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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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A primeros de este año 2010, a partir de la publicación en este blog de un artículo de Ángel Luis Alonso Andújar titulado “Carta de un ciudadano cualquiera a un parlamentario”, comenzó un intento de fraguar una movilización que diera forma a la sorpresa, la frustración y el desconcierto que los ciudadanos estamos viviendo en la actual situación social de crisis. Una crisis que una mayoría ha vivido como caída de la nada, y ante la que nuestra clase política se nos aparece desorientada y completamente ineficaz, por decirlo con palabras suaves.

Al hilo de ese artículo y de otros posteriores, se ha ido perfilando la idea de promover un envío masivo de correos electrónicos dirigidos a diputados y senadores. Se trataba de redactar un texto breve para hacérselo llegar. Pero… ¿qué decirles? ¿cuál tendría que ser el tono? ¿íbamos a preguntar, exigir, increpar...?

En realidad, eligiendo una acción de este tipo, de nuevo los ciudadanos estamos asumiendo automáticamente que son ellos, los políticos, los responsables de que las cosas estén haciendo aguas por todas partes… Pero ¿es realmente verdad que son los políticos los mayores responsables de la actual situación de crisis? ¿De la actual situación de todas las crisis? Porque, ¿de cuál de todas las crisis estamos hablando?, ¿de cuál de todas las crisis queremos pedir explicaciones a nuestros políticos? ¿de todas ellas?

Al enfrentarme seriamente con estas preguntas -con el posible objetivo de redactar ese texto- y leyendo los comentarios que las personas habían ido dejando en varios artículos, me pareció observar algo que, de alguna forma, subyacía a muchos de los comentarios, y que podría sintetizarse en dos ideas básicas:

1. Quizá en el fondo de todos nosotros exista una sensación -pequeña pero reconocible- de que no son los políticos los que fallan o, más exactamente, de que no son SÓLO ellos los que fallan. Imaginando, por un momento, que pudiéramos cambiarlos a todos, parece que todos podríamos tener la impresión de que, en poco tiempo, las cosas volverían a ser de la misma forma…

2. Una suerte de “indefensión aprendida”. Un convencimiento íntimo de que, hagamos lo que hagamos, no lograremos alterar la realidad ni un ápice. Que a los políticos les va a dar exactamente igual cualquier acción que podamos emprender, cualquier texto que les podamos dirigir.

La primera de estas apreciaciones tendría que ver, entonces, con la naturaleza humana. Y más concretamente, con la naturaleza humana en situaciones de poder.

Por otra parte, reconocer la presencia en nosotros de esa “indefensión aprendida” es importante, porque se trataría de una energía estancada que vamos a necesitar remover para poder continuar. Porque con ella actuando como un lastre, lo que sucede es hemos perdido la batalla antes de empezar.

Sea como fuere, la cuestión es que hasta el momento no hemos sido capaces de encontrar ese texto breve que sintetice y dé forma a nuestro malestar. Pero es que perfilar ese texto no es algo que se pueda hacer automáticamente.

Por el contrario, requiere una toma de conciencia… supone la comprensión de todos estos factores en los cuales nos hallamos inmersos, y que están actuando a modo de rémora. Si no prestamos atención a estos elementos, si no los analizamos y entendemos, da la impresión de que esta posible movilización ciudadana es una idea que va a nacer  muerta… o por lo menos muy mortecina ¡Es una idea con absoluta falta de seguridad en sí misma, y es por eso por lo que no termina de arrancar!

Y muy probablemente no arranca porque estamos partiendo de supuestos falsos o viejos, porque partimos de vicios adquiridos. Y para que algo pueda nacer tiene que estar recién estrenado, jovencito y con la energía a toda máquina. Y es que es muy posible que haya llegado el momento de que tengamos que ir más allá…

Más allá de los métodos habituales: de las caceroladas, de las elecciones cada cuatro años, de las ideas viejas. Es posible que haya llegado el momento de ir más allá de lo conocido. De arriesgar. Y, sobre todo, más allá de pensar que nuestros políticos son los que nos van a sacar las castañas del fuego. Porque otra de las cosas que quizá está subyaciendo a la falta de confianza que nos merecen nuestros políticos –aparte de por su corruptibilidad- es que nos tememos que, en realidad, no saben, no tienen ni idea de lo que está pasando, y que no dejan de ser meros títeres de otros poderes supra.

De ahí que se me plantea la necesidad de una nueva mirada… en busca de nuevas de nuevas comprensiones, de nuevas pistas que me indiquen por dónde continuar. Una mirada en busca de algunas certezas en medio de tanto caos.

Encuentro algunas a partir de la observación del “Culebrón de la Gripe A”. Una situación extraordinaria que empezó, de alguna manera, hacia el mes de abril de 2009, y que ahora -unos diez meses después- parece estar perdiendo fuerza. Ha sido una gran puesta en escena a nivel mundial, toda una obra de arte de la manipulación de masas, de la cual podemos aprender cosas esenciales si no dejamos pasar la cuestión como si nada hubiera sucedido.

Una situación global, en la que los gobiernos de todo el mundo han sido manejados desde una instancia supranacional como la Organización Mundial de la Salud, que, en este ínterin, nos ha demostrado a la perfección que lo último que le importa es nuestra salud. Definir qué es lo que de verdad le importa es más complicado. Pero si algo nos ha quedado claro es que el objetivo que supuestamente le mueve, según su propia denominación, es falso. Y sabiendo esto, ya sabemos mucho. Pero es preciso que no lo olvidemos.

En esta situación global y mundial –como ya están siendo y van a seguir siendo todas en adelante- hay otra cosa importante que también se ha clarificado. Hablo de la radical sumisión que los políticos de todos los países han mostrado hacia las directrices provenientes de esas instancias “supra” (lo que venimos llamando “El Emperador”, y estábamos –estamos- intentando desnudar para saber qué es lo que nos esconde). Gracias al “Culebrón de la Gripe A”, nos ha quedado meridianamente claro que salvo honrosas excepciones (Polonia y Finlandia, por ejemplo) los políticos obedecen a la voz de su amo, y, por tanto, no son ellos de quienes podemos esperar independencia de criterio a la hora de defender nuestros intereses.

Pero hay otra cosa que también se ha clarificado con lo sucedido, y que tiene que ver con quiénes han sido los verdaderos protagonistas, los héroes, en esta puesta en escena coral. De no ser por ellos, las cosas hubieran tomado un curso muy diferente. Y cuando hablo de estos protagonistas, estoy hablando, precisamente, de ciudadanos independientes. Ciudadanos que han asumido su responsabilidad de hablar cuando ha hecho falta, de no someterse, de hacer oír su voz. Ellos han sido la verdadera resistencia, los que han contrarrestado esa radical sumisión que nuestros políticos han mostrado, acatando sin reservas las directrices de instancias supra, con intereses poco claros…

En este momento de desorientación, en el que hay tantos puntos hacia los que puede dirigirse la atención, reflexionar sobre lo sucedido con la gestión de la Gripe A, y extraer conclusiones, me parece importante de cara a saber en qué dirección queremos dirigir nuestros pasos.  Las cambiantes noticias desde los medios de manipulación van a intentar, como siempre, promover la indefensión a base de multiplicar la sensación de complejidad, de diversificar los puntos de atención. Ése es su objetivo.

El nuestro tendría que ser el de reflexionar, focalizar la atención y aprender a reconocer sus trampas para no seguir cayendo en ellas. Tenemos que impedir que sean nuestros medios de comunicación quienes decidan la dirección que tiene que tomar nuestra atención. De ahí la importancia de seleccionar nuestras fuentes de información alternativas, hacer nuestra propia selección de lo que nos queremos nutrir.

La fuerza que necesitamos para actuar sólo puede venir de abandonar la “indefensión aprendida”, y sustituirla por su opuesto: la soberanía individual. Esa “indefensión aprendida” que investigó y describió bien Martin Seligman, no es algo con lo que hemos nacido. Cada ser humano que nace es alguien con todo el potencial. Un potencial que se ve limitado en la medida que va aprendiendo a ser indefenso, a base de los recortes que se le imponen desde el entorno.

Una nueva conciencia está emergiendo; una nueva conciencia que reivindica la soberanía de ser un humano completo. De que ningún poder supra pueda imponernos un tipo de escuela dirigida a limitar nuestros potencial, que pueda obligarnos a luchar por lo que no queremos luchar, a competir con quien preferimos colaborar, a obedecer leyes injustas, a aceptar trabajar en lo que no queremos trabajar o estudiar lo que no nos interesa. En definitiva, a convertirnos en lo que no somos y no queremos ser.

Ciudadanos unidos por ese tipo de conciencia han sido los que, publicando informaciones vetadas por los medios de comunicación oficiales, se han constituido en la verdadera resistencia al Emperador. Es pues ese tipo de conciencia la que ha contrarrestado la actuación del Emperador en el “Culebrón de la Gripe A”. ¡Que se sepa!

Es esencial darse cuenta de eso. Porque este tipo de reflexión no la vamos a encontrar en nuestros medios de comunicación. Pero para nosotros es fundamental que se difunda, y que más personas se de cuenta de la gran importancia de su participación en este movimiento que debe seguir creciendo, porque se trata de una cuestión de supervivencia. Ni más ni menos.

El impulso proveniente de este creciente movimiento ciudadano de despertar es el que ha hecho posible el viraje de la situación con respecto a la vacunación masiva que se pretendió implementar. De no ser por el despertamiento de la ciudadanía, la situación sería del todo distinta en estos momentos.

En una segunda parte de este artículo dedicado a reflexionar sobre la verdadera importancia de la soberanía individual para promover el cambio, entraré en más detalle a hablar de la enorme importancia que esa participación ciudadana ha tenido en este “Culebrón de la Gripe A”, y también de la dirección que me parece puede ser interesante apoyar para depurar las responsabilidades que correspondan a nuestros políticos.

No podemos olvidar eso en ningún momento, especialmente porque las cosas no se van a quedar así. Volverán las epidemias, los virus y las puestas en escena… Además de los despidos masivos, el control y todo tipo de recortes de libertades que ya están en marcha. El panorama pues no nos permite dormirnos en los laureles.


Publicado en: Hacia la madurez social
Email del autor: sagrarana@yahoo.es

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Comments

Esther Ibañez
# Esther Ibañez
martes, 09 de febrero de 2010 11:21
Totalmente de acuerdo contigo Sagrario. Es necesario confiar en nuestro poder individual unido, en nuestra soberanía individual y colectiva. No nos podemos dormir en los laureles, nuestros políticos sirven a otros intereses distintos, como ha quedado patente en el culebrón Gripe A. Si muchos de los ciudadanos ya habiamos visto las incongruencias de esta supuesta pandemia, no me creo que los políticos no las viesen, pero aun así, compraron las vacunas, gastando los pocos recursos que tenían en su arcas. A partir de este hecho, no es dificil imaginar que los políticos, pertenzcan al partido que pertenezcan continuarán sirviéndoles, dejándonos a los ciudadanos a un lado. Solo depende de nosotros, de nuestra confianza que podamos evitar el rumbo hacia donde vamos: una grave intensificación del poder vertical, con un porcentaje elevado de la población sin trabajo y el resto trabajando a cualquier precio. Economía y política dominada por las grandes corporaciones.
Pero las grandes multinacionales dejarían de serlo si nosotros no consumiesemos sus productos. Las grandes entidades financieras dejarían de serlo si nosotros retiráramos nuestro dinero. Nosotros tenemos todos el poder dirigiendo nuestro consumo hacia otro lado, nuestro dinero hacia otro lado.
La gravedad de la crisis se esta poniendo en evidencia a pasos acelerados. Cada día vemos como las amenazas se van multiplicando. Ahora Irán con el enriquecimiento del uranio, china con amenza de hundimiento económico. Tenemos que empezar a movilizarnos antes de que sea demasiado tarde.
Jaime
# Jaime
martes, 09 de febrero de 2010 11:58
Buenos días!!!!!!!
Sagrario me ha parecido increíble tu artículo. Estoy terminando mi carrera de psicología y... siempre he pensado que estos conocimientos mal utilizados son muy peligrosos.
Digo esto porque tu utilización del concepto indefensión aprendida me ha parecido perfecto.
Desde que somos pequeñitos nos construimos modelos de realidad para explicarnos el mundo, estos modelos cambian a lo largo de nuestro paso por la vida, probablemente, muchos de nosotros utilizábamos un modelo de indefensión aprendida para todo lo realmente importante (sociedad, política, economía, autonomía ,...) pensando que todo esto nos sobrepasa, que en nada de eso podemos producir un cambio.
El análisis que propones hace mas fácil las cosas ya que muestra una de las sutiles realidades perfectamente (científicamente) manipuladas..... k mieditoo!!!
Personalmente pienso que la conciencia está atando cabos y esto por necesidad lleva un cambio en la misma hacia un nivel superior.... y no lo digo en plan místico :) , es algo que yo creo que es así ..... es una evolución de la conciencia.
Darwin fué naturalista nosotros debemos ser conciencialistas jajaja

Un abrazo a todos y ánimo.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
martes, 09 de febrero de 2010 18:23
Admirable, Sagrario, sinceramente. Si somos capaces de creer en nuestra fuerza, de cooperar y aunar esfuerzos, el cambio será posible.
Espero impaciente la continuación de tu artículo, Sagrario.

Y Esther, yo no me preocuparía mucho si un país quiere enriquecer uranio al 20%. Como si fuera un poquito más. Tal vez nos quieran hacer ver que esto es un grave problema. No caigamos en la trampa.
Carolina
# Carolina
martes, 09 de febrero de 2010 22:15
Acabo de leer el artículo. Fantástico el planteamiento y es un gran acierto Sagrario lo de poner la atención en esa "indefensión aprendida" para tomar conciencia y recuperar nuestra fuerza como individuos.

Exacto Esther, si conseguimos de una vez ponernos en la cogorota que el poder del cambio está en cada uno de nosotros la cosa tendría una aspecto muy distinto del que tiene ahora. Totalmente de acuerdo.

Siempre he pensado que si todos fuésemos capaces de darnos cuenta de la fuerza que tenemos, sería más fácil llevar a cabo acciones pacíficas colectivas de una potencia suficiente como para ver cambios significativos en nuestro entorno tanto inmmediato como no tan immediato.

Esther Ibañez
# Esther Ibañez
martes, 09 de febrero de 2010 22:27
Carles: no estoy preocupada por el enriquecimiento de uranio, sino por la excusa que pueda representar a EEUU e Israel para tomar acciones y que la consecuencia derivada sea un bloqueo del paso del petróleo.

Me sorprenden tan pocos comentarios en un artículo tan bien presentado que habla sobre la soberanía individual. Es un mal síntoma.

Un abrazo
Sagrario Arana
# Sagrario Arana
martes, 09 de febrero de 2010 23:43
Estoy contigo Jaime, en lo de ke mieditooo…

Hay muchas cosas ahora que producen mieditoooo si uno se atreve a mirarlas. Pero una vez que te has atrevido, quieres saber más, porque a la vez que vas entrando en contacto con tu mieditooo empiezas a hacerte más consciente de tu poder, y un poco de la falsedad de los mieditooos. Y entonces, sientes que te apetece animar a la gente a que mire donde hay que mirar, porque la situación es tan ridícula que ya no puede serlo más. ¿Cómo es posible que unos pocos estén aterrorizando con sus estratagemas a tantos y tantos? ¡¡Eso hay que desmontarlo, no se puede permitir!!

Pero también es cierto que están pasando cosas muy bonitas, preciosísimas, cuando las personas despiertan. ¡Y eso hay que contarlo! ¡Hay que dar voz a esas cosas porque el Emperador está empeñado en promover nuestra indefensión, y el miedo de unos hacia los otros!

Y sí, es un puro trabajo de consciencia. La verdad es que en esta área hay un trabajo muy bonito para ir haciendo entre todos los que se animen. Por cierto, Jaime, tú te podrías animar, ya que te interesa la cuestión de la indefensión…

Gracias a los demás. A ver si más gente se anima a leer y comentar, porque si no la propuesta de acción que pienso plantear en la segunda parte, la vamos a comentar entre cuatro. Pero, bueno, lo que tenga que ser será...

Maria Oliver
# Maria Oliver
miércoles, 10 de febrero de 2010 13:19
hola a tod@s. Estupendo, Sagrario, como todos tus estriptises del emperador.
Estoy con Carles, quedo a la espera ansiosa de ese 2.

Y estoy especialmente con lo de aprender de la experiencia, vivencia de la gripe A... Estamos en una ola de conciencia... habrá que ir surfeándola, como buenos y concienzudos conciencistas--- Siempre aprendiendo, de las acciones que disfuncionen también... sin olvidar, nunca, que en efecto, no se trata de solucionar nada, sino de emerger y cambiar. Y en esde emerger es donde vamos a usar viejos modelos (caceroladas, apagones, manifestaciones) para ir/los/nos cambiando, creo. Al menos, sí lo veo, porque de conscientes es reconocer errores, no arredrarse por ellos y no cejar
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
miércoles, 10 de febrero de 2010 18:38
Entendido, Esther lo del uranio. Ya me extrañaba...

Creo fundamental acabar con el miedo. El miedo bloquea, desvirtua nuestra percepción de la realidad. Esther planteó la cuestión de identificarse con el nombre en vez de usar un nick. Cuanto miedo ! Que si proteger las opiniones, la privacidad, etc.... No es mas que miedo. ¿Tanto cuesta decir las cosas claras? Total, dentro de cien años, no creo que estemos ya en este blog. Mientras tanto, pues aprovechemos la oportunidad.
Esta "indefensión aprendida" es un miedo a no poder defendernos. Eliminemos todos los miedos.
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
miércoles, 10 de febrero de 2010 18:54
Carles:
precisamente con el tema de Irán hoy leía que en el paquete de sanciones hacia Iran que proclama EEUU (Obama), estaría la reducción de un 35% en la exportaciíon de petroleo iraní.
Artur
# Artur
miércoles, 10 de febrero de 2010 19:56
Hace unos dias me llegó este texto, entiendo que llevaria el mismo planteamiento que el que da origen a este comentario.
Quizá si vaya siendo hora de hacer algo.
http://www.facebook.com/note.php?saved&&suggest¬e_id=297258671113
marga
miércoles, 10 de febrero de 2010 20:16
Gracias por expresar con esta clarividencia lo que personalmente pienso y siento también, Sagrario , que hace que actúe,formando parte de "la resistencia ", en mi hacer cotidiano.Miedos,afortunadamente, no tengo ya.....demasiados años vividos como para andar todavía con ese lastre...si algo me" pierde" és decir siempre lo que pienso de una forma clara y diáfana...Adelante pues,estamos en el mismo camino cuya ruta iremos trazando entre todos. Buenas noches.
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
miércoles, 10 de febrero de 2010 21:17
Hola Artur, no puedo acceder al texto con esa dirección de facebook
dazara
# Daniel Zaragoza
jueves, 11 de febrero de 2010 1:10
Siento ser tan sombrío, pero comparto con vosotros esa situación de indefensión aprendida que se respira por doquier. La gente, la sociedad civil no acaba de creerse lo que está sucediendo.

Es tan dramático, hay tanta gente padeciendo por las circunstancias, que resulta inevitable asumir que de un modo u otro todos padeceremos las circunstancias que hayan de venir en mayor o menor medida. Pero aún así preferimos creer que todo va bien y que, tal como hace nuestro gobierno, "al final vendrán los buenos y nos salvarán".

¿Observo a mi alrededor y sabéis que imagen me viene cuando habláis de la indefensión aprendida?. Sí, esa misma. La de miles de personas muriendo en los campos de exterminio mientras los judíos eran hacinados en Guetos a la espera del próximo tren que los fuera a recoger. Asumiendo sumisa y silenciosamente el sino que les había tocado en suerte, sin poder creer que los próximos serían aquellos mismos que observaba en silencio como desaparecían sus vecinos o familiares, hacinados peor que los animales, en vagones con destino al matadero.

Nadie puede asumir una catástrofe, no en el continente de la opulencia. No en la cuna de la civilización moderna y del Estado del Bienestar. ¡Viene el lobo, viene el lobo! y las ovejas, adiestradas con engaños y manipulaciones sólo pueden mirar hacia el pastor, que acongojado se ha subido a una rama.

El movimiento contra la conspiración de la Gripe A dio sus frutos. No son evidentes, pero han quedado en la memoria de las personas. Para esos individuos soberanos que mantienen en pié un país con su esfuerzo diario, se hizo evidente la manipulación de la información, la campaña difamatoria contra aquellos que osaban denunciar lo evidente y los intereses económico que habían detrás de gobiernos e instituciones internacionales implicadas, y que llevaron a los ciudadanos a plantar cara a la mentira y la traición de forma pacífica pero contundente.

Mucho deberíamos aprender de lo que aconteció durante esos meses. Sobre todo hemos de aprender de aquellos médicos, farmacéuticos y profesionales sanitarios que dando ejemplo de honestidad y coraje, públicamente denunciaron las incongruencias que planteaba la vacunación y la declaración de pandemia. ¡Bravo por ellos y por todos aquellos que llaman a las cosas por su nombre sin sacrificar su honestidad y rectitud por acomodarse a la versión oficial y a lo políticamente correcto!
Sagrario Arana
# Sagrario Arana
jueves, 11 de febrero de 2010 9:14
Mil gracias, Daniel...

Mil gracias por enunciar y describir lo que está viniendo a marchas forzadas. Ése es el punto al que yo pretendo llevar esta reflexión, esta conversación.
La quiero lleva exactamente por ahí, pero prefiero que hayas sido tú, que sean otros y otros más quienes me ayuden.

Cuando dices que deberíamos aprender mucho de lo que ha sucedido estos meses pasados con el tema de la gripe es lo que intento plantear en próximos artículos, pero necesito también que el ambiente en el blog se vaya centrando. La cuestión de la crisis económica va a absorber una gran parte de las energías. Y es el momento de conducir la atención con cuidado.

Los que lo vemos claro tenemos ahora una gran responsabilidad: se trata de encontrar la vía para que más personas puedan ver lo evidente. Espero, en breve, poder enviar algunos artículos más, pero encontrar la manera de guiar la reflexión lleva su tiempo
Kaf
# Kaf
viernes, 12 de febrero de 2010 18:54
Sagrario, como siempre.... lo clavas.
A mucha gente se le despierta la conciencia y se resisten. De alguna manera y siguiendo la metáfora , ven al emperador desnudo y no se atreven a decirlo en voz alta. Lo cierto es que temen perder esas cosas materiales que han acumulado mirando hacia otro lado. Están en su lucha interior.

Esther, de acuerdo contigo, si hay algo que nadie nos puede quitar es nuestra voluntad y/o soberanía individual, no sin nuestro consentimiento. En realidad somos libres (con matices) y nos estamos dando cuenta, este es nuestro poder, puede que el único que tenemos.

Creo que en nuestro interior sabemos que es lo que tenemos que hacer, hay que escucharse,... y lo mas importante actuar en consecuencia.
Llamadme ingenuo pero creo que nos saldremos con la nuestra, de construir un mundo mejor, de paz y amor, .... por una razón muy simple, que somos mas y mejores.

Cuidaros y suerte
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
sábado, 13 de febrero de 2010 13:34
Kaf, yo soy tan ingenua como tú, también pienso que a la larga nuestra influencia será clave, pero también sé que no será rápido. Esto es una semilla que esta empezando a crecer, pero queda mucha población todavía por involucrarse para conseguir una masa crítica suficiente. La crisis nos estallará encima antes de que la masa crítica sea suficiente y espero que, finalmente, eso ayude a concienciar.
Por ejemplo, tenemos esta página con unas 900 usuarios únicos absolutos diarios, de los cuales un 20% es tráfico que pasa por aquí pero que no lee regularmente. El resto, unos 700 lectores, actuan como espectadores. Nosotros, unos 25 o 30, subimos al escenario, comentamos, debatimos, proponemos. El resto miran en silencio.
Lali Valls
# Lali Valls
martes, 16 de febrero de 2010 14:30
Hola Sagrario, María, todos
también me apunto a comentar, a debatir y a proponer. La última vez que lo hice firmé con anónimo debido a mis pequeños deslices con la tecnología, y precisamente sugería que dirigir nuestra rabia ante las nuevas medidas de jubilación a los 67 contra Zapatero y los políticos no era la raíz de problema...porque al final del día, estoy de acuerdo con que la crisis actual es el reflejo de la falta de madurez individual, incluyéndome a mí, cuando me dejo llevar por mis miedos y por esa situación de indefensión que a veces me atrapa.
Además, veo ese síndrome en mis tres hijos cada día y me duele por la impotencia que siento al no poder defenderlos de las agresiones del sistema educativo que les fuerza cada día a vivir más desconectados de su corazón.
De momento no propongo nada nuevo respecto a lo que ya habéis dicho, aunque sí quiero agradeceros esta inyección de moral, a veces me falta y desfallezco. Pero leeros me hace sentir menos sola y más arropada. Porque tenéis toda la razón, y tu escrito, Sagrario, refleja lo que llevo desde hace tiempo viendo y constatando y que sólo podía compartir de vez en cuando.
También me considero de las ingenuas, o sea, que mantengo mi esperanza de que se está llegando a una masa crítica de gente despierta, y que juntando esfuerzos es la única manera de conseguir algo...enfocándonos de manera adecuada, con cada día menos dispersión, y aceptando el mundo tal y como es.
Gracias, pues, por darme motivos para seguir creyendo en el futuro.
Sagrario Arana
# Sagrario Arana
martes, 16 de febrero de 2010 20:21
Muchas gracias Lali,

Tu comentario me ha conmovido y alegrado especialmente. Por el reconocimiento honesto de tus sentimientos, por hablar de las agresiones de un sistema que fuerza -que nos fuerza a todos- a desconectarnos del corazón.
Porque tu vivencia es la mía propia... esa soledad que tantas veces nos acompaña al percibir lo que nos rodea. Pero a la vez también, la convicción de que las cosas no pueden seguir por los actuales derroteros, y que esa responsabilidad recae directamente sobre nuestros hombros.

Gracias también a ti por compartir tus sentimientos



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