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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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Faltan nueve días para la celebración de la huelga general convocada por UGT y CCOO para expresar el contundente rechazo de los trabajadores y trabajadoras de este país a las políticas de recortes sociales y supresión de los derechos de los trabajadores decretadas por el Gobierno bajo el amparo y excusa de directrices europeas.

Me ha resultado sorprendente que desde la vuelta de las vacaciones no se haya mencionado este tema ni en los artículos ni en los comentarios. Desde aquí nos hemos manifestado en innumerables ocasiones en contra de las políticas de los gobiernos protegiendo los intereses de la banca y de los especuladores y desfavoreciendo a  la clase media. Prefiero el término “clase media” al de “clase trabajadora u obrera”, ya que las políticas de ajuste no afectan solo a lo que antaño se llamaba clase obrera, mayoritariamente dedicada a la producción y teóricamente protegida por los sindicatos, sino al grueso de la clase media de este país.  Y la clase media potencialmente afectada por la controvertida reforma laboral engloba desde los directivos de una empresa que también son contratados como a administrativos, comerciales.., desde los médicos contratados en un hospital o centro de salud privado o privatizado, como a enfermeras, camilleros, técnicos de laboratorio… desde los profesores contratados en un colegio concertado hasta administrativos, personal de limpieza, bedeles…, desde los directores de oficinas bancarias hasta empleados de ventanilla, gestores de particulares, gestores de empresas, personal de limpieza… La gran mayoría de la clase media de este país está contratada y por lo tanto es susceptible de perder su empleo más fácilmente tras la reforma laboral impuesta.

No pienso que con esta reforma laboral podemos solucionar la crisis económica sistémica en la que estamos inmersos, ya que ayudar a las empresas a despedir empleados para aumentar la productividad no les garantiza que puedan continuar vendiendo sus bienes y servicios mayoritariamente consumidos por la clase media que está siendo debilitada. El tejido empresarial de este país está sobredimensionado de acuerdo con una época en la que el consumo era facilitado por el crédito fácil y eso ya se ha acabado. Por ello esta reforma laboral además de injusta no ayuda a resolver el problema.

¿Por qué no nos atrevemos a hablar sobre esta huelga general?

Supongo que la respuesta se encuentra en el hecho de que ha sido convocada por UGT y CCOO, los dos grandes sindicatos de nuestro país, que como bien sabemos viven en estrecha connivencia con el Gobierno del cual reciben sustanciales subvenciones. Por eso no les creemos. Llegan tarde y la plantean mal.
El manifiesto pone excesivo énfasis sobre las consecuencias de la reforma laboral y la congelación de las pensiones y ninguna mención sobre el apoyo del gobierno a la banca mediante el préstamo de dinero público, permitiendo que la banca corte el suministro de créditos a empresas y particulares. Tampoco mención alguna sobre la fuga de capitales a paraísos fiscales de las grandes y medianas fortunas, ni sobre el control de la especulación financiera.

Existe claramente un bloqueo mediático a la huelga general apoyado también por casi todos los partidos políticos a excepción de IU, ya que ninguno de ellos se ha atrevido hasta ahora a denunciar la política de ayuda a los bancos pues la mayoría dependen de sus financiaciones.

No obstante y a pesar de ser evidente la falsedad de esta convocatoria por parte de los dos sindicatos mayoritarios para justificar su presencia, no podemos olvidar que para convocar y movilizar a todo un país es necesario una gran cantidad de recursos económicos y humanos que solo ellos poseen.

Es importante conocer que el 29 de Septiembre es también la fecha elegida para la Euro-manifestación en Bruselas, convocada por la
Confederación Europea de Sindicatos (CES) en la cual se denuncia los 23 millones de parados en Europa y que curiosamente está siendo silenciada por los medios de comunicación:

“Porque esta crisis no es la nuestra, la factura deben pagarla los bancos y no los trabajadores.

» Por una tasa sobre las transacciones financieras para garantizar una política pública de inversiones.

» Por el desarrollo de políticas industriales sostenibles y dinámicas basadas en políticas bajas en carbono.

» Por un fortalecimiento de los medios de coordinación y de transparencia fiscal para evitar el dumping social en Europa.”


Afortunadamente no soy la única persona que ha hecho esta reflexión, numerosos grupos se están uniendo a la convocatoria expresando en sus manifiestos importantes razones que UGT y CCOO parecen haber olvidado.

Ejemplos de ellos son:

ATTAC España: “Es inmoral y totalmente rechazable que una crisis que han provocado los bancos, las grandes fortunas y los especuladores se financie ahora con recortes de derechos laborales, de pensiones, de gasto social e incluso bajando los impuestos que pagan los más ricos, renunciando a la más mínima justicia fiscal, sin darle prioridad a la lucha contra el fraude y con la vergüenza que supone que los banqueros y las grandes fortunas españolas prácticamente no paguen impuestos. Para que la crisis la paguen quienes la han provocado y no los trabajadores es por lo que hay que apoyar también la convocatoria del día 29.”

Ecologistas en acción: “Ante la convocatoria de una euromanifestación en Bruselas contra las políticas de ajuste económico y social de la Unión Europea, y de una Huelga General en España el día 29 de septiembre, las personas abajo firmantes, procedentes del movimiento ecologista y de la defensa del medio ambiente, consideramos que estas movilizaciones convierten ese día en una jornada clave en la que estarán en juego elementos básicos de nuestro modelo social.”

FACUA. Consumidores en acción:apoya la huelga general convocada por los sindicatos  y promueve un Día sin Compras el mismo 29 de septiembre, bajo el lema Contra una Europa dominada por el mercado.

Por eso considero esta huelga UNA GRAN OPORTUNIDAD, para que la sociedad civil pueda expresar su descontento, para demostrar que estamos aquí, que ellos están en el gobierno porque nosotros los hemos votado y que consideramos injusta y poco operativa su gestión de la crisis económica.

Publicado en: Acción
Email del autor: 26390eir@gmail.com

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Comments

German Pinto
# German Pinto
lunes, 20 de septiembre de 2010 7:44
No puedo estar mas de acuerdo con tu artículo Esther,en todo lo que escribes llevas mas razón que un santo.Hay muchísimos motivos para la huelga,sin embargo como tú dices,los sindicatos llehgan tarde y mal.Ahora se acuerdan de que hay una crisis,ahora se acuerdan de los parados,después de 5 millones de parados,9millones de pobres,etc ,etc.Cómo dijo áquel a buenas horas.Si no recibieran las subvenciones del gobierno otro gallo cantaria,pero al estar subvencionados bien calladitos que han estado y ahora los pobres se rebelan,ANDA YA!.Que no nos vengan con ésto ahora.Había muchísimas razones para una no,2,3 veces huelga general.El único sindicato que habló de hacer una huelga general hace un año fué la CNT y cayó en saco roto.Dices que no hay ya clase obrera,discrepo de ésto,si que creo que la hay,lo que pasa es que no interesa que se visualize mucho.Todo se tapa con la clase media,tambien es clase media un mileurista,un parado,un pobre,mi respuesta es no.Otra cosa es que ni al gobierno ni a los medios les interese que exista según ellos.Algo que no sales en los medios no existe.Pero existe,ya lo creo que existe.HUELGA GENERAL,PAREMOS EL PAIS,GRITEMOS NO Y NO A LA RUINA DE TOD@S.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
lunes, 20 de septiembre de 2010 12:37
Tienes razón, Esther. Ante esta convocatoria a la huelga, aquí ha habido una cierta apatía. No se las razones de cada uno. Por mi parte, una incredulidad ante los convocantes, pues ni CCOO ni UGT los veo como abaderados de ningún cambio social. Al contrario, los veo como elementos que forman parte del mismo sistema que queremos combatir.
El enfoque de la convocatoria, tal como dices, Esther, tampoco es acertado. Mucho énfasis en la reforma laboral y poco en los bancos como reponsables de la crisis. La última es el famoso video de UGT en que culpabilizan a los empresarios, entrando en las viejas dinámicas de los años veinte de izquierdas versus derechas.
Hoy en día se trata de la lucha de la clase Trabajadora (Empresarios, contratados y autónomos) activa y pasiva (jubilados) contra el Sistema. Es un concepto mucho más amplio que el de la clase media.
Me viene a la cabeza la convocatoria de Òmnium Cultural (Seguro que los de fuera de Cataluña ni lo conoceis) a la que se sumaron los partidos catalanes parlamentarios. Como expliqué en mi artículo, tanto el número de manifestantes como sobre todo los lemas y gritos que se corearon, se les escapó de las manos totalmente. La representación de los partidos fué mínima, y quienes se manifestaron fué la sociedad civil.
¿Podemos hacer algo parecido? ¿Podemos superar nuestras diferencias y manifestarnos con nuestros propios lemas? ¿Tendremos conciencia de que si queremos, podemos?
Sergio
# Sergio
lunes, 20 de septiembre de 2010 12:39
Pensaba que la lucha de clases era un tema de siglos pasados. CNT, UGT, CCOO, solo falta la FAI, la Pasionaria, Federica Montseny (mas fea imposible), los milicianos, falange con su sindicato vertical y los grises repartiendo bofetadas o bombas en ramos de flores cuando pase el Rey............haciendo huelga, hoy en día, haréis un fantástico favor a "los ricos", dado que un día sin salario, sin producción y sin energía, va a resultar en esta coyuntura una ahorro de costes que no viene mal. Por lo tanto, la huelga es un elemento del pasado que ya está bastante sobado, además de que en los últimos tiempos, al menos en España, no las sigue casi nadie, solo los funcionarios, desagradecidos. En lo que si estoy de acuerdo, en que una crisis que ha provocado un sistema financiero especulativo y sin límite, tenga que solucionarla los de siempre, es decir, el contribuyente, sea rico, medio o probre. No hay cojones de que los políticos les toquen las barbas. Bueno, pues puestos a actuar como en el siglo pasado, ahora en vez de quemar conventos, podeis quemar bancos...........yo haría la vista gorda....como Companys con los conventos, vaya......
Jorge
# Jorge
lunes, 20 de septiembre de 2010 13:50
Perfecto el planteamiento del artículo, Esther. Totalmente de acuerdo.

Aunque los sindicatos que convocan sean quienes menos argumentos válidos planteen, hay que secundar la huelga porque cualquiera de los motivos que alegan ATTAC, EeA o FACUA y tantos otros movimientos si que son merecedores de una respuesta ciudadana responsable y para causar impacto hay que aprovechar los recursos de los que solo los sindicatos pueden disponer.

Me atrevería a sugerir que junto con el apoyo a la huelga hay que volcarse en una gran manifestación e incluir más medidas como las que propone FACUA (no consumir ese día), y de paso quitamos argumentos a Sergio pues el ahorro de esa jornada para los empresarios se suple con la pérdida de negocio.

Pero yo hiría más lejos; propongo pancartas o carteles manifestando nuestro descontento con la labor de los sindicatos, que al igual que los políticos suponen un grave problema y una gran carga para la ciudadanía, en lugar de ser una solución.

Propongo una rebeldía constante ante las exigencias del mercado, evitando comprar más de lo imprescindible y apoyando con el dinero que ahorremos (el que pueda) la labor de organizaciones que realmente están enfocadas al beneficio social. De la misma manera, sugiero dejar de colaborar, haciendo el menor uso posible de sus servicios, con la Banca tradicional. Existen otras alternativas de inversión que hay que potenciar (Banca ética, inversión en empresas sostenibles y responsables, ONGD's, etc.)

Cuanto mayor sea nuestro rechazo diario al modelo actual, mayores posibilidades tendremos de iniciar el camino correcto. No será facil, pero es la única forma pacifica de invertir el ordén de valores existentes.

RESPONSABILIDAD Y CONSTANCIA, ...Y SALUD PARA TODOS
chus
# chus
lunes, 20 de septiembre de 2010 13:52
Bien enfocado, Esther.
A mi esta convocatoria me parece que tiene ese componente de narcisismo suicida o masoquista que luce la izquierda, cuando está relativamente aposentada.
Supongo que por el seguimiento de la convocatoria se verá claro, y creo que no va a ser muy grande. Queda el sentimiento de que no sirve para nada y que además los participantes van a perder dinero y tiempo.
No se observa ninguna actitud combativa, ninguna acción concertada, ninguna rebelión, hacia los causantes de la crisis. Más bien se adivina una procesión de autoflagelantes. Además, supongo que serán bastante conscientes de que así le están haciendo el juego a la vuelta al poder de los estamentos más relacionados con la crisis, y a los que siguen obteniendo beneficios. No se aprecia que se señalen a los banqueros, a los representantes del mundo financiero, a los que siguen aumentando el número de sus filas, ante los cuales van a ofrecer al cordero degollado de turno, el gobierno que con su eficacia cuestionada y cuestionable, se ha tenido que enfrentar a semejante avalancha, con medidas impopulares, y haciendo a su vez el juego a los poderosos de turno, los que se van de rositas y se frotan las manos, callosas de los cazos impunes con los que tanto han traficado.
No debieran de padecer los trabajadores y asalariados los perjucios que les va a ocasionar esta comitiva, y si debieran los convocantes hacer uso de algún tipo de imaginación, de autocrítica, de renovación y de rebelión notoria para encontrar mejores de medios de presión, que los acostumbrados, y refinar el objetivo de sus ofensivas.

Carolina
# Carolina
lunes, 20 de septiembre de 2010 15:03
Lo que no comprendo es porque ahora tenemos que manifestarnos cuando el panorama laboral y económico ya dejaba mucho que desear antes de la crisis y nadie hizo nada al respecto. Mientras uno o una tubiera trabajo que se jodiera el vecino, no? Porque no nos engañemos, muchísima gente estaba sufriendo mucho en sus carnes las políticas laborales cada vez más salvajes y nadie decía ni pío, total mientras a uno no le tocaran lo suyo le importaba un comino lo que le pasara al compañero. Lo he visto en más de un sitio y es lamentable...

Tampoco comprendo porque nos manifestamos si la mayoría de gente trabajadora no es capaz, en sus propios puestos de trabajo, de defender mínimamente sus derechos y ser más solidarios con sus compañeros de fatigas. Si la gente asumiera su responsabilidad y fuera un poquito más valiente a la hora de hacer respetar sus mínimos derechos en sus respectivos puestos otro gallo cantaría y ahora no nos veríamos teniendo que hacer una huelga general por el recorte de derechos laborales, con o sin la crisis.
Suena muy duro y se que hay casos de explotación que juegan sucio con los
trabajadores precisamente usando el miedo, pero en general la razón es que gente se acomoda y prefiere hacerse la víctima antes que defender lo que corresponde por derecho o dejando que sea otro el compañero que haga de portavoz, y así él o ella creerse que está haciendo algo cuando es otro compañero el que da la cara y el que caerá si tiene que caer alguien.

No comprendo porque ahora la manifestación es más legítima (más allá de la crisis).

No alcanzo a entender porque ahora resulta que debemos aprovechar los recursos económicos y de convocatoria de los sindicatos para hacer oir nuestra voz. Precisamente, para mi, ahí está el gran problema. Hasta que los distintos colectivos ciudadanos no se unan sin necesidad de sindicatos y haya una verdadera acción ciudadana a mi ninguna manifestación de esta índole me merecerá confianza.

Aún así, si encuentro algún pro que merezca la pena apoyaré la huelga, pero de momento pesan mucho más los contras...
German  Pinto
# German Pinto
lunes, 20 de septiembre de 2010 16:36
Todos tenemos la convicción de que la huelga llega muy tarde,sin embargo todos debemos apoyarla o ésto sólo es el comienzo de una ofensiva ultraliberal que nos arrastrará a todos a décadas de desprotección y pobreza generalizadas.Sólo se habla de lo negativo de hacer huelga y no de las causas que la han provocado.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
lunes, 20 de septiembre de 2010 16:47
Caramba, Segio, ¿no estás un poco negativo?

Carolina, siempre habrá un motivo por el que luchar y siempre habrá un motivo por el que no hacerlo. Te comprendo perfectamente, pues aparte de los ciclos colectivos, están los individuales. En plena apoteosis consumista yo tenía unos problemas brutales, y ahora, enmedio de la crisis general, estoy mucho mejor. Y a veces pienso que aquellos a quienes les iban tan bien las cosas nunca se me acercaron para preguntame si me podían ayudar de alguna manera.
En fín, la rueda del Karma se mueve inexorable. Pero yo he de hacer siempre aquello que considero correcto. Es mi filosofía. Claro que hay muchos matices con lo que podemos discrepar, pero te recuerdo mi artículo "Como plantear una batalla para perderla". No sea que nos vaya a pasar igual.

Jorge, lo que explicas está en la línea de mi anterior post. Aprovechar la convocatoria para manifestarnos con nuestros slogans. Estoy muy de acuerdo con tu punto de vista.
carmen cayuela
# carmen cayuela
lunes, 20 de septiembre de 2010 17:08
Gracias por el artículo Esther, me hacía falta leer algo así, hace dos días que decidí hacerla pero llevo rumiando el tema varias semanas, me preguntaba ¿va a ser la primera huelga general que no hagas? porque era eso lo que me pedía el cuerpo, no me creo a los sindicatos, a la oposición le viene muy bien , como decís, no se reflejan en la convocatoria todas las razones que merecen esta huelga, y unos cuantos motivos más para no secundarla. Me estaba dejando arrastrar por la apatía general, por la intoxicación de los medios y por mi estupidez. Coincido con lo que expones, Esther y, si hay motivo, hay muchos motivos para hacer esta huelga aunque no aparezcan escritos en las pancartas de las manifestaciones.

Un abrazo
Carolina
# Carolina
lunes, 20 de septiembre de 2010 17:21
Carles, precisamente creo que tan legítimo es apoyarla como no hacerlo, todas las razones creo que son igual de válidas. Evidentemenet el que la defiende piensa que es más legítima su defensa, pero lo mismo pasa con los que como yo no la vemos nada clara. Las razones son de peso tanto por un lado como por el otro.

Germán estoy de acuerdo, muchos criticamos esta huelga y pocos la apoyan abiertamente. Te entiendo y entiendo tu reclamo para que tengamos una actitud más abierta y receptiva, pero aún así soy reacia a apoyarla por lo que he expuesto en mi anterior comentario.

Evidentemente los que la apoyais dais razones muy legítimas y loables, pero en mi caso particluar y por mi propia trayectoria en este mundo no son suficientes para que esté por la labor de apoyarla, por lo menos a dia de hoy.

Lo único por lo que puede ser que cambie de opinión será una cuestión solidaria con los demás pobladores de este mundo, de deber moral, etc. Nada más, lo demás, para mi, son castillos de naipes.
Teodoro J. Martínez
# Teodoro J. Martínez
lunes, 20 de septiembre de 2010 18:53
Muy buen artículo. Enhorabuena.
Creo que la denominación 'clase trabajadora' puede tener poca vigencia en nuestro medio, pero la mantiene si pensamos en la globalización de la economía. Los niños trabajadores, la precariedad laboral y la explotación han pasado de nuestras fábricas a las de los países emergentes de Asia y latinoamérica. Si nuestra motivación es luchar contra esa economía globalizada, debe mantenerse ése u otro término que los abarque, puesto que 'clase media' los deja fuera.
Carolina, hace menos de dos semanas escribí un acalorado post en mi blog argumentando algo muy similar a lo que tú dices, defendiendo mi derecho a no ir a la huelga, y criticando con dureza a los sindicatos convocantes por su actitud antes y durante la actual crisis. Te lo dejo para que veas hasta qué punto sintonizaba contigo...

http://teodorojmartinez.wordpress.com/2010/09/12/no-voy-a-la-huelga-ni-quiero-ir-%c2%bfy-por-eso-soy-neoliberal/

Hoy, nueve días antes de la huelga, creo que la voy a secundar. Y, precisamente, por las razones que se apuntan en este artículo. Y lo hago porque la protesta coincide con otras protestas europeas, que no tienen nada que ver con la reforma laboral. Me he convencido de que es una respuesta ciudadana frente a algo más que una política, y por algo más que los sindicatos. Por eso he cambiado de opinión. Y te aseguro que no suelo hacerlo fácilmente.

Un saludo
Carolina
# Carolina
lunes, 20 de septiembre de 2010 19:00
Gracias Teodoro, sin duda leeré el artículo.

Sí, lo que puede hacerme cambiar de postura antes del 29 es precisamente lo que planteas y que comparto.

Y estoy de acuerdo en lo que planteas de los términos 'clase media', yo prefiero hablar de los trabajadores en general, porque los hay de muy diversas condiciones y aunque en occidente la clase 'media' carga con mucho peso, no es la única y usar sólo esa definición es obviar otras realidades.



Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
lunes, 20 de septiembre de 2010 19:39
Las huelgas se hacen para protestar y manifestar un desacuerdo común.
Los sindicatos convocan esta huelga, según mi humilde opinión, en connivencia con el gobierno. Al gobierno le viene bien la huelga, porque así se desmarca de la reforma laboral que dice le ha sido impuesta por bruselas. Por lo tanto, y como tantas veces, los sindicatos le hacen el juego al gobierno. Manipulacion social.
Al partido en la oposicion también le viene bien la huelga, por el desgaste que supone al gobierno, y utilizarla así como arma en el parlamento.
Así que mientras nos manipulan como corderitos, ellos, los políticos se trabajan la forma de mantenerse unos y de llegar otros. El pueblo, la clase trabajadora, las clases medias, a pagar de su bolsillo un dia sin trabajo. Mas esquilma a la dañada economía domestica de millones de personas.
Yo no voy a hacerle el juego a nadie. Ni a unos ni a otros. El día 29 VOY A TRABAJAR SIN "TRABAJAR". Esta es mi protesta personal y animo a seguirla.
Es indignante que al trabajador le bajen el sueldo, al jubilado le congelen la pension, se reduzcan las prestaciones sociales, se recorte el gasto público en inversiones, se permitan la salida de capitales a paraisos fiscales, la deslocalizacion de empresas a "paraisos laborales", nos mientan en la profundidad de la crisis, en el número de parados, en los planes de reactivación y reconversion de sectores productivos (que no existen), en el "nuevo modelo de economia sostenible", en que las medidas son impuestas por europa, en la subida de impuestos, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc,..............................................
BASTA YA.
No voy a ir a la huelga porque es seguirle el juego a todos ellos.
No voy a ir a la huelga porque estoy harto de ser un cordero que "me sacan del cercado, cuando les interesa, y me vuelven a encerrar cuando ya no les interesa".
No voy a ir a la huelga porque beneficia a todos por los que iría a la huelga.
No voy a ir a la huelga porque no es contra un desgobierno que nos mantiene en esta situación.
Carolina
# Carolina
lunes, 20 de septiembre de 2010 20:16
Estoy de acuerdo en lo que planteas Angel Luis.
German  Pinto
# German Pinto
lunes, 20 de septiembre de 2010 21:06
En total desacuerdo Angel,es así como haces el juego a todos los que nos han metido donde estamos,que se tenía que haber hecho ántes ,de acuerdo,pero éso no es escusa para que todos paremos por un día éste país.Si todos estuvieramos concienciados y no meros espectadores no haría falta que los sindicatos convocaran la huelga pero desgraciadamente no es así.
Carlos Sánchez
# Carlos Sánchez
lunes, 20 de septiembre de 2010 22:30
Querido Teo, bienvenido por aquí, me alegro de leerte en este foro. Estás invitado a escribir cualquier artículo sobre las reflexiones que desees compartir con nosotros. Como te conozco, sé que tenemos mucho que disfrutar de tus reflexiones. Un fuerte abrazo,

Personalmente, pienso que si no salimos a la calle por el recorte social más escandaloso de nuestra historia, entonces, habremos entregado un cheque sin fondos a nuestros gobernantes. Soplan vientos ultraliberales y la izquierda se está arrugando ante el poder económico. Sólo queda nuestro compromiso con los débiles. Conozco muy bien el modelo norteamericano y me parece horrible. Si dejamos a nuestros gobernantes, esa es la dirección que occidente está tomando. Depende de todos.
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
lunes, 20 de septiembre de 2010 23:36
Muchas gracias a todos por vuestros valiosos comentarios.
Ante todo dar la bienvenida a Jorge y a Teodoro.

Me centraré inicialmente en las críticas sobre mi comentario sobre la clase media. Quería englobar con ese término al máximo número de personas como posibles sufridoras de las consecuencias, pero leído los comentarios admito que realmente somos “Todos contra el sistema” como dice Carles y que el proletariado ha sido trasladado a los países del tercer mundo, por los cuales también debemos manifestarnos como dice Teodoro. Y por los parados y mileuristas como dice Germán.

Carolina y Ángel Luís se han manifestado claramente en contra de apoyarla y no puedo estar más de acuerdo con los argumentos que esgrimen tanto uno como otro.

Hoy recibí un correo de alguien que tenía una postura similar a la vuestra y sus palabras me han hecho pensar mucho. Me comentaba como a veces nos puede resultar incomprensible comprobar que personas con procesos mentales y niveles de conciencia similares podían llegar a posicionamientos radicalmente opuestos como el que nos ocupa ahora: apoyar o no la huelga. Partíamos de premisas parecidas, el convencimiento de que la huelga convocada era una farsa, una acción dirigida desde arriba, pero finalmente nuestras conclusiones eran opuestas. ¿En qué momento y por qué el pensamiento diverge?

Pensando sobre esto y leyendo vuestros comentarios intuía que ante un mismo problema, nuestras formas de reaccionar ante él, nuestras reacciones siempre teñidas de nuestras emociones, evidenciaban una personalidad determinada. Como en mi caso por ejemplo, por mi personalidad me cuesta mucho quedarme sin reaccionar ante una amenaza evidente, sin manifestar mi visión. Siempre he tenido miedo de: “El que calla otorga”. Si no apoyo la huelga, ¿Cómo se va a interpretar desde fuera? ¿Qué estoy de acuerdo con la política que se está llevando? ¿Qué no lo estoy y que no quiero hacer el juego a los sindicatos que obviamente nos están engañando? ¿Qué soy una ciudadana apática? La única respuesta que he podido encontrar es la de apoyarla, siempre y cuando haga el acto de manifestar mis reivindicaciones. No se trata sólo de no ir a trabajar sino también de acudir a un acto de protesta ciudadana y expresar aquello que yo creo importante en un escenario creado para la ocasión. El escenario nos lo ponen los sindicatos pero nosotros podemos ser actores y cambiar el guión o al menos intentarlo. Por eso estoy totalmente de acuerdo con las acciones que aporta Jorge.

He leído tu artículo Teodoro y alguno más de tu blog. Me han gustado mucho. Me alegro de tener un colega médico interesado en cuestiones sociales por aquí. Te invitamos a que nos envíes tus artículos para publicar y debatir.

Animo a aquellos que quieran acudir conmigo a manifestarse el día 29. Carmen, Germán y Chus podemos estar conectados vía móvil para darnos ánimos.
Un abrazo a todos
dazara
# Daniel Zaragoza
martes, 21 de septiembre de 2010 0:04
Mi postura ante la huelga esta enfrentada. Por un lado coincido con la mayoría en que es una tomadura de pelo más, una pantomima. Pienso que el país esta secuestrado y casi todos somos rehenes. Lo peor de todo es que nadie vendrá a liberarnos, y solo nos queda emular a aquel país latinoamericano reconocido por su interés en el psicoanálisis y someternos como sociedad a una psicoterapia colectiva para superar el Síndrome de Estocolmo.

A lo mejor acudo a la manifestación, que no a la huelga. Aunque sea una paradoja, estoy a favor de la manifestación pero no de la huelga convocada por los sindicatos. Buscaré alguna asociación o plataforma no sindical y me uniré a sus reivindicaciones para apoyar a esa sociedad civil que ha de hacer oír su voz.
Maria Oliver
# Maria Oliver
martes, 21 de septiembre de 2010 0:21
Hola.
Gracias Esther, me paso tarde. Tu artículo me ha gustao mucho. Sobretodo esos comunicados de distintas plataformas, distintos a los de los sindicatos...
Me ha gustado mucho leeros, seguir el debate --y me alegro también de esas nuevas incorporaciones, también he leído el artículo de Teodoro, enhorabuena--

Y todo ello porque suscribo las palabras de Carmen totalmente. También yo me estaba dejando arrastrar por una desencantada desesperanzada apatía, oh cuan inoperante!!
Y, si, ahora estoy por la huelga, por todas y cada una de las razones que exponeis lo que la apoyais, más una: la ilusión, la alegría, la responsabilidad operativa, la rabia vivificante, en una palabra: la coherencia vital... Os voy a contar algo:
el domingo bajé a dar una vuelta por el centro de Barcelona, hacía mucho que no pasaba por la Rambla del Raval... y allí estaba cuando me llamaste, Esther, para anunciarme tu artículo... La cosa tiene su miga... Mientras te contaba que con la huelga dudaba no podía apartar la vista de la escena que se desarrollaba justo delante del lujooooooooooooso hotel Barceló --un cilindro negro, zas, ahí, en medio de los pisos patera de los pakis, de las viviendas en que se hacinan familias filipinas y tras el que se levanta, como arropándolo (sic!) el edificio sede central de la... UGT!!!--aquello es pa mear y no echar gota!!-- En la acera de enfrente, de los edificios penden pancartas pidiendo un barrio digno... La escena, pues: llega un pakistaní, anda con seguridad, sonríe, luce un par de dientes de oro, saluda a diestro y siniestro... al cabo de un rato, de uno de los bancos se levanta un joven, demasiado abrigado para el día, lleva unos papeles y un móvil en las manos... saluda con respeto, hablan... un tercero se queda a unos pasos, sin intervenir ni mirar a los que hablan... vigila, qué? el hombre seguro hace gestos amplios, niega con la cabeza, pide pausa con gestos, finalmente sonrie, estrecha la mano del joven abrigado y echa a andar... el joven habla por teléfono... a mi aquello me parece cosa de el Gatopardo, pero a la paquistaní, frente al barceló y la ugt y la mirada no ya indiferente sino literalmente ignorante y pasiva, de vaca, vamos, de turistas jóvenes "bohemios",. de viejos turistas forrados que andan asidos a sus bolsos e indiferentes autóctonos que van y viene o toman sol... "queremos un barrio digno" rezan a pesar de todo --y todo es la locura ambiente-- las pancartas de los balcones y la indignidad, creo, no la ponen los pakis, no, la ponen dos edificios ahí, dos símbolos conviviendo cn todo eso...
Cr4o que hay que secundar esa huelga por dignidad, voilà.
Kalix
# Kalix
martes, 21 de septiembre de 2010 3:48
El anterior comentario de Esther me ha suscitado varias reflexiones.

En mi opinión el proceso socio-económico en marcha no concluye con la proletarización del Tercer Mundo, sino con la proletarización del Primer Mundo o, dicho de otra forma, con la proletarización de gran parte de lo que hoy conocemos como clase media occidental.

Históricamente, para acrecentar el nivel de consumo y el nivel de vida de la sociedad occidental, del que ahora disfrutamos, hemos tenido que excluir de su disfrute a miles de millones de personas. Primero, a través del Colonialismo, esa empresa en la que se embarcó la sociedad europea con el señuelo de llevar a cabo una misión civilizadora. La misión civilizadora no era tal. Lo que pretendíamos bajo dicha apariencia era disponer de recursos naturales abundantes para garantizarnos un sistema productivo capaz de dar empleo a todos loes europeos y, a la vez que ello, garantizarnos un consumo creciente que parecía hacernos felices. A partir de los años 50, cuando ya no estaba bien vista la usurpación de la soberanía de los pueblos sobre sus recursos naturales y se iniciaron los procesos descolonizadores, tuvimos que variar nuestra estrategia. Fue muy sencillo. Como consecuencia del proceso colonizador desaparecieron culturas, tradiciones, y modos de vida centenarios. Aquellas sociedades quedaron profundamente desconcertadas y desestructuradas lo que les hizo presa fácil de cualquier “iluminado” que les ofreciese un modo de ser en el mundo. Y nosotros convertimos a aquellos iluminados en dictadores: bastaba con abrirles una cuenta con muchos ceros en Suiza. A cambio nosotros obteníamos el petróleo, los minerales, etc. del país sin limitación y, lo que también es importante, utilizando mano de obra barata, sin ningún tipo de seguridad, ni laboral, ni social (seguro de salud, desempleo, vejez, incapacidad, etc). En los últimos años muchos de los países del Tercer Mundo han iniciado procesos democratizadores lentos pero imparables, cada vez existen menos oligarquías político-económicas dispuestas a dejarse corromper, los pueblos son más conscientes de la importancia de recuperar y mantener la soberanía sobre sus recursos naturales y, cómo no, de la mano de la democracia caminan los derechos sociales. Por tanto habiendo perdido, como hemos perdido, el control sobre los recursos naturales, teniendo que costear (vía repercusión en el precio de los recursos) un salario digno, el seguro de salud, desempleo, etc., de los trabajadores nativos encargados de la extracción de dichos recursos, ¿creen que ustedes podrán seguir encontrando en la tienda de la esquina teléfonos móviles a 80 euros o televisores a 200 euros o pantalones a 30 euros?.
Eliminados, pues, los mecanismos que lo lastraban, el desarrollo y la elevación del nivel de vida de los países del Tercer Mundo resulta incuestionable. ¿Alcanzarán el nivel de vida del que disfrutamos en estos momentos los europeos?. Para responder a esta pregunta he de introducir una afirmación que leí hace tiempo y es la siguiente: extender a nivel mundial el nivel de consumo de la sociedad occidental exigiría disponer de los recursos naturales de 3 a 5 planetas tierra. Salvo que me equivoque, por el momento sólo disponemos de uno, por lo que la igualación (al alza) del nivel de vida de los países del Tercer Mundo con los del Primer Mundo no es posible. Todo indica que la igualación se producirá a la baja. Dicho en otras palabras, los europeos veremos descender nuestro nivel de vida varios peldaños: veremos menguada nuestra capacidad adquisitiva y recortados los derechos laborales y sociales. Más proletariado y menos clase media; menos clase media y más conflicto social. Ese es, en mi opinión, el futuro de Europa.


¿De qué sirve la huelga del día 29 de septiembre?. Bien, para comprobarlo pongámonos en el día 30 de septiembre, ¿qué nos encontraremos?, ¿qué habrá cambiado?. Veamos...
En el Congreso de los Diputados nos encontraremos con los mismos 350 botarates que nos han conducido a esta situación;
En el Senado tendremos a los mismos 264 gurruminos cómplices de los anteriores.
En la cúpula de los dos mayores sindicatos del país estarán los mismos 2 apesebrados que, bien financiados por el Gobierno, hasta ahora no han hecho otra cosa que amortiguar la reacción popular a la crisis.
En la cúpula de la Patronal, como representante del empresariado español, nos toparemos con el mismo empresario quebrado, deudor de los trabajadores y de la Seguridad Social e insolvente...,
Bien. ¿Qué ha cambiado el día 30 respecto del 29?. La huelga es la válvula de escape de las tensiones sociales, pero en nada afecta a las causas que la originan, ni a los responsables de las mismas. Como decía mi abuela, la huelga es como tener tos y rascarse el culo con un ajo.
En fin, ¿Quieren jugar ustedes a ser proletarios?. Proletarios, pero de verdad, no de esos de opereta: declaren una huelga revolucionaria. A esa sí que me uniría.
chus
# chus
martes, 21 de septiembre de 2010 9:09
Esther, me alegras la mañana. Perdona que te saque los colores, pero el ejercicio de reflexión honesta te eleva y me eleva a mi, supongo que a los demás también.
Iría y puede que vaya contento detrás de las banderas de esos otros grupos que has mencionado y cuyas reivinidcaciones apoyo y comparto. Y creo que la manifestación pública y callejera a nivel europeo puede ser un gran evento que deje huella, y creo que ella debiera haber sido el foco principal en cuanto a unidad de esfuerzo y objetivo práctico, incluso después de una jornada en la que la propuesta fuera, en lugar de parar el pais, ¡vaya victoria pírrica! La de ejercer una jornada laboral impecable: Trabajar lo mejor posible profundizando en la consciencia de que las relaciones laborales no solo son verticales, sino intensamente horizontales, a la hora de ejercer responsabilidad y contagiarla. De que el trabajo no es solo un bien personal, un derecho individual, sino una de las más poderosas formas de comunicación y convivencia humanas, donde se vuelcan como en ninguna otra instancia, los valores de nuestras personalidades, nuestras capacidades, nuestra consciencia colectiva en el nivel de la acción y de la actitud, nuestra posiblidad de mejorarnos y mejorar a la sociedad ofreciendo un ejercicio de dignidad profesional y servicio a otras personas que también nos lo ofrezcan en su profesión, y me gustaría que ese día todos llevasen esa pegatina con ese slogan, y no la banderita de turno con el color o el anticolor de turno. Y luego iría a la manifestación, donde me gustaría que no ondeasen más banderas que esa, y que al mirar a mi lado, al caminar, comprendiese que esas mismas personas con las que he trabajado y que han trabajado conmigo y lo hacen todos los días, comparten la misma problemática y los mismos fines. Sería una forma de sentirme más unido que separado, más válido que utilizado. Algo así ya lo he sentido en alguna manifestación contra el terrorismo, sentirme unido más allá de las diferencias de opinión, de tendencia política, etc.

Temo que la huelga se pueda convertir, el día después, en un río revuelto donde saquen más partido los colectivos más interesados y que más poder informativo (o desinformativo) detentan, y quienes aprovechen todas sus herramientas para sus propios fines, como lo será atacar al gobierno, y precisamente sin apoyar explícitamente la huelga, por ejemplo. O quienes, como los sindicatos, no dispongan de otra forma de respuesta ni de alternativa, respuesta a la que se están dedicando en cuerpo y alma, quizá más por darse sentido a si mismos y a sus tradiciones, que a las avenidas de soluciones y enfoques realistas.
¿Os imaginais semejante alternativa sindical en la propuesta "Hoy vamos a trabajar como nunca, todos para todos, y luego vamos a salir sin banderas a denunciar a todos los que nos han metido en esto, que ya sabemos quienes son, y no nos dejaremos manipular."?
Desde luego, sería un sentimiento más limpio al caminar, y un paso en la auténtica revolución pendiente, la revolución sin banderas, la revolución civil anónima, en la que el protagonismo recaiga en la causa, y contra los causantes, descubiertos y expuestos.
Chus

Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
martes, 21 de septiembre de 2010 10:21
Hola María, Daniel, Kalix y Chus.

La verdad es que estoy disfrutando mucho leyendo vuestros comentarios, muy bien elaborados y que transmiten muchas de las inquietudes que yo también tengo.

Nunca antes habíamos vivido una situación tan grave como la actual, ni la impotencia ante un sistema tan compacto y bien estructurado que deja pocas fisuras. La convocatoria de la huelga es ejemplo de ello.

Chus me encanta tu propuesta y si vislumbrara la más mínima posibilidad de realización me uniría a ella con los ojos cerrados. Pero lamentablemente tenemos la sociedad civil que tenemos, una sociedad con poca energía dirigida al cambio, aturdida por una situación de progresivo deterioro social que aparece extrañamente cuando ni siquiera se había recuperado de la borrachera de los días de “vino y rosas”.

Kalix no puedo rebatir tus argumentos respecto a cómo será probablemente el día 30 de Septiembre. Por cierto me ha gustado leer de nuevo la palabra “botarate”, hacía tiempo que no la escuchaba y estoy de acuerdo con tu reflexión sobre el destino de la clase media occidental.

Yo iré a la manifestación, no sé si sola o adherida a algún grupo alternativo cuyas reivindicaciones coincidan con las mías. Ya os informaré. La verdad, es que a pesar de estar de acuerdo con todas las argumentaciones en contra de apoyar la huelga, encuentro imposible quedarme quieta, el malestar interior que me genera esta situación me impulsa a participar.
Sergio
# Sergio
martes, 21 de septiembre de 2010 11:14
Apreciado carles. negativo dices ???? absolutamente.......no creo en esta democracia-demagoga, aunque la acato sin rechistar, no creo en los partidos políticos, me cuesta creer en una sociedadque solo piensa en fútbol, en que le suban el sueldo y en no dar un palo al agua ( generalizando ), por supuesto no creo en los sindicatos, solo me queda cabrarme de vez en cuando y gracias a libertad de expresión, en la que si creo, poder opinar, por ejemplo, en esta página. Como sabeis y siempre hemos comentado, el cambio empieza por uno mismo. No tengo ganas de hacer querer cambiar a nadie. Conmigo tengo bastante. Como dice Carles Sánchez "sumido en un estado de consternación crónica". Por cierto, un gran recuerdo para Labordeta !!!!! el único cpaz de soltar un "a la mierda " en la tribuna de ese congreso de subnormales en ciernes...........por supuesto, él era la excepción que confirma la regla...
chus
# chus
martes, 21 de septiembre de 2010 11:53
Amén Sergio. Viva Labordeta por siempre en el recuerdo vivo, menudo faro de ciudadanía. Habría que ir al congreso con una pancarta, los días de sesión. Y ya sabes lo que pondría. Profetizo que se harán camisetas.
Maria Oliver
# Maria Oliver
martes, 21 de septiembre de 2010 12:16
Chus, Kalix, Esther... gracias... pir la honestidad como señala chus, por la lucecita...
A esas camisetas --bien Sergio por incorporar a Labordeta, grande él!, habría que añadir un botarates, no? A la mierda, botarates!!

o crear una plataforma contra el no pensamiento botarate o la falta de acción botarate o dotarnos de lemas, contra el botaratismo, reflexión y pausa críticas... En fin... creon que ha llegado la hora de pensar si en el 29, en el 30... en convocar quedadas mensuales en torno a lemas aglutinantes... y en la estela de la propuesta de chus, denunciar silenciosamente, sin arengas, con la fuerza del trabajo, del buen hacer, del bien pensar y sembrar el calendario y las plazas de esa presencia proactiva, una pura presencia... no manipulable, pues "adiscursiva"... una especia de performance de cntenido social y sin mucha palabra, aunque con mucho pensamiento detrás... --el que acá mana tan naturalmente...
German  Pinto
# German Pinto
martes, 21 de septiembre de 2010 12:45
Sergio los tiempos que añoras no volverán y menos mal que casi nadie piensa como tú,menos mal.
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
martes, 21 de septiembre de 2010 13:29
¿Habeis visto en la reunion Zapatero-Mohamed VI? -"Ahora lo que importa es la foto". Decía Zapatero.
¿Cual será la foto del dia 30? Porque los videos ya los estamos viendo en la pagina de UGT. Bochornoso. Una huelga al gobierno atacando a la oposición.

Creo que llegado el momento de las acciones ciudadanas, podríamos retomar la 2ª Acción de Envio Masivo e E-mails al Congreso y al Senado.

Y opino que:

Podría orientarse hacia las ayudas a la Banca en detrimento del apoyo a las Pymes y las familias, el ciudadano de a pié.

Tendríamos que darle la mayor difusion posible en los medios, antes del comienzo del envio masivo.

Sería una protesta exclusivamente ciudadana, objetiva y sin aborregamiento.

Debería estar lista en un mes como máximo, ya que todos tenemos el "alma" caliente.

Podríamos pedir a los diputados la indisciplina en el voto, como un clamor social.

Ahora es el momento de la Ciudadanía.
chus
# chus
martes, 21 de septiembre de 2010 13:43
María, este verano ha fallecido un familiar cercano después de una penosa última etapa. Fue atendido en Vall D'Hebrón (no sé si se dice así) y los familiares que estuvieron allí están encantadísimos por el grado de atención, profesionalidad y apoyo de los profesionales de ese hospital, en todos sus estamentos. Para mi eso ha elevado muchísimo la estima y el respeto por ese pueblo, sus cultura social y esa capacidad humana expresada en su trabajo responsable, y para mi, (y mi familia) viendo lo que se ve, con las chapuzas que se ven y las formas en que funciona en otros lugares no muy distantes (no están en montañas lejanas) es un privilegio y una razón para el aprecio y el agradecimiento que siempre me acompañará.
Visca Catalunya.
Abrazos luminosos
Chus
Maria Oliver
# Maria Oliver
martes, 21 de septiembre de 2010 14:32
Ei, pst, pst, cuando decía "acá" me refería al blog! No a Catalunya... pero sí, algo queda por aquí de esa ciudadanía proactiva...Siento lo quecuentas, celebro que encontrarais acompañamiento en aquella enmarañada y a menudo desbordada ciudad hospitalaria... que funcione de vez en cuando, bien, tiene muchísimo mérito, sí y es prueba de tesón y queres de algunos de los profesionales que allí obran, sí

Bueno, a ver pues como le insuflamos energía a esa ciudadanía proactiva, como trazamos y seguimos senda...y la extendemos a la "piel de toro"

Si angel Luis... Hay que retomar los mails a diputados, a bombo y platillo (uéase: con ayuda de los voceros...)
y como siempre, mi post está trufado de errores varios! corrijo sólo uno de ellos, que enmaraña asaz la comprensión "Contra el botaratismo: reflexión y pausa críticas", quise escribir, ya veo que habeis captado pero, el poco sntido del ridi que me queda, obliga.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
martes, 21 de septiembre de 2010 18:07
Sergio, creo que estás negativo cuando mencionas los tiempos de la guerra civil, la quema de conventos, la Pasionaria y Federica Montseny (por cierto, ¿una mujer tiene la obligación de ser guapa cuando actúa en política?).
Supongo que aquí tienes el corazón partido. Por una parte, te gustaría causarle un buen disgusto a Zapatero con una protesta general, pero a ti no te van las "manis". Te gustaría que alguien quemase un banco, pero no lo harías tu.
La crisis es de película, en eso creo que estamos de acuerdo. Pero, ¿qué hacer? ¿Cual es el objetivo y la estrategia para llevarlo a la práctica? ¿Votar al PP en las próximas elecciones y esperar estoicamente a que lleguen estas? Ojalá fuera así de facil todo.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
martes, 21 de septiembre de 2010 18:22
Kalix, te felicito por tu explicación.
Esa es la tesis que expresaba Juan Carlos Ferrando en su artículo "Crisis conyuntural y crisis estructural". Parece bastante lógico que tendamos hacia allà.
Me queda una duda: ¿Qué es para ti una huelga revolucionaria?
carmen cayuela
# carmen cayuela
martes, 21 de septiembre de 2010 21:37
No espero cambios el día después, puede que pase como en la elecciones, a partir de las nueve de la noche cuando los políticos de turno dan el comunicado a los medios todos suelen mostrarse ganadores, así veremos, independientemente del seguimiento que tenga , a los líderes sindicales hablar del éxito de la convocatoria y a los de los partidos políticos y gobierno hacer otro tanto en el sentido que interese para llevarse el ascua a su sardina, más de lo mismo.
Me gustaría que tuviera un seguimiento masivo no adocenado pero me temo que no va a ser así, ojalá y me equivoque.
Esther está muy bien tu propuesta de animarnos en las manis, vía móvil, el día de la huelga, te mando un correo.
María me ha encantao tu descripción.

Kalix
# Kalix
miércoles, 22 de septiembre de 2010 2:52
Carles, lo de la huelga revolucionaria fue una ocurrencia que me surgió cuando le daba vueltas "al día después". Muy pocos esperan que la esta huelga vaya a cambiar algo y, sin embargo, muchos se unirán a ella. Es probable que en ese día después escuchemos a los líderes sindicales decir: la huelga ha sido un éxito, ha tenido un seguimiento mayoritario, bla, bla, bla... y al Gobierno replicar que la huelga ha sido un fracaso, que la participación ha sido muy inferior a la esperada. Unos y otros hacen depender el éxito o el fracaso de la huelga de la participación en la misma, lo cual, a mi jucio, resulta una pequeña estafa. La participación pondrá de manifiesto el grado de consenso social que suscitan las reivindicaciones de los huelguistas, nada más. Será la estimación de ese consenso social, la adopción de leyes que reconozcan e implementen las pretensiones de los huelguistas lo que nos ofrezca la medida del éxito o fracaso de la huega.
Imagina que yo soy despedido de la empresa en la que trabajo y para reivindicar mi readmisión me declaro en huelga de hambre. Transcurridos cuarenta y cinco días, y sin haber sido readmitido en la empresa, me muero, ¿entenderías que mis allegados o mis conocidos dijeran: "la huelga de hambre fue un éxito, murió de hambre?".
En el concepto de huelga que nos ha sido inculcado, ésta no pasa de ser una protesta, se agota en el berrinche, en el pataleo, las más de las veces absolutamente estéril. Yo creo que debería tener un contenido más creativo, sobre todo en un sistema político tan cerrado, tan suspicaz respecto a la participación ciudadana, tan impermeable a las demandas sociales como el sistema político español.
Frente a la huelga-protesta, la huelga revolucionaria busca la transformación de la realidad, la implementación de la que antes hablaba.
Espero haberme sabido explicar,

Bona nit, Carles.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
miércoles, 22 de septiembre de 2010 16:59
Gracies, Kalix, t'has explicat molt bè.
Y además, completamente de acuerdo contigo. El berrinche no sirve de nada. Lo que importa es la toma de conciencia que signifique la manifestación.
Los políticos, pase lo que pase, lo considerarán una victoria. Si va mucha gente, el PSOE dirá que se han manifestado contra la oposición, mientras el PP dirá que lo han hecho contra el gobierno. Y si van poca gente, el PP dirá que es un fracaso de los partidos de izquierda y los sindicatos, y el PSOE dirá que es un fracaso de la huelga general contra ellos. Lo de siempre, vamos.

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