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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

¡Forma parte! 
 

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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La ventana está blanca, los leños aún no caldean la estancia y sin embargo el corazón se para de buena mañana agradecido, emocionado. Los ojos se pegan al cristal en el esfuerzo de abarcar e integrar dentro tanta y tan pura belleza. Hace sólo unas horas bajo nuestros pies desnudos crujían las innumerables  y pequeñas  conchas  en las playas salvajes del “Great Ocean Park” de Australia. Un veloz avión nos ha traído hasta este blanco impoluto. El mismo agua tibia que mecía nuestros pies cansados, inunda ahora en forma de nieve nuestro paisaje.
 
Allí y aquí maravilla inmensa, allí y aquí incontenida admiración por tanta belleza sacudiendo el alma, aquí y allí el mismo caminante enmudecido ya sobre la nieve del hayedo, ya sobre la arena de la playa virgen. En todas las latitudes del planeta la misma fascinación por el milagro de la creación. Sólo resta que levantemos a esta prodigiosa, sorprendente y sagrada creación la amenaza  que le han impuesto nuestra ignorancia y egoísmo.
 
Hemos perdido una buena oportunidad. Habrá más, pero el tiempo corre en nuestra contra. Tanta belleza merece batirnos todo el cobre. La vida y su maravilla infinita merecen todos nuestros esfuerzos aunados. La capital danesa no debiera haber sido escenario de un trapicheo de paquetes de C02, una cumbre de grandes proclamas deficientes en medidas eficaces contra el cambio climático. El acuerdo alcanzado no está a la altura de las circunstancias extremas, tal como lo han atestiguado, tanto delegaciones europeas, comos ONG’s. Copenhague hubiera debido ser un antes y un después, un hito en la unidad humana a favor de la vida amenazada.
 
Este planeta  mágico merece la pena, esta vida colmada de milagro merece el triunfo de esta gigantesca apuesta colectiva encarnada en la cumbre de Copenhague. Nos podemos unir  por el mero  gozo de sentirnos reencontrados con nuestras  diferencias que se  fecundan, gozo de sentir el latido del alma una, gozo de sentirnos hijos e hijas de un mismo Dios sin apellido, ni etiqueta. Nos podemos  reunir por  demanda de nuestras almas, nos podemos unir  también por necesidad vital e impostergable.
 
A orillas del ancho río Yarra, en el centro de convenciones de la ciudad de Melbourne  más de 5.000 personas de  200  credos diferentes nos hemos reunido del 3 al 9 de diciembre en el marco del V Parlamento de las Religiones del Mundo (www.parliamentofreligions.org). Gentes de buena voluntad de diferentes países y filiaciones espirituales, aun con todos nuestros altares, nuestros legados,  nuestros libros  sagrados  diferentes…, hemos sentido la suerte insustituible de la fraternidad humana encarnada sobre la tierra.
 
Bajo el lema “Escuchándonos mutuamente y sanando la Tierra” en el inmenso y recientemente estrenado palacio de convenciones, hemos vivenciado algo del otro mundo y el otro cielo posibles, mundo justo, pacífico, fraterno…, cielo ancho, abierto, plural… Hemos deseado contribuir desde nuestra visión  trascendente y esperanzada de la vida a la resolución de los grandes desafíos del mundo.
 
La unión puede ser impulso natural de las almas que se buscan y se encuentran, aunque para ello haya que invertir un día largo de avión e ir a la otra punta del mundo. La unión puede ser también una urgencia absolutamente inaplazable. Dos ciudades, Melbourne y Copenhague encarnan estas dos uniones. Podemos unirnos la raza humana en la trascendencia de Melbourne o en la supervivencia de Copenhague, el caso es que tras milenios de división y de odio, hemos por fin concluido que no hay otro camino que el de la unidad.
 
Hubiera sido preferible sentir ese llamado inexcusable de unidad antes de que nos llegara el agua al cuello, antes de haber cambiado con nuestra ceguera individualista el rumbo del clima, de haber subido artificialmente el mercurio del barómetro de la tierra. Estamos donde estamos, lo importante es reconocer los errores y afrontar a partir de ahora los grandes desafíos planetarios, el del cambio del clima el primero, conjunta, resuelta y solidariamente.
 
Soplan ya los huracanes, se deshacen los hielos, suben las mareas…, el precio ha sido alto para converger por fin en un mismo anhelo y esfuerzo planetario a favor de la vida. Harán falta más Copenhagues para salvar al planeta. No esperemos mucho para volver a unirnos firmemente toda la raza humana en torno a nuestro mayor desafío. 
 

Que llegue el día en que abunden las cumbres del alma, en que nos reunamos sin ningún horizonte amenazado, por el mero placer de latir al unísono en un mismo espíritu, de respirar un mismo aire, de esbozar una misma oración de profundo agradecimiento. Ojalá más pronto que tarde la lección para siempre aprendida, ojalá se prodiguen los Melbournes y no haya nunca más necesidad de Copenhagues. Los mares por fin detenidos no amenazarán ya su sirena.

 

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Comments

Pericogonoperro
martes, 22 de diciembre de 2009 11:19
Me resulta bochornoso ver como las naciones, y sobre todo mucho político oportunista se ha agarrado al "clavo ardiendo" del becario, o hacker que aún no se sabe muy bien que era de unos correos que de la noche a la mañana eliminan de un plumazo las investigaciones de décadas sobre el cambio climático.

En las últimas semanas he oído tonterías que me han puesto los pelos de punta, periodistas políticos hablando como doctos científicos, confundiendo con demasiada facilidad tocino y velocidad, hablando y levantando cátedra de lo que no saben nada, agarrando el tren caduco de "aquí no pasa nada" o de "todo es mentira".

Desprestigiar al oponente, al más estilo comunista de los cuarenta, esta banda nos vienen a contar como se han enriquecido muchos por dar conferencias, especialmente Al Gore que cobra (o dicen que cobra) 100.000dólares la conferencia, pero nadie me habla de los politicastros que, sin decir nada, cobran similar o incluso más, que me están diciendo, ¿que esto es el timo del siglo XX? y cuando ya te mezclan cambio climático con agujero de ozono poco más que te entra la risa, porque claro, ya que hacemos el paquete, hagámoslo completo, el agujero de ozono también era mentira.

Las naciones desarrolladas y en vía de desarrollo me recuerdan a mi tía cada vez que se quiere poner a dieta, que "mañana me pongo, pero hoy no", y así lleva 20 años, y esto está pasando con las naciones, que se reúnen a todo trapo para llegar a la conclusión que "la tierra es del viento", en un alarde de estupidez que va mas allá de lo tolerable por cualquier persona medianamente inteligente.

Todavía no he visto salir a la palestra científicos explicando el porqué, con los emails del becario en la mano, la teoría del cambio climático es falsa, solo he visto salir algunos diciendo nada, humo, y solo opinando, recordándome a aquellos científicos que por los años cincuenta o sesenta, decían que el fumar era bueno para la salud (por supuesto subvencionados por las tabaqueras).

Me imagino que estos periodistas "doctos", que estos científicos "honrados" dormirán tranquilos pensando que los tornados por el centro de la ciudad de Málaga son normales, que las inundaciones y las lluvias torrenciales que azotan el oriente también lo son, que el calentamiento medio ha aumentado y lo sigue haciendo es mentira porque mire usted que ha nevado en mi pueblo, imagino que en su ignorancia dormirán tranquilos, pero yo no, y al igual que yo millones de personas no podemos seguir tolerando que jueguen con la casa del todos, que es este planeta azul.

www.lacasadelarcerojo.wordpress.com
Maria Oliver
# Maria Oliver
martes, 22 de diciembre de 2009 12:20
Koldo, gracias de nuevo. Ojalá, inshallá, dios quiera y nosotros con él, se vaya cumpliendo lo que has visto, vivido en Melbourne... Yo, como Pericogonoperro, ante tanto desaguisado, ante la tremebunda decepción, que era de esperar pero... me he refugiado en las Metamorfosis de Ovidio... es increíble, son increíbles... La belleza, el poderío y: la soberbia, la desmesura (del hombre, de los semidioses, de los más jóvenes...) que lleva a la destrucción (libro II, Faetón llevando el carro de Febo, el sol. haré un post, la cosa es demasiado bella como pa no compartir.) Y pienso en la hybris griega, el pecado por excelencia: la desmesura... y en Rafael Argullol, escritor y filósofo hablando de cómo una democracia sin mediación está sujeta a la tentación constante de la hybris...
Copenhague ha sido y deberá pasar a las crónicas que leerán las generaciones futuras, como el momento de la gran decepción, la cumbre de la hybris: el hombre, ante una gaia sufriente, doliente, extenuada, moribunda, desoyen sus gritos de alarma, para atender a minucias de supuesto equilibrio económico... equilibrio! qué entenderá Mr. Obama por equilibrio? qué entenderan todos por equilibrio, cuando desoyen el desequilibrio sistemático del ecosistema?
Sin embargo, leyendo a Koldo y al calor de su luz, gracias!, se me ocurre que, igual está bien el fiasco Copenaghesco, porque eso ensancha otras vías, les da fuerza y hemos de buscar nuevas sendas por las que andar resistiendo, viviendo, encontrando... así que habrá que sumarse a los que ya están en ese empeño, digo yo, para que esto vaya a algun lado soportable, o: sencillamente porque es lo que hay que hacer...
Gracias Koldo, es una alegría que te pases por aquí a traer buenas nuevas,
un abrazo
Koldo Aldai
# Koldo Aldai
martes, 22 de diciembre de 2009 13:10
Gracias a ti María porque mantienes la ventana abierta a la esperanza. Por todas partes oímos la evalcuación de decepción por Copenhague y acusasiones con nombres y apellidos. Todos, servidor por supuesto, hubieramos querido decisiones valientes y efectivas ante el mayor problema que afronta la humanidad hoy.

Sin embargo no podemos tampoco olvidar que el tema se colocado ya como prioritario en la agenda global, no podemos olvidar que EEUU se ha sumado al carro (antes no querían ni oír hablar de la cuestión), no podemos olvidar que se apunta ya al próximo año para adoptar grandes decisiones al respecto...

Se acusa mucho a Obama, pero él no puede ir más allá de lo que el conjunto de sus ciudadanos estadounidenses están dispuestos a sacrificar. China sí se muestra en este aspecto como un verdadero problema.

LA evolución humana es lenta y no podemos pedir de un día para otro grandes avances. Ánimo, no decaiga...!!

Carolina
# Carolina
martes, 22 de diciembre de 2009 14:48
Bonitas palabras Koldo.

No me sumaré al sentimiento de decepción ante los no-resultados de Copenhaguen, porque en mi caso, suena triste decirlo, pero no esperaba nada bueno de esta cumbre. No es que esperara nada malo tampoco, sino que no esperaba nada de nada, más de lo mismo.

Y estoy con María en que tal vez esto no sea más que un toque de atención para que empecemos a buscar otros caminos, distintos, nada trillados, arriesgados pero necesarios para poder salvar a nuestra Tierra y a nosotros mismos.

Mejor no dejar en manos de estas cumbres estériles el futuro de nuestro querido y precioso planeta, y comencemos a buscar otras maneras de hacer que nos ayuden a salvar nuestro hogar. Si todos abrimos nuevos caminos para un mundo sostenible en un sentido amplísimo del término, la naturaleza responderá sin duda.

Adelante pues!
german
# german
martes, 22 de diciembre de 2009 19:38
arreglados vamos si estos nos van a arreglar el planeta, ni estos ni nadie esto no tiene arreglo ya es demasiado tarde, estas conferencias son unas patochadas que solo engañan a la pobre gente ke traga contodo, pura fantasia y ganas de malgastar nuestro dinero, mas les valdria darselo a los pobres que se estan muriendo de hambre por culpa de ellos y de todos los putos capitalistas, con perdon. Yo lo siento asi, les importa un pimienhto el clima, solo lo harian si se forraran con ello.
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
martes, 22 de diciembre de 2009 20:47
Gracias Koldo por compartir con nosotros tu experiencia en el Parlamento de las Religiones.
Respecto a la cumbre de Copenhage, yo tampoco albergaba ningún tipo de esperanza. No podemos confiar en las "cumbres", ejemplo claro de verticalización del poder, mediatizado por aquellos que manifiestan como propósito fundamental en sus existencias el mantenimiento de ese estatus. Nada se arreglará desde arriba, ni desde los "Obamas" creados por el sistema. Tampoco creo que a estas alturas lo podamos arreglar desde abajo, ya no tenemos tiempo. Afortunadamente creo que el sistema colapsará en breve por si solo y entonces si que tendremos la oportunidad de intentar mejorar las cosas desde la base, sin confiar en cumbres, ni alturas parecidas. No nos queda mucho tiempo, por eso es importante que cada vez más personas conciencien de su papel y de su responsabilidad.
¿Como vamos a vivir estas fechas navideñas? ¿Desde el consumo o desde el amor?
Un abrazo
Koldo Aldai
miércoles, 23 de diciembre de 2009 1:37
Como es arriba es abajo y viceversa. Cada pueblo tiene los mandatarios que se merece. Nos pueden gustar más o menos pero eso son los nuestros. Su nivel evolutivo es el que nos corresponde. Ningún pueblo tiene los políticos que no merece.

Yo no descartaría nadie. No nos podemos dar esos lujos. Las cumbres también son necesarias. Los mandatarios son también susceptibles de evolucionar en conciencia, en compromiso... Nadie sobra en estos momentos tan cruciales en la historia de la humanidad.

Es importante el accionar comprometido de l@s politic@s, es importante la responsabilidad ciudadana. Por arriba y por abajo, desde las altas esferas y desde el asfalto, lograremos superar los grandes desafíos de la humanidad hoy.

Abrazo fraterno Esther y demás familia.
Maria Oliver
# Maria Oliver
miércoles, 23 de diciembre de 2009 12:16
Que así sea, Koldo, que así sea...
Es cierto que "los necesitamos" pues en su mano está tomar importantes decisiones... aquellas que si las tomaran ellos, acortarían camino... ¿Las agonías lentas son más o menos dolorosas que las intensas pero más breves? Difícil de medir...
creo que debemos prepararnos para un laargo y lento período de descomposición y caida, con las tensiones propias de ello, de un modelo obsoletísimo pero que se resiste como gato panza arriba a caer, un coloso que sacude brazos, piernas y testa y fagocita todo aquello que le contraría... será largo, lento, tal vez, pero si, veremos (verán) amanecer...

Y viviremos cada vez más navidades y semanas santas y días de sol y primaveras, incluso inviernos, desde el amor... es el regalo que nos hace todo esto... Eso sí, hay que atarse los machos y creer a pies juntillas en ello, y ser guerreros convencidos y valientes... que la mano viene caliente, como dicen los tahúres...
Un abrazo grande
Koldo Aldai
# Koldo Aldai
miércoles, 23 de diciembre de 2009 12:59
Así sea MAría, así sea...
Os comparto una visión más esperanzada de Copenhague. Lo publica hoy El país. Más abrazos

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/pesimismo/cambio/nada/elpepusoc/20091223elpepisoc_8/Tes
Cristóbal Cervantes
miércoles, 23 de diciembre de 2009 20:14
Querido Koldo, gracias por compartir tu maravilloso artículo, creo que para que la luz se encienda hace falta un polo positivo y otro negativo, lo de Copenhague ha sido un polo negativo, pero con un polo positivo que pongamos nosotros ¡podemos encender la luz!, en mi opinión el fracaso de la cumbre puede provocar una reacción de los individuos y la sociedad civil, una luz: ya no podemos depositar nuestras esperanzas en los de arriba porque por ahí no va a venir la solución a los grandes problemas mundiales, ahora nos toca a nosotros, a todos, a cada uno, comenzar por cambiar nosotros mismos, cambiar nuestra pequeña comunidad, cambiar lo que podamos, si no podemos cambiar el mundo sí podemos cambiar este pedazo de mundo que somos cada uno de nosotros, y confiar en la resonancia morfogenética, y en un desbordamiento evolutivo que haga emerger, surgir, una nueva conciencia ecológica y solidaria, en fin, confiar en la física cuántica porque desde la física clásica me parece que ya no da tiempo para el cambio, como dice Esther,

un abrazo fraterno de Cristóbal
Koldo Aldai
# Koldo Aldai
miércoles, 23 de diciembre de 2009 20:23
Así sea Cristóbal. Así sea!!! No perdamos de todos modos la esperazna de que los de arriba también pueden cambiar y evolucionar un día, de hecho lo están haciendo, tal como nosotros nos pusimos a crecer y ha comprometernos también un día. El cambio de conciencia afecta a todos y todo. De ahí la magia dle momento que vivimos. De ahí la suerte de encarnar en estos tiempos de grandes transformaciones colectivas, tiempos difíciles, extremos, pero también absolutamnete apasionantes. Fuerte abrazo hermano!

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