de supervivencia, ciertas poblaciones agrícolas arcaicas indouropeas y semitas tuvieron que volver a hacerse nómadas y acabaron convirtiéndose en comunidades de guerreros depredadores.

¿Y cómo se manifiesta esta mente patriarcal?

En unas relaciones de dominio-sumisión y de paternalismo-dependencia, que interfieren en la capacidad de establecer vínculos adultos solidarios y fraternales. El cerebro patriarcal-racional llama a la competencia, mientras que el femenino llama a la cooperación. Esta dependencia y obediencia compulsiva (a los gobiernos y al poder en general) no sólo son enajenadoras para el individuo sino que constituyen distorsiones, falsificaciones y caricaturas del amor.

Pero las cosas pueden ser de otra manera. Usted dice que, en realidad, somos seres "tricerebrados".

Efectivamente. En un lenguaje anatómico, poseemos un cerebro instintivo, que compartimos con todos los reptiles; emocional, como el resto de los mamíferos, y el racional, que es el último que se ha desarrollado y, sin embargo, ha acabado imponiéndose a los otros dos. Es como si en nuestro interior lleváramos a tres personas: una de tipo intelectual-normativo, que sería el padre; una persona emocional, que representa el principio del amor, que es la madre, y una instintiva, que sería el niño. Pues bien, en la sociedad actual, lo que denominamos la civilización, predomina el cerebro racional y tiene lugar el imperialismo de la razón sobre lo emocional y lo instintivo.

Pero esta razón que impera, ¿es realmente racional o más bien irracional?

Ahí has dado en el clavo, porque en realidad no es racional ni inteligente, desde el punto de vista de los resultados en el bienestar social y personal. Ha corrompido conceptos como la inteligencia, la eficacia o la racionalidad misma. Es una mente rígida, aislada, autoritaria y normativa que busca resultados y ganancias a corto plazo, pero ganancias desde el punto de vista competitivo, materialista o consumista, no en cuanto al bienestar profundo, desarrollo personal o convivencia con el medio. Y, en consecuencia, toda la educación está sujeta a este paradigma racionalista.

Que se manifiesta en...

En considerar la educación un mero traspaso de información, alejado de objetivos como el autoconocimiento, que debería ser prioritario. Y así vemos cosas en la escuela como que un niño o una niña llora y le llaman la atención.

Y si se ríe le echan de clase.

Las emociones están prohibidas. Y lo instintivo aún más. Y sin embargo, para que la persona esté sana en una sociedad sana sería preciso el equilibrio entre los tres cerebros. Armonizar los binomios competencia/colaboración, agresión/ternura. Desarrollar una sana agresión en vez de la agresividad depredadora imperante. Y sobre todo desarrollar la capacidad amatoria, la ternura.

¿Estamos en el camino? Usted habla del ocaso del patriarcado.

Por una parte, vemos que el autoritarismo en las familias disminuye y también el de los gobiernos. Pero han cogido el poder las empresas y su control en la sombra es enorme. Pero quizás sí, podemos decir que la nave se está hundiendo pero la gente está más ocupada en mantener el estatus que en salvarse; en defender lo poco que les queda, aunque se haya visto lo poco que vale, que en la transformación, en dejarlo todo y empezar a construir de cero.

Por eso insiste usted tanto en la importancia de la educación.

Claro, porque es más fácil prevenir que curar. Hemos de prevenir la destrucción de la mente. La educación actual cuenta con una agenda implícita que requiere que los niños sean igualitos a los papás, cuando los papás son el problema. Decimos que la educación es para transmitir nuestros valores y no nos damos cuenta de que estamos transmitiendo nuestras plagas.

¿Y esto es responsabilidad de la escuela, de la familia, de los medios.?

De las autoridades en todos estos ámbitos, desde los profesores quemados hasta la misma opinión pública. Los padres aspiran a que sus hijos triunfen en este mundo de competencia económica, no importa que también sea un mundo de pobreza creciente mientras que no les toque a ellos. Prefieren la educación que sirve como una máquina de certificación. No les interesa educar sino servir al mundo del trabajo. Insisten en que desean el bien de los hijos pero en realidad no les interesa el bien de los hijos más que como eficacia en los negocios. Tenemos el mundo que tenemos por el tipo de conciencia que se desarrolla a través de la educación, que es una educación implícitamente explotadora.

Es usted muy crítico con la educación y muy en especial con los educadores.

Porque no considero educación el mero traspaso de información, como una forma más de producción, de formación y explotación de nuevos trabajadores, que es en lo que consiste la escuela actual. Debemos volver a las raíces de la educación como autoconocimiento, en la búsqueda de ese "conócete a ti mismo" de Sócrates. Al autoconocimiento transformador que posibilite el cambio.

Sin embargo, hay algunas iniciativas educativas diferentes, como por ejemplo las escuelas internacionales de Krishnamurti.

Sí, pero aún esas escuelas llegan hasta el debate, y eso está bien, porque por lo menos te da la oportunidad de aprender a pensar por ti mismo. Pero el debate en sí no transforma nada. Hay que integrar procesos de autoconocimiento transformador.

La transformación individual para transformar y sanar la civilización.

No hay cambio posible sin pasar por el autoconocimiento individual. Siglos y siglos de cambios sociales y políticos han fracasado porque han pasado por alto el cambio de las personas. Sólo podemos sanar el tejido a través de las células, las personas. Y para eso tenemos que sembrar la semilla en la escuela. Pero ha de ser una nueva escuela que tenga en cuenta los tres aspectos de las personas: el conocimiento, la salud amorosa y la salud instintiva.

Suena diferente.

Pero necesario, si queremos transformar las cosas de verdad. El otro día me invitaron a dar una conferencia en una universidad, y antes de empezar me pidieron que evitara los temas espirituales y los psicológicos y me limitara a la pedagogía. Chocante. La educación se resiste a integrar lo transcendental-espiritual y lo terapéutico y sigue considerándolo un campo ajeno porque, de lo contrario, complicaría las cosas. Y es cierto, las complicaría un poco, porque significaría permitir que las personas piensen por sí mismas. Así que no se asume el riesgo. Claro que no se calcula el precio.

¿Y cuál es el precio?

La infelicidad colectiva.

¿Y qué podemos hacer?

En primer lugar, reconocer que es un hecho que los niños llegan cada vez más emocionalmente dañados al colegio. En muchos casos los padres están ausentes de la educación de los hijos. Escasea el tiempo libre y casi no se disfruta del ocio, y mucho menos compartido en familia. Y sin embargo, el ocio está ligado al crecimiento y al espíritu, ya que te ofrece la oportunidad de estar contigo mismo.

¿Qué más?

Reconocemos también que están faltos de amor y de esa parte del saber, no científico, la sabiduría que nos permite tomar buenas decisiones en la vida. Decisiones que nos conduzcan de verdad a ser más felices.

¿La escuela tiene que ocuparse de todo esto?

Sí, la escuela tiene que incorporar ese aspecto humanizante. Revelar la insatisfacción latente y canalizarla. No sólo para sacar a flote este sistema económico en crisis sino por el coste personal y de sufrimiento.

¿A qué se refiere con revelar la insatisfacción?

Porque detrás de toda búsqueda hay una insatisfacción y si queremos iniciar una búsqueda personal hacia el autoconocimiento y la transformación debemos ser conscientes primero de que este estado de cosas no nos satisface. La insatisfacción está ahí, bien latente y bien visible, lo que pasa es que el consumismo nos da respuestas del tipo: cómprate un coche mejor, cambia de casa, de ciudad, de pareja, de trabajo. Pero no vale la respuesta del consumismo porque la insatisfacción, así, no sólo no se resuelve sino que acabamos haciéndonos adictos a ella, que en realidad es lo que necesita el sistema: que seamos unos obedientes consumistas insatisfechos crónicos. Necesitamos respuestas más profundas que nos lleven a hacer cambios significativos.

Tengo la impresión que tanto en la escuela como en la familia no siempre está bien vista la búsqueda ni la insatisfacción.

Y así es. Porque nuestra cultura no reconoce la búsqueda como un valor sino como un síntoma. Sólo se admite si está en el camino de la ambición profesional, pero si es algo indefinido, que es como tiene que ser la búsqueda en estado puro, enseguida se etiqueta. Dicen "qué persona tan inquieta", y se la ve rara. Si además es muy apasionada, la búsqueda no comprendida ni apoyada se hace dolorosa y acaba en la consulta del psiquiatra. Cabe la posibilidad de que se acabe interpretando como un síntoma esquizofrénico, angustia, etc., cuando en realidad no es más que la insatisfacción natural ante la vida alienada, separada y desestructurada que llevamos.

¿De qué manera podemos actuar desde la familia?

Lo máximo que pueden hacer los padres por sus hijos es ocuparse de su propio desarrollo personal. Que el padre y la madre se desarrollen como personas y sean el ejemplo. Que no aspiren solo a que el hijo o la hija traigan buenas notas a casa. Que tomen conciencia de todo eso que está faltando en la educación y parece que nadie lo nota.

 

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Comments

German  Pinto
# German Pinto
viernes, 29 de abril de 2011 5:52
Con la vida salvaje y estresada que llevamos no me esttraña que éste señor diga lo que dice,nos llevan donde les dá la gana,asi de ésta manera con la vida acelerada nos olvidamos de lo que de verdad importa y nos convertimos en seres insensibles y que todo nos dé igual,pero lo mismo hombres que mujeres.Ahora es el tener más que el vecino,el aparentar y creo que vamos al tener menos y sewr mas persona con mis semejantes,con la naturaleza,pero queda mucho y las mentes aún están muy cerradas...queda mucho trabajo de campo!.....
Eulalia
# Eulalia
viernes, 29 de abril de 2011 13:15
Sí Germán así es aunque de nosotros y nosotras depende parar el ritmo y comenzar a priorizar lo que realmente queremos en nuestra vida...gracias Esther gran artículo y verdades como puños
abrazos
chus
# chus
viernes, 29 de abril de 2011 13:38
En general, una estupenda y clara perspectiva, completada con opciones y cursos de acción claros y definidos.
Pero hay algo que no me casa del todo. Igual es que confundo o identifico inteligencia con razón, o viceversa. Se habla en el artículo del predominio o de la prevalencia de la razón sobre la emoción y el instinto (el imperialismo de la razón.) En mi opinión, el factor contaminador, el virus fatal pendiente de transmutar en la alquimia del mundo es el PODER. El poder y la corte demoníaca que lo acompaña: la impunidad, la soberbia, la experiencia de los demás en términos de adulación e idolatría, la liberación de escrúpulos, el asilamiento en la divinidad, etc., etc. Cuando este virus infecta y se encarna, la razón se convierte en un instrumento frío apuntalado por referencias exclusivamente egoistas y parciales. Y pienso que los complejos asociados al uso del poder se conectan más con el instinto de supervivencia animal, y con reglas que afectan a la manada y sus tipos de jerarquía.
Un político, por ejemplo, recibe su poder del pueblo, en todos los casos. Hasta en las monarquías. Depende del pueblo en última instancia. Lo mismo ocurre con un empresario o un banquero. Dependen del pueblo, (en este caso, transformado eufemísticamente en consumidor o cliente) aunque sea para exprimirles. Pero llega la infección, y en una fase avanzada, el ser se transforma y cancela toda esa interdependencia sustituyéndola por un ego superlativo, desreferenciado y una perspectiva absolutamente egocentrada, en la que cualquier conclusión de la razón limpia plantea que para esa persona, es el mundo el que le sirve a él (o a ella, como en el caso de Ana Botella, que afirma, completamente convencida, que "el planeta está al servicio del ser humano,") o que el mundo está para que él o ella le guíen, y obedezca sus mandatos. Y lo asumen con total tranquilidad de espíritu, sin caer en cuenta en la perversión en la que incurren, tan lejana de la razón y de los fundamentos que les han otorgado esa posición que ostentan. Incluso les puede llegar a chocar que otros piensen de otra manera, y la reacción inmediata es catalogarlos como enemigos... ¡Del propio mundo! Tal es la ceguera y la sordera causada por el virus que, lo más alucinante para los demás, que le spueda quedar algo de discriminación, es constatar ¡Que asumen esos planteamientos como la cosa más normal y natural!

Pienso que este tipo de fenómeno se está dando en muchas esferas de la vida. Y se define como la estimulación de los instintos animales por una ignorante intepretación de las bases y fundamentos de la vida social, de la cultura humana. De ese modo, el ser humano, en lugar de avanzar en la escala evolutiva, retrocede alimentando determinados instintos que habían sido diseñados para otra fase de la evolución natural.
No hay más que ver el panorama mediático de hoy en día. No hay más que ver determinadas tertulias (y ya si nos metemos con las futboleras, que si "Hola don Pepito, Hola don Xosé" -twitter del brillante "follonero" Jordi Evole-, apaga y vámonos.) Todo el mundo tiene tribuna y llega a asumir que habla ex catedra, por el mero hecho de sentirse en posesión de una opinión o de formar parte de un bando, y tira millas en el frente de trincheras, defendiendoSE y atacándoLES tirando de instinto y de emoción, pero ¿de razón? Nada de nada. E incluso si la llegan a tener, por incompetencia ajena, está viciada.

Por eso siempre defiendo que no existe una especie de gobierno maligno o de poder oscuro conspirando, porque creo que, asociado a este virus, se produce un apagón de las cualidades humanas, que afecta a la inteligencia, al raciocinio, que estimula la imbecilidad, la estupidez, el impúdico alarde de ignorancia, alarde que ya es de pasarela, de jornada de orgullo imbécil, que solo se contrarresta en el infectado con más ejercicio de ese poder, como dándole caracter de normalidad.
Simplemente, un afectado por ese virus, no tiene la capacidad de experimentar verdadera felicidad, ni cariño, ni amor real, sino sus sombras, sus sombras correspondientes, sombras que son fantasmas sin sustancia, reflejos en el espejo de un ego traidor.
Si fueran inteligentes y racionales, comprenderían estos infectados o adictos al poder que no hay mayor retribución en especie sustancial que la experiencia del cariño, del reconocimiento, del amor y del respeto, del agradecimiento, de la participación en el bienestar y en la felicidad de la gente, de que somos mucho más completos y mucho más felices en la medida en que participamos de un bienestar común. Comprenderían, por mera experiencia, que hay mucho más recibir en el dar, que la reverberación de la identidad humana es mucho más intensa, embriagadora y recompensadora en la experiencia de dar, de darse, de abrise a ser dado, amado, que en la de satisfacer a un ego tiránico cuyo síndrome de abstinencia es el peor que hay.
Abrazos luminosos
Chus


Eulalia
# Eulalia
viernes, 29 de abril de 2011 14:54
Totalmente de acuerdo Chus, como siempre, voy a intentar aclararte lo que no te acaba de resonar en el artículo, según mi experiencia...y tiene que ver con lo que explicas, con el "verdadero" poder del ser, entrecomillo pues el poder tal y como lo conocemos (el de quien posee bienestar material para imponerlo sobre los demás, el poder que conocemos en a actualidad, de quien manda abusando de su poder) es del ego, como bien explicas, que necesita nutrirse de más y más halagos, palmaditas en la espalda, aplausos, mítines etc...y que por tanto es falso y no tiene fin, es sólo momentáneo pero para perpetuarlo pues resulta como una droga, el que lo "sufre" necesita más y más...huidas hacia adelante.
Como vemos por todos lados...
El verdadero poder del ser humano reside, como tú bien dices, en el dar, darse, entregarse, abrirse al otro, intercambiar, solidaridad...para eso uno y una tiene que haber "saboreado" y vivir en el poder real de uno o una: la alineación de cuerpo, emociones, mente....y desgraciadamente las emociones hoy en día son lo último que hacemos consciente...es el eslabón perdido en la cadena, y que enlaza con lo que dice Naranjo...para mí el verdadero poder reside ahí: cuando sabes que en ti está todo, lo que calificamos como bueno o malo, y lo sabes por que lo has vivido y experimentado (en lo emocional también), descubres que todo es un espejo..del cual aprendes, con apertura del corazón, con humildad, con presencia y verdadera compasión pues lo que está pasando la gente también te ha ocurrido a ti...es sólo un reflejo de la propia experiencia...pero para vivir y experimentar las emociones hay que salirse de las propias etiquetas (no soy celoso, no soy envidioso, no soy....y dejarse ser)....y cuando habitas en este, tu verdadero poder, no necesitas el egoico...pues ya no hay ego, y no te nutre dominar a los demás, pues la dominación o el abuso de poder ya no existen dentro de uno...no se necesita más...
Así está la humanidad...desequilibrada y desbalanceada por considerar locura lo que son procesos de crecimiento, intentos del inconsciente de liberar energías incontrolables que pugnan por manifestarse para ser liberadas...en esta cultura del control en que vivimos, lo tenemos mal.....llorar, reír a tope, amar con total entrega es considerado locura.....incluso por nosotros mismos
Buffff
Carolina
# Carolina
viernes, 29 de abril de 2011 15:49
Me ha encantado la entravista, que placer de lectura!! Creo que da bastante en el meollo de la cuestión, no se da a la educación la importancia que tiene en el desarrollo posterior de las personas, que cuando se encuentran con los problemas de la vida no saben como enfrenatrlos porque les faltan ciertas herramientas, no por no tenerles de modo natural por decirlo así, sino por falta de poder trabajarlas y hacerlas evolucionar. No se enseña a los niños a desplegar ese potencial valioso que todos llevamos dentro y eso se traduce en ciudadanos tristes y grises que no saben ni que estan tristes y grises.

Educación y dar alas a la intuición, a las ganas de conocer, de buscar, de aprender más allá de los temarios oficiales, etc.

Gracias por traerlo Esther, me ha encantado.



neudaz
# Daniel Alarcón Zwirnmann
viernes, 29 de abril de 2011 17:59
Fantástica la entrevista.
Chus tal como yo lo entiendo ese Poder del que hablas es hijo de esa Razón de la que se habla en la entrevista.

Muchas gracias.
chus
# chus
viernes, 29 de abril de 2011 18:39
Es que entiendo que la razón es siempre un instrumento mecánico. Le das unas premisas, y una dirección y ella (curioso, es femenino, y femenino es su poder tejedor y trenzador) ordena y dispone las conclusiones. En este caso, y creo que en todos, la razón está sometida a la voluntad. Quien razona estableciendo sus propias premisas o tratando de usar la razón para justificar su voluntad, su postura, su opinión, por encima de otra consideración, está usando esa herramienta para sus propósitos, no para llegar a la verdad o resolver un problema. Me parece que el poder del patriarcado (estoy de acuerdo con todo lo que comenta Naranjo al respecto) no se basa en la razón, sino en la imposición de la autoridad y de la fuerza bruta, porque sí, y si hace falta, para salir del paso, se razona (como el cuento del lobo y el cordero que bebía más abajo en el río) y se queda uno tan fresco.

Se dice que tal como impera el patriarcado en nuestra era, hubo una era anterior en la que predominaba el matriarcado. En una exposición de fósiles que vi, había varias reproducciones de estatuillas prehistóricas de las famosas "Venus" paleolíticas. Había unos cuantos ejemplares, del mismo tipo de representación femenina con sus variantes. Lo curioso era su datación, había decenas de miles de años entre algunas de ellas, lo que implicaría que durante decenas de miles de años se vivió en un espacio cultural geográficamente extenso, un mismo tipo de culto o adoración.

Como siempre, el modelo no es el de supremacía de un elemento sobre el otro, supremacía del intelecto sobre la emoción, o viceversa, sino el de la integración de ambos en un conjunto recíproco y de relación equilibrada.
+Abrazos luminosos
Chus
Eduardo Martinez
viernes, 29 de abril de 2011 18:44

Una vez más, muchas gracias Esther por iluminarnos con estas verdades que parecen estar escondidas y no importan a casi nadie.

Mi problema es que me encuentro en muchas ocasiones en total consonancia con la filosofía de estos personajes, pero cada vez que las expongo se me tacha de xagerao.

En este caso hay dos con las que coincido plenamente pero que la Sociedad, en la práctica, cree que son dos falacias, A PESAR DE QUE LO DIGAN CLAUDIO NARANJO y otros grandes sociólogos.

La primera está recogida en nuestra propia Constitución y en otras Constituciones “democráticas”. Me refiero a la “mentalidad patriarcal” y a su significado. Dice Claudio Naranjo a la pregunta que le hacen al respecto:

“¿A QUÉ NOS REFERIMOS EXACTAMENTE, CON ESA "MENTALIDAD PATRIARCAL"?
A UNA PASIÓN POR LA AUTORIDAD. POR EL EGO, EL EGO PATRÍSTICO, UN COMPLEJO DE VIOLENCIA, DESMESURA, VORACIDAD, CONCIENCIA INSULAR Y EGOÍSTA, INSENSIBILIDAD Y PÉRDIDA DE CONTACTO CON UNA IDENTIDAD MÁS PROFUNDA… ESTA MENTE, LEJOS DE SER INHERENTEMENTE HUMANA, EN REALIDAD EMPEZÓ A GESTARSE HACE SÓLO UNOS 6.000 AÑOS”

Es decir, desde hace seis mil años el ser humano es egoísta, insensible y otros “valores” todos negativos. En cambio, en nuestra Constituciones afirmamos que somos inocentes mientras que no se demuestra lo contrario. Parece una Constitución programada para amparar al criminal y desamparar al buen ciudadano. La famosa filosofía del Hijo Pródigo (HP), que se convierte en un Hijo de Perra (perdón para las perras buenas), y el Hijo Bueno (HB), que se ve obligado a convertirse en Hijo Bobo para poder sobrevivir o muere en el intento como los jóvenes que se han visto obligado a suicidarse por el “bullying” a que son sometidos.

La segunda se refiere a la formación. No se nos enseña a vivir. Se sigue enseñando desde hace 2011 años desde JC las mismas estúpidas materias que no nos sirven para la vida cotidiana. Uno de mis proyectos pendientes es precisamente el desarrollo de una enseñanza del “Saber Vivir”, basada en mil temas desde los 0 a los 18 años. Obviamente me siento frustrado al comprobar que efectivamente la situación está tan mal como aquí confirma el Profesor Naranjo, pero la Sociedad y los Políticos siguen en sus treces, desarrollando el analfabetismo vivencial, con las negativas consecuencias que ello conlleva.

Para aquellos que queráis leer algo más de Claudio Naranjo, podéis ir al siguiente enlace donde podéis bajaros (todo legal siempre que no lo comercialicéis) unos cuantos de sus libros:

http://search.4shared.com/q/1/claudio%20naranjo?suggested

Amistosos saludos, Eduardo
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
viernes, 29 de abril de 2011 19:00
Estoy de acuerdo con el Sr. Naranjo en el fondo. Aunque no veo claro el modo de llegar a ese fondo.
El ser humano es un animal inteligente. Y predador. Sólo que la forma de predación en los primeros tiempos de su evolución, era distinta a la forma predativa hoy. Antes era la pura supervivencia física. Hoy lo es social. Destaco entonces que hoy el ser humano es un predador social, en todas sus capas. Desde el poder, en el que se lucha por mas poder. Hasta la pobreza en la que se lucha por salir de ella. Pasando por todas las capas intermedias.
Sin la intervención humana, la naturaleza goza de equilibrio y es sostenible en tanto ninguna especie utiliza mas de lo que necesita. En esa naturaleza, el 98% de los seres vivos y el 100% de los mamíferos sociales, son patriarcales. Por lo que el hecho de ser o no una sociedad patriarcal, en mi opinión, no incide en el modelo social construido. Ya que de ser matriarcal, hubiera tenido otras connotaciones de las que probablemente hoy, también estaríamos tratando desde el punto de vista psico-social.
Pero si algo es irrefutable, es la forma educacional que esta sociedad ha creado para los menores. Es una forma púramente competitiva, alejada de valores personales y humanos. Y dentro de ser inteligentes, la próxima evolucion del individuo, es su crecimiento personal, en relacion social. Sin tener nada que ver con patriarcados o matriarcados. Porque si evolucionamos desde un extremo al otro, probablemente encontremos en el futuro, similitudes opuestas al problema hoy.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
viernes, 29 de abril de 2011 19:29
Magnífica entrevista, Esther.
Precísamente ayer discutía con una conocida que me decía que su preocupación es que su hijo llegara a la universidad. Es "por su bien", me decía. Así tendrá más posibilidades de encontrar trabajo, me explicaba, como justificándose.
¿Y no es igualmente importante educarles su caracter?, le contesté. ¿Por que no hablamos de darles confianza en sí mismos, iniciativa, creatividad, valor para asumir riesgos...?
¿Y si acaba teniendo el título de ingeniero, pero es un drogata? ¿Estaríamos contentos? Como respuesta solo me decía que a la hora de pedir empleo se piden títulos, que es lo que hay. Mucho conformismo en definitiva.
Fijaos que las sociedades europeas más matriarcales son las nórdicas. Las más avanzadas, como es bien evidente. No solo culturalmente, sino incluso económicamente.
Eduardo Martinez
sábado, 30 de abril de 2011 12:02

Hola Ángel Luís,

Suelo estar de acuerdo con tus planteamientos porque utilizas el sentido común, que no es muy común que se haga.

Incluso en este argumentarlo que das lo sigues usando, por lo que tus opiniones podrían ser totalmente válidas.

Pero hay algo que yo no puedo quitarme de la cabeza. La Historia nos ha demostrado que los Patriarcados, con todas sus connotaciones negativas, nos ha perjudicado a la Humanidad desde, al parecer, esos seis mil años de los que habla Claudio Naranjo o Manuel Castells (no recuerdo ahora). Agresividad, fuerza bruta, peleas físicas, guerras…

En cambio IGNORO qué pasaría si tuviésemos un Matriarcado. Tú aseguras: “PORQUE SI EVOLUCIONAMOS DESDE UN EXTREMO AL OTRO, PROBABLEMENTE ENCONTREMOS EN EL FUTURO, SIMILITUDES OPUESTAS AL PROBLEMA HOY.”

¿Qué te hace estar tan seguro? Muchos sociólogos, psicólogos y filósofos han indicado que si el mundo hubiese sido un matriarcado, la cuestión hubiese sido MUY DIFERENTE. La principal razón es que las MADRES NO QUERRÍAN MANDAR A SUS HIJOS A LAS GUERRAS Y POR LO TANTO LAS TRATARÍAN DE EVITAR.

Fíjate en las estadísticas. Las mujeres son muchísimo menos asesinas; no suelen pertenecer a las distintas Mafias mundiales; no suelen esclavizar a otras mujeres para forzarlas a convertirse en prostitutas; no suelen cometer tantos suicidios; no son tan agresivas conduciendo; no se pelean físicamente por una plaza de parking y no conozco ningún caso que hayan asesinado por esa nimiedad; no asesinan a jóvenes a las salidas de las discotecas; son minorías en las cárceles; si se pelean se suelen tirar de los pelos y no acuden a instrumentos violentos que hieren o matan; no suelen ser cabecillas de los grupos de HP (Hijos Pródigos) en las escuelas ni suelen hacer bullying en las mismas. Así podría seguir con incontables ejemplos. Yo también conozco excepciones de dichas reglas. No hace falta que nadie me diga que conoce a algunas mujeres que no son así. Yo también.

Te vuelvo a repetir la pregunta: ¿Por qué estás tan seguro que en un matriarcado las cosas serían parecidas? Gracia a Dios y a mi Querida Madre (Q.E.G.E.) yo he sacado algunas de las virtudes femeninas: nobleza; ternura; cariño; buscar lo que me une a los seres humanos en lugar de lo que me separa, colaboración en lugar de enfrentamiento (no llegando a convertirme en HB (Hijo Bobo), sino simplemente Hijo Bueno: sin atacar pero SIN DEJARME AVASALLAR POR NADIE: Franco, mi padre (que Becebul tenga en su merecido lugar), los cabecillas de las escuelas y universidades, los jefes y clientes HP, los taxistas de todo el mundo, los políticos, banqueros, jueces, abogados, religiosos y similares españoles, etc., etc. etc.) ; he desarrollado su sexto sentido o la intuición femenina que me da más sensibilidad para percibir las cosas, sobre todo las negativas, y darle vueltas a las cosas para no ser tan agresivo, etc.

Como puedes ver, por la experiencia mostrada por la Historia y por mi propia experiencia tengo la casi seguridad que si el mundo fuese un matriarcado estaríamos mucho mejor. Y así tengo que exponerlo.

Recibe mis amistosos saludos, Eduardo (no feminista ortodoxo ni afeminado, a pesar de lo expuesto)
Eulalia
# Eulalia
sábado, 30 de abril de 2011 13:23
Hola amigos....suscribo tus palabras Eduardo, ya no se trata de revanchismos e ir en contra de los hombres sino encontrar la vía común de ambos, quedarnos con lo femenino y masculino bien puesto, que es hacia donde vamos tanto individual como colectivamente...aunque aún se vea lejos...pero a medida que nos vayamos sensibilizando a estos nuevos (pero viejos) caminos incluyentes ( y más y) y no excluyentes (o....o) nos iremos acostumbrando a que las aparentes contradicciones o paradojas de la vida tienen también un sentido en realidades que desconocíamos hasta ahora...sólo cuando se sostienen los aparentemente contrarios o antinomias de pensamiento (lo aparentemente contradictorio o paradójico) emergen nuevas realidades, más amplias, más separadas de la razón, más evolucionadas...se trata de ir experimentando, con paciencia, con cariño, amor, ternura como bien dices Eduardo...como hace una madre "moderna" ( y muchos padres) hoy en día, que confía que su hijo es más sabio de lo que aparenta bajo su evidente vulnerabilidad, y sabe alimentarlo, protegerlo y cuidarlo sin invadirlo...
Buen fin de semana amig@s
Pere Feliu
# Pere Feliu
sábado, 30 de abril de 2011 15:09
Hola a todos.
Me alegro mucho de que se publique a Caludio Naranjo. A mi entender es uno de los pensadores más lúcidos de este momento. Esto lógicamente predispone un poco mi espíritu crítico. Pero me impresiona especialmente una personalidad como Naranjo, porque en cierto modo me transmite un desrrollo espiritual, una conciencia mística que no encuentro en muchos otros grandes comunicadores.
Naranjo habla del mundo y de la sociedad, pero está en permanente exploración de sí mismo. Sus palabras están llenas de esperanza, de paz, de reconciliación con uno mismo.
Así que a mi me impresionó cuando escuché el planteamiento de la crisis de la sociedad patriarcal. Entonces fui trasladando esta idea a mi entorno y empecé a tomar conciencia de hasta que punto esto es así. En mi familia, en mi trabajo, en muchos espacios de relación. Entoneces el mensaje habitual de "competéncia" empezó a tomar una forma más definida, como si detrás de esa palabra habitualmente usada en un discurso económico, se escondiese todo un planteamiento social inconsciente y pernicioso. En contraposición con esta palabra, empecé a considerar la palabra "cooperación". Bajo este prisma analicé muchas conductas de mi entorno familiar y me di cuenta de hasta que punto ambos conceptos entran en conflicto. Me doy cuenta de que la solidaridad, la cooperación, el afecto que puede darse en un entorno familiar, dificilmente se extrapola a otros niveles sociales, porque padecemos una crísis de individualidad. La "competéncia" llena todos los espacios.
Ahora mismo, el mensaje institucional habla de una urgente necesidad de aumentar la competencia de nuestra economía. Las voces que platean cooperación están siendo marginadas. La última reforma educativa plantea como objetivo el desarrollo de las COMPETÉNCIAS BÁSICAS individuales. Hasta ahora se usaba el concepto "capacidades". Entre estas competencias no aparece el aprendizaje de la cooperación como erramienta de desarrollo social. Tampoco se plantean "competéncias" referidas al conocimiento y control de las emociones. Por esto Naranjo, en su libro "Educar para cambiar el mundo" se refiere al sistema educativo como un auténtico fraude.
Por último me gustaría insistir con una reflexión interesante. Si mañana todo el poder económico-político estuviesen en manos de las mujeres...¿En que situación quedarían todos los conflictos armados actuales?.
abrazos a todos
Eulalia
# Eulalia
sábado, 30 de abril de 2011 15:23
Buena pregunta Pere, y avanzo una posible respuesta: no estaríamos tan lejos de donde estamos en un sentido de "mejor", pues a mi entender todavía las mujeres estamos haciendo un trabajo de retorno a nuestros verdaderos valores (cooperación, solidaridad, etc) más allá de la educación que nos dieron que como bien dices, proclama que la autoestima es ser más competente que el vecino de al lado en todo (así se educa a los chavales hoy en día, forzándoles a que sean competentes en idiomas, mates, música, todos los deportes, etc, una verdadera locura)...así que la solución no es poner a mujeres dirigentes, no me parece a mí, sino lo que estamos haciendo muchas y muchos: procurar alinearnos con nuestro interior, con nuestros valores profundos, para desde ahí aportar algo diferente, aunque ese algo diferente sea rechazado todavía en la mayoría de los casos (es mi experiencia)...
Eso sí, recomendaros el libro de Gioconda Belli "El país de las mujeres", una especie de alegoría en clave de humor de cómo sería un país gobernado por mujeres hoy en día...gracioso, divertido, y da que pensar, de entrada las mujeres entran al poder porque durante unos días se da una lluvia de tóxicos que se carga la testosterona masculina y permite así la subida de las mujeres al poder...
Sí señor, Pere, la competencia nos impregna ya desde el inconsciente, como una leche que hemos mamado...pero haciendo lo que haces, como también he hecho yo, pues fui muyy muy competitiva en su día fruto de la programación que seguí al pie de la letra, somos unos cuantos más que vamos saliéndolos de esa ooooonda...
saludiños
claudia
# claudia
domingo, 01 de mayo de 2011 17:01
muy interesante y oportuno este reportaje a un GRANDE de la psicología.
gracias!
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
domingo, 01 de mayo de 2011 20:34
Estimado Eduard, no estoy "tan seguro" de nada, solo me planteo una probabilidad que puede ser cierta, y me baso en lo siguiente.
La sociedad patriarcal que vivimos, segun Naranjo, data de hace seis mil años. Durante ninguno de esos seis mil, la sociedad ha sido matriarcal. Por lo tanto las mujeres no han ostentado las capas de poder. Y por lo tanto no han tenido la oportunidad de desenvolverse en este sistema predador. Y no se que hubiera pasado si nuestra sociedad fuese matriarcal. Pero deduzco, dado que jamás ningun extremo es bueno, que pasar de un patria. Yo reivindico esos movimientos en sus orígenes. Es decir, la igualdad sin patriarcados o matriarcados. Una filosofía en la que lo mismo que nos une, nos distinga. Todo desde el plano de una igualdad psicológica y social.
No puede ser bueno etiquetar a una sociedad en funcion de sus jerarquias. Imagina que a la sociedad se la etiqueta por sus igualdades. Porque el albedrío social creo que es bueno. La selección natural hace que sobrevivan los mas fuertes, creando generaciones mejores. En la sociedad, si no existiera competitividad, estaríamos abocados a no evolucionar ni socialmente, ni tecnológicamente ni como seres humanos. Pero creo que hacia donde la sociedad debe encaminarse es al equilibrio, eso que últimamente tanto se nombra y es la sostenibilidad. Debe haber competitividad sin "machacar" al contrario.
Por lo tanto, no sabemos como hubieran evolucionado las sociedades matriarcales, ni las derivas que hubieran tenido.
Pero el sentido común me dice que si la izquierda leninista marxista no es buena, ni la derecha dictatorial tampoco, en este caso, los extremos tampoco son idóneos.
Cuando los hombres aprendamos a respetar y amar al prójimo, tanto hombres como mujeres, blancos y negros, ricos y pobres, inteligentes y menos inteligentes. Cuando igualemos los ideales basados en valores y no en colores. Cuando todo esto ocurra, no hablaremos de patriarcados o matriarcados.
chus
# chus
domingo, 01 de mayo de 2011 20:44
Tweet de Jordi Evole:
No sé como se lo monta el Vaticano pero hasta el "Día de la mama" se inventan el "Día del Papa".
Felicidades Madre, y felicidades a sus increibles y soslayadas Hijas.
Chus
Pere Feliu
# Pere Feliu
lunes, 02 de mayo de 2011 1:53
Creo que debe tenerse claro el concepto de sociedad patriarcal o matriarcal. Yo que yo entiendo es que no se trata tanto de sustituir un poder masculino por un poder femenino. El matiz no está própiamente en el género, sino en el caracter. Hay un caracter asociado a lo femenino y un caracter asociado a lo masculino. pero ambos se dan tanto en hombres como en mujeres. La idea, entiendo yo, es que durante este periodo de sociedad patriarcal, lo que está prevaleciendo es una orientación patriarcal en la dirección de la sociedad, asociada a competitividad, etc. Frente a esto la sociedad matriarcal (formada y dirigida quizá por mujeres y hombres) sería la que da más importancia a otros valores como la solidaridad, la protección, la cooperación.
Se dice que no hay que llevar las razones hasta el extremo. Pero algunas ideas sí deben tomarse de un modo extremo. La justicia, la solidaridad, la libertad, el amor. Habría que matizar qué significa cada cosa. Pero no hay limitación en la medida de estas razones. Cuanto más completamente sean, tanto mejor para nuestra sociedad.
Saludos.L
Eduardo Martinez
lunes, 02 de mayo de 2011 21:46

Estimado Ángel Luís,

Pere Feliu te contesta en términos parecidos a lo que yo te hubiese comentado.

Solamente añadir que efectivamente tienes razón para que no utilicemos la Ley del Péndulo y vayamos de un Extremo al otro Extremo.

Independiente de que la Historia de los 6.000 últimos años me ha demostrado que el Patriarcado ha sido un verdadero desastre total y absoluto y que no tengo duda de que un Matriarcado hubiese sido más positivo, estoy contigo en que, como dice Pere Feliu un sistema combinado quizá sea mejor que el cambio radical al matriarcado.

Pero definitivamente estoy con Claudio Naranjo que nuestro infortunio de los últimos 6.000 años, es porque los Poderes Fácticos han sido machistas y masculones. Tenemos que hacer una REVOLUCIÓN para que dichos Poderes Fácticos no continúen jodiéndonos como han hecho en esos seis milenios y para ello lo obvio es probar, como dice Einstein, otro sistema si no queremos continuar teniendo el mismo jodido resultado que hasta la fecha.

Confío que estarás de acuerdo con Pere Feliu y conmigo que hay que intentarlo al menos...

Muchas gracias siempre por tus oportunas y valiosas aportaciones que aprecio y respeto mucho.

Amistosos saludos, Eduardo
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
martes, 03 de mayo de 2011 18:37
En vez de "evolucionar" hacia el matriarcado, para "intentarlo" como dices, Eduard, opino que en la sabiduría que da el tiempo pasado y sus resultados hoy, deberíamos ir hacia algo diferente a un planteamiento sexista. No Patriarcados. No Matriarcados. Sólo el Ser Humano, La Persona.
Creo que en el momento en el que aprendamos que en nuestras diferencias conviven nuestras igualdades, habremos alcanzado las cotas necesarias de madurez social respecto de los valores del respeto y la convivencia.
No espero menos de la Humanidad.
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
martes, 03 de mayo de 2011 18:46
"Pero algunas ideas sí deben tomarse de un modo extremo.La justicia, la solidaridad, la libertad, el amor..." Entiendo por donde vas Pere, pero mi opinión dista de los extremos. Y me explico:

¿A que extremo han de llevarse estas ideas Pere?
La justicia. ¿Te vale la Ley de Talyon?
La solidaridad. ¿Con los Banqueros por ejemplo, que han "perdido tanto"?
La libertad. En su grado extremo = Libertinaje (sin leyes).
El amor. Algunas guerras se han desatado por amor...Exceso de amor a un hijo en muchas ocasiones ha creado un monstruo.

No Pere, bajo mi punto de vista, ningún extremo es bueno, ni aún en aquellos en los que creemos.

Insisto en que en el equilibrio, el centro, la sensatez y la realidad son valores aplicables a casi todo en la sociedad y al individuo.

Pere Feliu
# Pere Feliu
martes, 03 de mayo de 2011 19:51
Quizá tienes razón Angel Luis. Tampoco yo estoy seguro de nada. Junto a estas ideas tambien digo "Habría que matizar qué significa cada cosa". En nombre de la justicia se atropellan los derechos de la gente. En nombre del amor se desprecia. En nombre de la solidaridad se realizan actos para beneficio personal. Cuantas fechorias no se habrán hecho en nombre de la libertad. Las palabras y las ideas están en planos distintos.
¿Acaso no es una contradicción hacer guerras por amor?. El leguaje tiene sus limitaciones y puede traicionarnos. Por eso cuando digo ideas, me refiero a una cosa, pero otra persona puede referise a una idea distina usando esa misma palabra. Me refiero a unos principios, unos valores, unas normas que son sagradas. Yo sí creo que hay valores que son sagrados y que no es bueno desatender. No digo que podamos tenerlos simpre presentes, sino que cuando no los atendemos, estamos contraviniendo algo sagrado, que nos hace mal a nosotros, a toda la humanidad y a todo el universo.
A pesar de todas las controversias, hay un lugar, una actitud, una forma de conducirse que se acerca al amor en su eséncia, y eso es muy distino de un "exceso de amor".
No se si me explico. El amor, en esencia, ( hay librerias enteras intentando explicar lo que es el amor), no puede darse nunca en exceso.

Un abrazo.

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