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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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Si hacemos caso de aquel dicho tan esclarecedor que nos recuerda al oído:  "donde hay un sueño, hay un camino", nuestro horizonte personal se ensanchará 360º. Miremos donde miremos, todo es posible. Si una cosa nos hace ilusión sólo hay que poner manos a la obra. Darlo por hecho y encaminarnos hacia ello.

Cuando despierta en nosotros aquel deseo intenso por una cosa determinada, nada nos puede parar. Si nos dejamos llevar por el impulso primigenio que sentimos dentro de nosotros nos iremos acercando a la consecución del sueño de forma imparable. Es una energía genuina y potentísima... aunque nosotros podemos abortarla no creyendo en ella.

Nadie que no sea uno mismo es capaz de frenar una fuerza tan poderosa como la que genera un sueño, un deseo ilusionado. Por eso, sólo uno mismo puede lograr aquello que quiere en el fondo de su corazón. Un sueño es la energía que remueve todos los obstáculos, que allana el camino, que abre puertas, que va guiando los pasos y aclarando las ideas hasta llegar a la meta deseada.

No estamos hablando de fantasías, ni de utopías.

Cuando dentro de nosotros la luz de un sueño se enciende, coge forma y nos llena de deseo, todo el universo se para y aguarda nuestra decisión. Acoger nuestro sueño, decir "sí" a nuestro sueño hace que el universo se ponga en marcha con toda su potencia para hacerlo realidad.

Tal como una central eléctrica tiene acumulada energía a disposición del usuario a quien sólo le hace falta conectarse para disponer de ella, también nosotros tenemos acumulado un potencial de energía en  nuestro interior que nos puede empujar en la dirección que queramos, sólo debemos "enchufarnos" y dejar que circule sin impedimentos.

Nuestra mente, pero, hace a menudo "de interruptor" y nos desconecta de esta energía cortando nuestros sueños. Qué se puede hacer en este caso? De entrada calmarla. La mente reacciona siempre a la defensiva ante algo nuevo. Hay que ir hacia adentro de nuestro corazón y reafirmarnos en nuestro sueño. Dejarnos mimar por él, sumergirnos en él, deleitarnos con él...

El miedo a lo desconocido nos hace dudar. La sensación de inseguridad nos frena. No llegamos a creernos capaces de lograr aquello que se nos presenta tan estimulante, tan maravilloso... y desistimos antes de intentarlo. Vale la pena arriesgarse, superar este temor inicial, sólo por la gran satisfacción de ver que sí que es posible.

Decir “sí” al sueño que nos hace latir el corazón, dejar que un sueño se nos haga realidad, es una decisión comprometida y sobrecogedora a la vez por que pone en evidencia que somos nosotros mismos quienes producimos los milagros.

Joan Martí
www.elcamidelavida.blogspot.com 


Publicado en: Espiritualidad
Email del autor: elcamidelavida@gmail.com

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Comments

José Luis Jiménez del Pino
jueves, 11 de noviembre de 2010 6:15
M'ha encantat el teu missatge, Joan.
German  Pinto
# German Pinto
jueves, 11 de noviembre de 2010 7:32
Precioso artículo,de una belleza tremenda.Al fin y al cabo alguien una vez tuvo un sueño y de ésos mismos sueños muchas cosas se hicieron realidad y transformaron el mundo,algunas veces para mejor,otras para peor,esperemos que sean mejores sueños y logremos un mundo mejor.
chus
# chus
jueves, 11 de noviembre de 2010 10:38
Cosecuentemente...
Tú que lees...
¿Cuál es TU sueño?
Nacho Rivera
# Nacho Rivera
jueves, 11 de noviembre de 2010 15:35
Gracias por el artículo.

La transcendencia es muy peligrosa cuando no se tiene un ego sano, cuando todavía no hemos aprendido a ser seres totales, cuando nuestra sombra oscurece las maravillosas potencialidades que indudablemente todos tenemos... Pero dar un salto sin haber recorrido un largo camino, da con insospechados problemas. Terribles, diría...

La historia tiene infinidad de ejemplos de seres que llevaron a cabo sus sueños, sus egoístas sueños...y así seguimos. Pero pocos son los que tras un largo camino de lucha contra uno mismo lograron alcanzar sus sueños, pero estos ya nada tenían que ver con los deseos y sueños del ego.

Trabajemos el ego, la máscara y la sombra y luego, busquemos nuestros sueños...aunque si lo hemos hecho bien ya no los necesitaremos. El aquí y ahora será nuestro sueño.

Ese es mi sueño.

Un abrazo a tod@s.
Lali
# Lali
viernes, 12 de noviembre de 2010 8:27
Gracias Joan por recordarnos que nuestros sueños e ilusiones nos hacen crearnos y recrearnos en este corto viaje que es vivir encarnando un cuerpo. Nacho, por ahí iba yo...si son los sueños y las ilusiones l@s que nos mueven, ¿qué ocurre cuando no tienes ya sueños o ilusiones? En otras palabras, ¿qué ocurre cuando te das cuenta de que los deseos son del ego, y te resultan fatuos?...En fin, no te mueven....
Es otra parte del camino como dices más cerca del ahora...quizás es un soñar más corto, menos dedicado a "invertir" en el futuro y más con el disfrute de estar vivo de un modo más inmediato...
Creo que esta crisis está muy relacionada con los sueños: qué fue lo que motivó a la gente a endeudarse de este modo tan irracional? sueños de posesión de bienes, de cumplir sueños materialistas o egoicos, sueños que les alejaron de lo que verdaderamente necesitaban...
y a la vez, los sueños son los que nos mueven...

¿qué sueños pueden tener los chavales de hoy en día si ya han viajado, han hecho puenting, tocado un instrumento, visitado infinidad de parques temáticos, subido a mil montañas rusas, y se compran todo lo que quieren? Todo ese catastrofismo respecto a que somos la primera generación que dejará un mundo más pobre a la generación siguiente tiene su razón de ser....el bienestar atonta, nos vuelve cómodos y burgueses, se trata pues de actuar contra el automatismo, contra la repetición, si es que ese es tu sueño...

sí es el mío...cuando lo material o egoico ya no te llena, se abre una nueva puerta...los sueños encarnados y actuados, sin éxitos ni fracasos...sólo experiencias que te enseñan y te van volviendo, si te dejas, más humilde y despojad@....


buen fin de semana a todos....
Joan Martí
# Joan Martí
viernes, 12 de noviembre de 2010 9:45
Gracias a todos por vuestros comentarios

Un sueño para mí es algo que te interpela más allá de asuntos cotidianos o rutinarios. Puede ser cualquier cosa, no necesariamente de caràcter extraordinario, puede ser algo que se tenga pendiente de realizar o se anhele conseguir: estudiar, vivir en el campo, “entender mejor la realidad”, dar salida a los talentos propios...

Chus pregunta cual es mi sueño. No se trata de un sueño sino de continuos sueños pues la vida te va planteando retos distintos y no resulta fácil aclararte ante ellos y descubrir cual es tu verdadera razón de vivir en cada momento. A veces son sensaciones vagas, inquietudes, malestares que te interrogan interiormente y te empujan a preguntarte
¿estoy haciendo lo que me gusta?
¿me siento bien con quien estoy?
¿porque no me abro a la infinidad de posibilidades que la vida puede ofrecerme?

En cualquier caso de lo que se trata es de aceptar lo que NO quieres, lo que NO te gusta y así abrir camino para dar salida a lo que quieres realmente y lanzarte a ello confiado y agradecido.

El miedo y la duda estan siempre presentes en cualquier cambio. Como herramienta para avanzar está la intuición que para mí es ese latido interior que si haces lo que te gusta realmente te va diciendo “estás en el buen camino” y te hace sentir bien haciéndolo.

Por tanto ánimo a todos: Descubrir lo que late en tu interior, darle acogida y confiar en uno mismo. Lánzarse a ello y enseguida podrá verse como la realidad va confirmando el acierto al dejar que vaya aflorando este deseo sumergido bajo tantas capas de comodidad y rutina

Tal como se ha dicho: “La vida empieza más allá de la zona de confort”
Joan Martí
Carolina
# Carolina
viernes, 12 de noviembre de 2010 11:17
Me ha gustado tu artículo, y estoy muy de acuerdo contigo en lo de abrazar los sueños y caminar hacia el lugar que la intuición te indica. Pobre intuición , la mayoría la tenemos atrofiada y hay que recuperarla y darle un baño para limpiarla de todo el polvo de los años.

Y lo que me gustaría comentar es que los occidentales tenemos la tendencia a confundir los sueños con algo material, cuando en realidad hay infinidad de sueños posibles, tanto como personas, momentos y lugares hay.

Soñar es bueno, y no es una cuestión de ego cuando el sueño que te mueve no implica delirios de grandeza ni deseos de dominio sobre los demás, eso más que un sueño sería una enfermedad, creo que ahí está la cosa y no condenar el soñar a nuestras propias limitaciones como seres humanos.

Creo que es lógico afrimar que según que sueños son muy negativos, pero no creo que eso deba preocuparnos todo el rato a todos aquellos que no buscamos el dominio ni el control sobre los demás sino simplemente ser mejores personas y encontrar nuetro propio camino, porque matar un sueño es matar un motor interior importante. No podemos siempre reducir todo nuestro potencial a cuestiones sobre el bien y el mal, porque amigos, el bien y el mal están en todas partes y su comprensión profunda, su significado último, se nos escapa la mayor parte del tiempo.

Lo importante es hacer las cosas sin dañar a otros y eso te da via libre para soñar cosas hermosas sin temer a todos los tarados que hay en el mundo que los hay y muchos, pero no debemos renunciar a soñar por el simple echo de saber que hay gente que tiene sueños terribles, porque entonces nunca podremos compensar la oscuridad que hay y lo único que haremos es darle coba por nuestra propia inacción o incapacidad de tranformar el mundo con nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro corazón. Y no seamos tampoco hipócritas porque todos albergamos la oscuridad en nuestro interior, aunque no le demos alas. Ahí está y debe ser aceptada con la mayor honestidad del mismo modo que abrazamos la luz que nos inspira. Sólo así podemos brillar sin dejarnos arrastrar por dinámicas malsanas y enfermizas.

Esta genial eso de vivir el momento, pero incluso aquellos que afirman no tener sueños los tienen sin ser siquiera conscientes de ello.

No creo para nada que sea incompatible soñar con vivir el aquí y ahora.

Te felicito por recordarnos esto que planteas, que ya la sabiduría antigua nos ofrecía y de lo que amenudo nos olvidamos.

Carolina
# Carolina
viernes, 12 de noviembre de 2010 11:21
Sólo añadir que me encanta que hables del soñar como un acto de creación, porque no es más que eso y el potencial es inmenso. Que pena que siempre boicoteemos a nuestra mente y nuestra alma y no le demos la oportunidad de brillar. Que pena que siempre dejemos que sean otros los que dibujen los márgenes del mundo, que pena que dejemos que la oscuridad nos invada por la desidia de no poner ese potencial en acción y tranformar el mundo que nos rodeo en lo que ya es en el fondo; un lugar hermoso.
chus
# chus
viernes, 12 de noviembre de 2010 19:00
Joan, no te preguntaba a ti solo, sino a quienquiera que leyese.
Yo creo que en realidad no hay mucha diferencia entre soñar despierto, el tipo de actividad mental coitdiana, y soñar dormido. La actividad cotidiana está ordenada por unas cuantas rutinas y subrutinas que atraen como vórtices la atención y la energía mental, y lo demás es una especie de vagar semionírico y volátil, variable. El sueño dormido es diferente en que es mucho más volátil y no es tiene capacidad de fijar la atención y mantenerla enfocada.
Pero entiendo que el sueño del que habla Joan es precisamente aquello que es capaz de fijar esa volatilidad, porque conjuga varios elementos: el de la ilusión de las cosas que aún no son pero que uno quisiera que fueran, en contraste con el marco gastado de las rutinas, el de una imagen de uno mismo "siendo" algo, protagonizando el "ser" de un escenario imaginaro pero imaginable, el del anclaje de la energía del deseo y de la emoción, centrada sobre un objetivo, como un pequeño agujero negro que empieza a absorber todas las energías, para crear un nuevo universo.
Creo que el tipo de sueño del que habla Joan está en el corazon del mecanismo de la evolución personal y colectiva. Mientras hay un sueño así, la vida tiene hacia donde crecer. Cuando desaparecen los sueños, la vida se desintegra tras fosilizarse.
Por eso, la pregunta más importante que uno se puede hacer es esa... ¿Cuál es mi sueño? Hermanada con ¿Y yo? ¿Que quiero? De ahí viene todo el poder.
Pedro Pitofino
sábado, 13 de noviembre de 2010 18:45
Emocionante. Hacer que los sueños dejen de serlo, porque un sueño deja de serlo cuando conseguimos lo soñado. No obstante me quedo en la vía de lo menos material. El sueño interesante es aquel cuyo fin se aleja, o no tiene que ver con los sentidos, no es palpable, no lo vemos, ni lo oímos, ni lo olemos, ni lo saboreamos.

El sueño traspasa los sentidos, y se percibe a través de los sentimientos. Son las sensaciones las que nos dicen a nosotros y a los demás, que el sueño ha sido alcanzado.

Feliz fin de semana.
Nacho Rivera
# Nacho Rivera
sábado, 13 de noviembre de 2010 19:01
Los sueños son deseos, anhelos, apegos... Entiendo lo romántico y bello del término, no hace mucho escribí algo similar...Pero el sueño está en el futuro... Y éste no existe. El mejor "sueño" es mimar un buen presente. Cada excusa para salir del presente es campo abierto para los que destruyen. Cuando una persona no tiene nada que reprimir no hay sueños. Los sueños mitigan, esconden nuestros sentimientos de culpa. Soñamos porque no percibimos el presente y sobre todo porque no sentimos que somos capaces de controlar y mejorar ese presente. Así que cogemos los sueños, pensamientos, anhelos y nos vamos a un "lugar" mejor...

Aceptémos la realidad tal como es, sin ensoñaciones... ésa es la única forma de cambiar las cosas. No hay que soñar para ver hoy, ahora, que las cosas van mal, no hay nada que soñar, es que la realidad nos da con un canto en los dientes. Esas sensaciones que comenta Pedro Pitofino y que sólo se perciben con una conciencia presente, ahora. E indudablemente intentaremos mejorar.

Y al igual que ahora hay desdicha y sufrimiento, también hay belleza, vida allá donde mires, el presente lo tiene todo, lo engloba todo, lo ama todo.

Un abrazo amig@s!!
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
sábado, 13 de noviembre de 2010 21:05
Gracias Joan por traernos al mundo de los sueños, de los anhelos y bienvenido como nuevo autor.

En mi caso he de reconocer que mi vida es una continua búsqueda de anhelos, creo que forma parte de mi forma de ser. Y cuando hablo de anhelos no me refiero a nada que tenga que ver con lo material, ya que desde muy pequeña me daba cuenta de que el bienestar de conseguir algo material era muy efímero. Mis anhelos siempre se han manifestado a través de una intuición, sensación interna muy fuerte, que siempre intenta ser apagada por la razón. La intuición siempre gana. Con ello no quiero decir que el sueño se haga realidad, si no que siempre acabo poniéndome en marcha en busca del anhelo. En ese sentido el impulso suele ganar al miedo que le impone la razón. Luego viene la parte difícil, confrontar el sueño a los límites que nos impone la realidad. Esta parte siempre la he llevado muy mal. En alguna ocasión la búsqueda del sueño no se había producido en el momento oportuno, quizás veinte años antes. Fue necesario que se produjeran muchos cambios en mí hasta que llegó el momento, en que una vez que lo di por perdido, se produjo tal cual lo había anhelado veinte años antes. Llegó en el momento oportuno, no podía haber sido de otro modo. Ahora soy capaz de darme cuenta.

Uno de los últimos anhelos que busqué fue la creación de esta página, con el sueño de que ésta pudiera ser una herramienta para obtener una sociedad más humana, más justa, más solidaria. Que la expresión de emociones y sentimientos impregnara cada uno de los espacios políticos, económicos y sociales que nos envuelven. Que el amor no sea solo un sentimiento vivido en nuestra intimidad, si no que pueda tener un lugar en la sociedad. Que nos convirtamos todos en personas más responsables, con más capacidad de sacrificio, menos egoístas, más empáticos. Vivir en armonía entre nosotros y con la naturaleza. Enriquecernos de las diferentes expresiones de la individualidad, en vez de confrontarnos. Una sociedad horizontal donde nadie oprima a nadie, donde nadie ostente más poder que el que le corresponde en este mundo por el simple hecho de haber nacido. El planeta y sus recursos son el hogar de todos los que habitamos en él. Soy consciente que más que un sueño esto era una utopía, pero hoy por hoy, solo con que fuéramos capaces de conseguir un poco, solo un poco de todos los puntos que he mencionado, podría sentir que mi sueño ha sido alcanzado.

De nuevo, en este camino emprendido, el confrontar los límites de la realidad, se me hace a veces muy doloroso, pero pienso que si el anhelo existe y es compartido por muchas personas significa que tenemos camino por recorrer. Quizás, como me pasó a mí, necesitemos muchos cambios en nosotros antes de llegar a conseguirlo. Y los veinte años que yo tuve que esperar de una vida individual pueden significar muchos más en la vida social.

Por cierto, otro anhelo que estoy trabajando es aprender a tocar el piano. Desde niña había tenido ese sueño. He empezado hace dos meses y ya empiezo a darme cuenta de los límites. Una cosa es imaginarse tocando una pieza de música a dos manos y otra muy distinta, es recorrer el camino necesario para llegar a hacerlo.
Un abrazo a todos

chus
# chus
domingo, 14 de noviembre de 2010 1:34
Hoy me voy a dormir con la sensación de que ya he soñado despierto, un sueño reparador. Un sueño como de vivir en un bosque, entre árboles hermanos y hermanas, donde sus ramas murmuran agotadas por un mismo viento, viento de paz.
Enhorabuena
Abrazos luminosos
Chus
chus
# chus
domingo, 14 de noviembre de 2010 1:35
Quería decir agitadas, no agotadas :-)
+abrazos luminosos
french riviera
miércoles, 23 de noviembre de 2011 19:15
He leído tus cosas antes y eres demasiado impresionante. Me encanta lo que has llegado hasta aquí, el amor lo que estás diciendo y cómo lo dice. Usted lo hace entretenido y que todavía se las arreglan para mantener la elegancia. No puedo esperar a leer más de usted. Esto es realmente un gran blog.

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