image


A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

¡Forma parte! 
 

Enlaces Relacionados
    
Blogs Amigos
    

 



Crisis económica, una oportunidad para el cambio
  Inicio
30



La financiación del Yo

En un artículo anterior citaba a Jordi Pigem, quien decía que el 98% de la economía es especulación monda y lironda. Pues bien, si esta cifra la trasladáramos fuera del recinto de lo económico nos encontraríamos con cosas muy parecidas. Incluso es posible que de toda la energía que usamos, un 98% la consuma el Yo en detrimento de un actuar más allá de él. Ya sabemos que el Yo es muy cortoplacista y que esta actitud es la causa de que un 98% del potencial creador no se esté utilizando correctamente. Incluso hasta es posible que en nuestras actividades altruistas u orientadas al bien del grupo, siga habiendo un 98% de motivaciones parasitarias debidas a la excesiva financiación que el Yo ha tenido en esta corta historia del estado del bienestar inaugurada tras la 2ª guerra mundial. Ahora estamos en una crisis del sistema que pone en evidencia este 98%.

Tras la colonización, la revolución industrial, la liquidación de los viejos imperios, la subsiguiente descolonización y de la instauración de ese llamado “estado del bienestar” ha sobrevenido la financiación del Yo y la transformación de aquellos imperios que, lejos de desaparecer, proliferaron de formas bien distintas como, por ejemplo, la entronización de un emperador cuyo trono es la vida de cada uno. Cada Yo es un emperador que exige un 98% de financiación, un recaudador que hace suyo algo que debería pertenecer al bien común. Me pregunto si este emperador, que se alimenta de los totems que constituyen el sistema capitalista –consumo, cultura de la propiedad, individualismo y otras lacras que dejan al espacio común prisionero de la depredación del Yo que más poder tenga-, ¿no será tan sólo una promesa cuyo fundamento real es de tan sólo un 2%, y que ese 98 % es una burbuja especulativa que tarde o temprano va a explotar?

La felicidad personal, que sólo el emperador se podía permitir, colonizó nuestras mentes y fue canalizada hacia el consumo. Alguien nos dijo que podríamos desarrollar nuestro Yo gracias al dinero, y ahora resulta que cae y pone en evidencia un valor que ha estado tergiversado por el precio que este imperio de nuevo cuño marcó. Hemos acabado vendiendo nuestro valor por un precio, cuando el valor es invendible. El humano debe construir un nuevo paradigma que ponga a salvo el valor ante el afán depredatorio de esa fiera llamada precio. El dinero no vale lo que valía porque nunca valió. Se nos hizo creer que el valor venía dado por el precio. Fuimos abducidos de tal manera que el valor –de las cosas, de nosotros, de nuestra seguridad- ha sido eclipsado por el precio en un 98%.

La explosión de esa burbuja llamada Yo pondrá en evidencia muchas más cosas que hoy todavía no han salido del todo del armario. Entre ellas, el alma de Europa y su futuro.

La decadencia de Europa

Si Europa tuviera un inconsciente colectivo común y lo dejáramos hablar, nos diría algunas cosas. Nos diría que no aceptamos su decadencia o, mejor dicho, la nuestra. Nos diría que hemos vivido dos guerras mundiales y algunas civiles que sólo han servido para maquillar un declive del que ya se tenían señales desde el siglo XIX. Tan sólo las grandes guerras fratricidas han generado un horizonte de reconstrucción post-bélico que ha servido para maquillar la decadencia. A Europa podría irle bien una tercera guerra para seguir maquillándose a si misma. Lo que pasa es que ese truco ahora ya no puede funcionar. Es por eso que a la decadencia europea ya no se la puede maquillar. Asistiremos a situaciones que la pondrán en evidencia. Como máximo, a lo que puede aspirar Europa es a ser un museo, y está muy bien que eso sea así siempre y cuando caiga toda ínfula del imperio que fue y que dio lugar al brote romántico de los fascismos de diverso pelaje, que son los que sirvieron para elaborar todo ese maquillaje.

Como decía, la depresión europea que arrastramos desde la disolución de los imperios y la pérdida de las colonias dio lugar a esa nostalgia romántica que anhelaba un retorno imposible al pasado que nos llevó a las guerras que todos conocemos. Dejando los motivos concretos que todos conocemos, estas guerras sirvieron para crear horizontes en base a la reconstrucción de un horizonte digno. La generación que sufrió las guerras quiso construir un mejor horizonte para sus hijos. Sin embargo, estos positivos efectos colaterales sólo han servido para ir prolongando la anestesia de una Europa que ya no va a ninguna parte. Europa debe aceptar su depresión y saber cuidar lo que mejor tiene.

Las guerras han sido muy productivas: maquillajes que han servido para enmascarar una depresión que ya no se puede ocultar. Ahora, las generaciones jóvenes se van a encontrar con el estado del bienestar construido por sus padres en horas bajas. Se dice que estos jóvenes no va a vivir mejor que sus padres y, sin embargo, ya no pueden recurrir a una guerra que les ayude a fabricar un horizonte mejor para sus hijos. Estos jóvenes van a ser los clientes de la depresión. Se la van a encontrar de cara. Y a un Yo financiado excesivamente, la depresión le da un miedo espantoso. Sólo hay un remedio para ello: que el enfermo se convierta en médico. Para ello deberíamos quitarle la financiación el Yo y dársela al Nosotros.

Publicado en: Hacia la madurez social
Email del autor: gabriel@pangea.org

Actions: E-mail | Permalink | Comments (16) RSS comment feed |
Compártelo
Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a Del.icio.us Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a digg Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a menéame Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a Technorati Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a Google Bookmarks Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a Live-MSN Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a FaceBook Agregar 'La financiación del Yo y la decadencia europea' a Twitter

Post Rating

Comments

German
# German
miércoles, 30 de junio de 2010 7:12
Efectivamente la decadencia de Europa es ya un hecho indiscutible,en todos los aspectos me recuerda a la caida del imperio romano con todas las consecuencias de toda índole que arrastrá consigo.Jamás hubiese pensado que el FMI interviniera la economía europea y lo ha hecho de "facto".Yá nada volverá a ser como ántes.Todas las conquistas sociales que costó muchísimo conquistar las están desmantelando aprovechando la crisis tan gorda que ellos crearon y ahora quieren salvar.Mentiras y más mentiras.....Europa a aceptado su nuevo papel de coomparsa de EEUU,ya no cuenta mucho en foros internacionales,la cultura europea languidece a marchas forzadas .Nunca hubo políticos tan torpes y grisies diriengo Europa como ahora.La orden que tienen es clara:Desmantelamiento de lo público en todos sus aspectos,reformas laborales salvajes,pensionazo,camisa de hierro a los trabajadores,relaciones laborales entre tú y la empresa ,anulación de los convenios colectivos,en definitiva la dictadura de las finanzas y el poner a las democracias de rodillas.
Carolina
# Carolina
miércoles, 30 de junio de 2010 9:08
Que genial este artículo Gabriel, y la frase final me encanta, a ver su cunde...

Esta noche comento.
Carolina
# Carolina
miércoles, 30 de junio de 2010 9:08
quise decir 'si cunde', jiji.
chus
# chus
miércoles, 30 de junio de 2010 9:45
Muy interesante el planteamiento y las avenidas que ofrece. Interesantísimo…
Ese Yo, que llamaría “ego” para diferenciarlo del YO que somos NOSOTROS, es increíblemente costoso, complicado y dictatorial. Es cierto que consume ingentes recursos de la vida consciente. Es cierto que sus niveles de endeudamiento son incluso mucho más opresivos y esclavizantes que los que solemos comentar aquí respecto a la coyuntura de crisis material. Incluso se puede pensar que lo uno lleva a lo otro. Su nivel de endeudamiento está planteado en base a mantener una estructura de auto-identificación, el ego, nutrida por memorias/reflejos del pasado, proyectadas hacia previsiones del porvenir preñadas de prevenciones, miedos, inseguridad, deseos difusos teñidos de ambiciones de apariencia. Y todos los valores que cotizan en ese mercado de deuda irreales, responden a un consumo adictivo que ese ego exige para perpetuar su estatus ilusorio constantemente realimentado, de huida hacia un futuro inalcanzable, escapando de un pasado cuyas memorias son incompletas, pues están sesgadas por un juicio que se basa en premisas de separación, egoísmo, existencias separadas y percepción general del Yo como una entidad diferenciada por sus murallas, en lugar de por su creatividad.
Así es que nos va resultando costosísima la financiación de la ilusión de un Yo que se desvanece en el vértigo de la corriente pasado-futuro, un Yo del que pocos saben algo concreto, o tienen algo que decir, o no-decir, y que sin embargo, exige a cada instante un impuesto tiránico que consume tremendos recursos y genera un diálogo en la mente que más parece una tertulia esquizofrénica.
La inversión en el valor real, es la inversión en el valor de la existencia real: la del momento llamado presente. El único tiempo que es, el único momento que no especula, que no depende del futuro ni del pasado. El continente inexplorado más cercano. La dimensión desconocida más próxima. El bien común más rico y más desaprovechado y olvidado por ojos que han olvidado mirar y oídos que han dejado de escuchar.
Sí, hay cosas que hay que hacer hoy, y en la agenda, tenemos compromisos pendientes, importantes, reales, consecuentes con una responsabilidad adquirida. Pero todas esas cosas, las vamos a hacer en el momento llamado “presente”, y así las hemos hecho en el pasado. Y ese “momento presente” está la frontera a un mundo completo y feliz, que por si mismo puede invertir los valores especulativos de una mente indomable. En cada momento presente podemos hacer las cosas lo mejor que podamos, empleando el máximo de poder, de atención, de arte, de respeto, de dignidad, de cariño. De Amor. Y si aprovechamos esa oportunidad de desplegar toda nuestra capacidad con honestidad y sin frustración, la experiencia que catamos nos devuelve un valor real y completamente diferente al que está condicionado por las proyecciones del pasado al futuro y todas las cláusulas viciadas de ese contrato de deuda y de hipoteca que arrastramos sin llegar a pensar que podemos librarnos del mismo en cualquier momento.

Abrazos luminosos
Chus
Carolina
# Carolina
miércoles, 30 de junio de 2010 15:23
Bueno, comento ahora que tengo tiempo.

Eh aquí el meollo Gabriel. Y cuan identificada me siento en tu planteamiento y cuan confortada de saber (por experiencia propia) que es posible dejar el ego a un lado y darse cuenta de que cuando nos liberamos de él, ya no aspiramos a nada más que no sea acercarnos a los demás y al mundo desde nuestro diminuto rincón con amor y fluidez, desde nuestro humilde casacarón, pero tan grande a la vez por saberse en el justo lugar que le corresponde sin necesidad de ser nada ni nadie especiales.

Porque todos somos importantes y necesarios, porque sin los egos el mundo se vulve hermoso. El ego nos estropea, nos hace menos sinceros, más complicados, más utilitaristas con todo lo que se cruce en nuestro camino...

Amenudo en nuestra sociedad se busca hacer algo grande, algo diferente, algo espectacular en la vida y ese sentimiento nos mueve, pero ese sentimiento mucha veces está revestido por el ego y el consiguiente egocentrismo, aunque ni cuenta nos damos la mayor parte del tiempo. Ese querer hacer cosas especiales es muchas veces la necesidad de darse visibilidad a uno mismo en la marea de las multitudes, pero cuando a lo que uno aspira es a ser una persona feliz y en paz con el mundo, esa necesidad de especialidad cae y deja emerger una paisaje nunca imaginado antes de que uno comprenda ciertas cosas desde el corazón, y ese paisaje es tan diáfano, tan limpio, que cuando dejas el ego a un lado para abrazar ese otro que todos somos, entonces uno se siente feliz por vez primera, porque pase lo que pase se ha encontrado el lugar en el mundo y curiosamente ese lugar nunca es visible ni complicado ni especial y sofisticado, pero si muy potente, enérgico, creativo e infinitamente amoroso.

Me viene a la mente lo que comentamos un dia sobre saber el lugar que uno ocupa en el mundo sin aspirar a ser nadie especial, sino aspirándo a ser en este mundo junto con los demás y en los demás.

Felicidades por el artículo, mi deseo es que todo el mundo encuentre su lugar en el mundo lejos del ego, os aseguro que el paisaje que surge es de los más bonitos y creativos :)
Nacho Rivera
# Nacho Rivera
miércoles, 30 de junio de 2010 18:27
Es una cuestión de grado, hay un Yo que transciende el ego y coopera con el tú/nosotros, hay un nosotros que transciende el tú-yo/yo-tú y se convierte en UNO, hay un ello/ellos que transciende y se convierte en un todos nosotros.

Pero ese gran tres, "yo-nosotros-ello" es la totalidad de la realidad, y cualquier teoría o nuevo paradigma que obvie cualquiera de las tres estará cometiendo un grave error y reduccionismo. No hay un nosotros sin un Yo transcendental, libre y diverso.

Gracias por el artículo.
Un abrazo a todos.
Josep Mª Homs
miércoles, 30 de junio de 2010 18:28
Fabuloso como siempre Gabriel

Yo, ego, falta de respeto por el planeta al que le podemos llamar globo. No es tan solo Europa si no toda la civilización que dice vivir en el progreso. A mi entender las únicas civilizaciones avanzadas que quedan el globo son los indigenas, simplemente porqué respetan el medio que les proporciona todo lo necesario para vivir sin ponerle precio.
Si un día los que vivimos en el progreso nos quedamos sin luz, nos autoliquidaremos y los únicos supervivientes serán los indígenas " la civilización avanzada"

Un cordial saludo a todos
Nacho Rivera
# Nacho Rivera
miércoles, 30 de junio de 2010 18:52
Aún así lo que hemos vivido todos estos años desde la revolución industrial, Marx y demás sistémicos es la dictadura del "ello", en la que el ser humano se ha convertido en una fría pieza de ese todo llamado sistema. Ya sea capitalista, socialista, comunista... El individuo realmente no es lo importante, es una herramienta, por eso no ha transcendido al ego y ha pasado a cotas más altas de empatía y cooperación; porque ello hubiera ido en contra del sistema, del "ello". Y por eso el yo sufre la patología del ego y la fragmentación, un ser humano atrapado en una coraza y una enfermiza sombra que no le deja saborear la verdadera realidad.
El individuo se ha visto atrapado en un sistema que le ha oprimido, y no le ha dejado evolucionar. Todas nuestras potencialidades se han reducido a producir-consumir, lo bello, lo sutil no ha tenido cabida en este Lego humano. El yo-egoísta ha sido la consecuencia, el resultado de un "ello" desolador, devastador y opresor.
Carolina
# Carolina
miércoles, 30 de junio de 2010 19:47
El Yo como identidad definida y acabada, es decir como explicación de una persona, creo que es falso, puesto que estamos hechos de vivencias, somos fruto de las relaciones en las que nos movemos y de las actitudes que adoptamos frente al mundo, de modo que el Yo en realidad solo nos sirve para definirnos de un modo muy limitado, para diferenciarnos del vecino y situarnos en el mundo como particularidades y para no acabar esquizos, sin embargo la gracia de todo estriba en que precisamente cada uno de nosotros es diferente y la diferencia de cada uno es lo que aporta riqueza a una comunidad de personas.

Si dijera que soy igual que hace 10 años mentiria, muchos cambios se han operado en mí, tanto a nivel físico como emocional y mental. Sin embargo sí soy consciente de que soy esa niña de hace 20 años, pero ese Yo solo me sirve de hilo connector entre todas las vivencias de mi vida que me han ido forjando y la gracia es que estamos en permanente cambio!! De ahí que diga que el Yo no puede definir de una vez por todas este cascarón que somos con todo lo que contiene.

Individuo y comunidad son un todo, no podemos ponerlo todo en el individuo del mismo modo en que no podemos ponerlo todo en la comunidad. Hay que apostar por la cooperación y el sentido de comunidad, sin olvidar a todas las particularidades que la conforman y que la hacen más rica y más sabia, más capaz de superar los problemas.

Creo que debe encontrarse ese equilibrio; no hay comunidad sin individuos particulares y diferentes en experiencia y talentos, como tampoco hay individuos ricos en experiencia y talentos sin la comunidad.

Hay que respetar las particularidades de modo que la comunidad sea lo suficientemente madura y sana como para dar cabida a todos, abrirse a esas particularidades sin tiranías, a la vez que el ego que ahoga al Yo debe caer para abrirse a la comunidad, para abrirse al nosotros de un modo sincero.

Que lio de escrito, jiji.
Eduardo Martinez
miércoles, 30 de junio de 2010 20:57
Hola Gabriel,

Te prometo que no tengo nada contra tu persona. No te conozco en absoluto y puedes ser de lo más bendito que hay en la Tierra. Pero no tengo más remedio que ser sincero en mis comentarios.

Creo recordar que en tu anterior artículo ya te indicaba que no entendía esa fórmula del 98% y el 02%. No la conozco y me gustaría que me facilitaras algún fundamento para ver la lógica de la misma.

Yo mencioné la Ley de Pareto que está corroborada por mucha experiencia y que se basa en un 80:20; 20:80. Conozco otras menos populares que hablan de otros porcentajes pero nunca me había encontrado con esta del 98:02 que me parece EX T R E M A D A M E N T E E X A G E R A D A. Creo que si la trasladásemos a la Edad Media es posible que tuviese algún fundamento.

Por consiguiente, todo lo que se relacione con esa fórmula 98:02 creo que no debería estar sustentada en nada válido.

En cuanto a la “Decadencia Europea”, debo confesarte que debemos vivir en mundos distintos o hemos debido estudiar historias muy diferentes. Las dos guerras Europeas-Mundiales del siglo XX “sólo” fueron más trágica – sobre todo la segunda -, por el tipo de arma utilizada. En nuestra historia, no ha sido nada nuevo. Hemos estado en guerra continua desde el inicio de la Historia (la Pre-Historia posiblemente haya sido igual pero con luchas a pedradas, flechas, puñetazos, etc. lo que no resulta tan extraordinario y por eso no han sido contadas con tantos detalles).

Estos 70 últimos años creo que han sido una bendición para Europa, exceptuando las guerras fraticidas en la antigua Yugoslavia provocadas por los antiguos naZi-onalismos, que aquí también sufrimos desde hace 40 años. No así para América Latina, África y Asia, donde el Imperio USA ha campado, a veces, a sus anchas.

En cuanto al PUEBLO EUROPEO, nunca hemos estado mejor en toda nuestra pre e historia desde hace 800.000 a 1.200.000 años, según los últimos descubrimientos de Atapuerca. Al menos eso es lo que creo según mi propia vivencia (66 años) y mis profundos estudios dentro y fuera de España.

Yo no tengo referencias de que antes haya habido tantas ONGs-NGO’s con tantísimos voluntarios metiéndose su Yo en el bolsillo y currando de lo lindo para los más desfavorecidos. Ni tantos militares haciendo labores hospitalarias y de paz en el mundo.

Como digo, son dos visiones COMPLETAMENTE DISTINTAS de dos temas fundamentales y que creo son esenciales para la formación de nuestros jóvenes.

Efectivamente, debido a las bondades vividas por nuestra juventud, ahora creo que muchos han pasado al otro extremo del Péndulo, haciendo verdad la Ley de dicho nombre que se balancea para un lado: dictaduras y dictablandas que nuestros antepasados Europeos han sufrido y que en España seguimos sufriendo por la continuidad del Régimen Franquista – que no es un Nazismo o un Fascismo Bueno, aunque mucha gente lo crea -. Habiendo pasado a esa situación de “Democracia”, el sistema político menos malo según Winston Leonard Spencer Churchill, en los últimos 60 años en el resto de Europa; 30 años en España, que ha despertado ese egoísmo-egocentrismo en parte de la juventud, pero que yo no suelo ver en personas mayores de 50 años, en general.

Confío que esta otra visión no te resulte tan extraña a ti y a los foreros y en cualquier caso seáis considerados con la misma.

Amistosos saludos, Eduardo M, CheGandhiSon
Gabriel
# Gabriel
jueves, 01 de julio de 2010 0:29
Ok,, Eduardo.... creí que te habías percatado de que el artículo está escrito en clave simbólica o metafórica.. No suelo hacer lecturas literalistas de los acontecimientos. Más bien suelo observarlos como partes de un Todo indiviso y enmarcados en el cordón umbilical de la historia de tal manera que me permita interpretarlos de este modo.
Si fuera literalista te haría una contestación kilométrica... porque tu respuesta da para eso y más. Sin embargo, si he de ser fiel a la intención del artículo, debería abstenerme de entrar a opinar en función de la corrección o incorrección de una determinada interpretación de los hechos.
Ferran Caudet
viernes, 02 de julio de 2010 13:49
Gabriel me parece una reflexión muy lúcida y enriquecedora, creo que a partir de reconocer que hemos estado inflando y financiando al ego y a eso le llamamos sistema, podemos reencontrarnos con el nosotros y caminar hacia ese 2% de autenticidad para que vaya creciendo, el camino será duro, pero enriquecedor, quiero aceptar mi parte en esta historia y ya estamos construyendo alternativas aquí en Valencia en la Red Sostenible y creativa.
Todos podemos hacer algo y artículos como este nos limpian el camino para decidir con más claridad...juntos somos más
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
viernes, 02 de julio de 2010 16:49
Te agradezco el artículo, Gabriel. Interesantes reflexiones, así como los comentarios de Carolina. Da gusto leeros.
Gabriel
# Gabriel
sábado, 03 de julio de 2010 0:44
"El hombre vulgar cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla."
LAO TSE
Filósofo chino considerado el fundador del taoísm
dazara
# Daniel Zaragoza
domingo, 04 de julio de 2010 10:23
Gabriel, aunque con retraso, me sumo a los elogios que sobre el artículo han expresado el resto de participantes.

Encuentro muy enriquecedor que no sólo hablemos de economía o política, y que artículos como el tuyo o como el de María, relacionado con la comunidad de vecinos en la que vive, o el comentario de Ángel Luís y el medio bocadillo de lomo, nos guíen en un ejercicio de lectura reflexiva e introspectiva.

Puede resultar una paradoja pero quisiera solidarizarme con todos aquellos que, víctimas de su propio Yo, de esa construcción psicológica que nos proporciona una identidad como seres autoconscientes, actúan de manera miserable y mezquina. ¡Cuánto nos enseñan de nosotros mismos! Bueno, nos enseñan si somos capaces de aprender, y hemos comenzado a pulir las piedras que llevamos en la mochila compartida de la humanidad.

Porque si lo pensamos detenidamente, ¿Cómo construimos nuestro yo? ¿Qué materia prima utilizamos y en que profundidades tiene su origen?

La real academia me proporciona un marco inmejorable para ilustrar mi pensamiento. Identifica al miserable con el mezquino y, aunque aparentemente lo reduce a una cuestión pecuniaria o canallesca, la magia de los hiperenlaces aclara la cuestión.

Dice así:

Miserable.
(Del lat. miserabĭlis).
1. adj. Desdichado, infeliz.
2. adj. Abatido, sin valor ni fuerza.
3. adj. mezquino (‖ que escatima en el gasto).
4. adj. Perverso, abyecto, canalla.

Mezquino.

1. Que escatima excesivamente en el gasto.
2. adj. Falto de nobleza de espíritu.
3. adj. Pequeño, diminuto.
4. adj. p. us. Pobre, necesitado, falto de lo necesario.
5. adj. desus. Desdichado, desgraciado, infeliz.


Como podéis comprobar, ambos, el miserable y el mezquino coinciden en su desdicha e infelicidad, y aunque los académicos lo han omitido me atrevo a añadir la falta de nobleza de espíritu.

Porque paradójicamente aunque me irritan tales comportamientos, o he llenado mi boca con críticas y descalificaciones hacia quienes los cometen, aún no estoy libre de comportarme de manera análoga ante las circunstancias oportunas. Hete aquí mi profunda compasión por todos nosotros y por la decadencia de la que formamos parte. Compasión con empatía, claro, y con lucidez. Me solidarizo ante la inconsciencia que lleva a un comportamiento, que en el vecino nos parecería inaceptable pero en nosotros sería ignorado sin rubor ni culpabilidad. Puede que aparentemente no sean las mismas acciones, pero lo que subyace, el condicionamiento consciente o inconsciente que impulsa a la acción o a la ausencia de esta, es el mismo.

La decadencia de un modelo caduco puede dejar paso a una alternativa que sea realmente progresista para la humanidad. Una oportunidad para el cambio, se repite en muchos foros, pero ese cambio no puede ser solamente de los que nos rodea o afecta, sino que también debería serlo de lo que sembramos y cultivamos mediante nuestras actitudes y comportamientos.
Carolina
# Carolina
domingo, 04 de julio de 2010 10:39
Bravo Daniel, te felicito por esta aportación. Tan buena como necesaria, a veces hay cosas que se nos olvidan y está bien que alguien nos lo recuerde para que no perdamos el norte.

Post Comment

Sólo pueden enviar comentarios los usuarios registrados.
Agenda

    
Temas                        
    
Autores
Alberto D. Fraile Oliver (4)
Alfredo Astort (2)
Andrea Sydow (1)
Angel Luis Alonso (48)
Aníbal Covaleda (2)
Anna Mercadé (2)
Anónimo (1)
Antonio de Miguel (1)
Arnau Rebés (1)
Arturo Escartín (1)
Axelle Vergés (2)
Betzie Jaramillo (1)
Blanca Muñoz (2)
Carles Nebgen (20)
Carlos Guerrero (2)
Carlos Sánchez (29)
Carmen Cayuela (17)
Carolina T. Godina (6)
Casimiro López (3)
Chus Santisteban (10)
Congreso de la Sociedad Civil (2)
Conxita Tarruel (2)
Cristina Andreu (3)
Cristóbal Cervantes (32)
Daniel Alarcón Zwirnmann (1)
Daniel Zaragoza (5)
Eduardo Martínez (1)
Eduardo Vidal (8)
Maria Oliver (46)
Eric Jökin (2)
Esther Ibañez (173)
Fady Bujana (2)
Felipe G. Coto (1)
Ferran Caudet (1)
Francisco Rubiales (4)
Gabriel Gutierrez (27)
Gabriela Germain (4)
Germán Pinto (7)
Gloria Rebolledo (2)
Gonzalo Aliaga (1)
Henry Fuerniss (2)
Ignacio S. León (1)
Ignasi Alcalde (2)
Jaime Izquierdo (1)
Javier Monserrat (4)
Javier Arias (5)
Javier Cejudo (1)
Javier Segura (1)
Joan Martí (6)
Joaquim Braulio (3)
Jordi Pigem (6)
Jorge Arráez (2)
Jorge Ramos (8)
José María Hernández (29)
José Carlos García Fajardo (1)
Josep Crusellas (1)
Josep Puig (1)
Juan Carlos Ferrando (4)
Juan Trigo (34)
Julian Prieto (1)
Kico (5)
Koldo Aldai (29)
Lali Valls (6)
Mª Dolors Oller (3)
Manuel Ángel García (1)
M.Vilaseca (2)
Manuel Delgado Ruiz (1)
Miguel Á. Ortega (5)
María Rodríguez (2)
Mario Conde (1)
Marisol Ramoneda (1)
Rafael J. Rodriguez Sanchez (2)
Mesas de Covergencia ciudadana (1)
Miguel A. Delgado Gonzalo (3)
Miguel Angel Múgica (3)
Miguel Haag (2)
Nacho Rivera (25)
Oliver Style (1)
Pere Feliu (6)
Gabriel Fernandez (12)
Principia Marsupia (10)
Rafael Cobo (1)
Sagrario Alia (1)
Sagrario Arana (25)
Santiago Salcedo (2)
Santiago Villar (36)
Sebastian Corradini (1)
Sergio González (18)
Toni Pons (4)
Vicenç Fulcarà (2)
Jose Luis Montes (2)
Walter Trujillo (3)
Xavi Martín (59)
Yago Sobrevías (1)
    
Fechas
    
nike free run 5.0 baratas nike roshe run mujer online comprar nike roshe run baratas nike free run 3.0 v5 nike roshe run baratas china nike roshe run baratas nike free run 3 mujer baratas nike roshe run baratas mujer zapatillas nike free baratas zapatillas nike roshe run baratas zapatillas nike free 5.0 zapatillas nike roshe nike free run outlet comprar nike roshe run nike free run 5.0 baratas nike roshe run baratas españa nike roshe run mujer baratas nike roshe run comprar nike free run 3 5.0 nike free 5.0 baratas comprar nike free 5.0 nike roshe baratas online nike free run 3 mujer baratas nike roshe run baratas online nike roshe run hombre baratas nike free run baratas nike run roshe baratas nike roshe run mujer baratas nike free run 3 mujer baratas nike free 3.0 flyknit