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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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05

Ignoro cuántos de ustedes han acudido alguna vez a un diccionario como el RAE (de uso preferentemente semántico, o en todo caso etimológico, pero en ningún caso filosófico), a buscar términos que figuran en el vocabulario corriente y de la calle, pero que, sin embargo, pudieran ser contemplados desde el punto de vista filosófico. Es un entretenimiento sorprendentemente sustancioso que me enseñó una buena amiga, y que recomiendo para momentos de libre albedrío en cualquier época del año. Por ejemplo, busquen ustedes palabras como “amor” o “muerte”. (Incluir en la biblioteca doméstica un diccionario RAE es, además de imprescindible, contar para siempre con un gran tesoro, como quien tiene un buen amigo. Si aún no lo tienen, pídanselo a los Reyes. Las ediciones de bolsillo ocupan poco y salen mejor de precio).

Vivir y habitar

Leyendo prensa estos días, precisamente eché mano de mis tomos del RAE, al hilo de unas sugerencias realizadas por el ex ministro de Economía español, señor Solchaga. No es que hubiera términos incomprensibles en su discurso, aunque también pudiera haberse ahorrado sus divagaciones sobre la conveniencia o no de la aplicación de las teorías de Keynes en la actual crisis. Pero sí me llamó la atención que, entre la lista de remedios prácticos que sugería al Presidente del Gobierno para remontar, se hallaba una referente a la regulación de precios del sistema de viviendas (léase alquileres, compra de pisos, y cuestiones relacionadas).

Como las palabras de políticos y expolíticos suelen resultarme aburridas, y muchísimas veces, incomprensibles, suelo tener a tiro mi RAE en los momentos en que ojeo la prensa. En cierto punto de las declaraciones del señor Solchaga, no pude evitar la tentación de ponerme un poco filosófica, y acudir al diccionario para buscar definiciones a palabras como “vivir” y “habitar”.

Se me ocurrió pensar cómo viviría –cómo habitaría- un ex ministro: cómo debía de ser su piso, o su casa, o su residencia. En qué barrio. De qué dimensiones. Con qué prestaciones/ comodidades (incomodidades, no creo). Haciendo frente a qué gastos.

Solchaga hablaba de la necesidad inminente de crear una legislación al respecto que frene los abusos. No está nada mal que un ex ministro, que debe de habitar en una morada de mucho postín, se acuerde de quienes han sufrido, sufren, y sufrirán (si alguien no lo remedia) por causa de la impresentable laguna legal existente en la materia. Ya que por ahora no hacen nada al respecto ni el Ejecutivo ni el Legislativo, no ha estado mal dar espacio a una voz del pasado por la vía de los mass media, que dicen que sigue siendo “el Cuarto Poder”, aunque sospecho que cada vez menos.

Mantener la vida

Entre las acepciones de “vivir”, el diccionario incluye una que da mucho que pensar, y que sería digna de una máxima zen: “pasar y mantener la vida”. No sé por qué, ipso facto me vinieron al pensamiento los 24 empleados de France Telecom que han optado por el suicidio en los últimos 4 meses, alguno de ellos seguramente viendo en peligro su puesto laboral y angustiado por la perspectiva tener que continuar haciendo frente a su hipoteca.

Sigamos con el RAE y el “vivir”. También existe la acepción de “habitar o morar en algún lugar o país”. Esto me llevó directamente a pensar en el país en el que vivo, y en la cosmópolis en la que moro, una Barcelona imposible en lo que se refiere a la jungla inmobiliaria y el mercado de alquileres, además de una de las ciudades de España cuyas sucursales bancarias más pisos impagados atesoran.

Como tengo tendencia a pensar demasiado, y a tirar de muchos hilos, y el RAE da para mucho, me desplacé hasta el término “vida”, entre cuyas acepciones se encuentra aquella que tiene que ver con lo “tocante a la fortuna o desgracia de una persona, o de las comodidades o incomodidades con que vive”. No saben ustedes cuánto me estaba divirtiendo, porque de nuevo volví a pensar en cómo será el hogar-dulce-hogar de personajes como Elena Salgado, el señor Zapatero, o el propio Solchaga… En cualquier caso, no habría que ir tan lejos: simplemente piensen ustedes en cómo imaginarían la vivienda de sus gobernantes más próximos: ediles, concejales, altos cargos de ciertas organizaciones políticas o culturales… y saquen ustedes sus propias conclusiones. ¿Acaso puede interesarles a ellos algún arreglo en una ley que no tiene que ver con sus vidas? Al fin y al cabo, y repasando la definición del RAE, sus fortunas ya están edificadas desde los cimientos de los honorarios profesionales de sus cargos, sus desgracias principales no son económicas (no al nivel de un trabajador en paro, por ejemplo, o de un inmigrante –con suerte- subcontratado), y, desde luego, no parecen sufrir incomodidades en su estilo de vida doméstica.

Si después de todo lo que ha pasado en los últimos años con la burbuja inmobiliaria, las aberraciones crediticias, y los trapicheos miles de personajes de guante blanco y apariencia más o menos respetable (pero con almas de chorizos ibéricos), nadie ha movido un pie por frenar a Banqueros ni a las Agencias Inmobiliarias, seguramente es que, como suele ocurrir habitualmente, los problemas que habría que solucionar, no afectan directamente a quienes tendrían la competencia y la potestad para crear esas leyes. Para botón de muestra, y sin ánimo de caer en comentarios localistas, hago referencia rápida a la flagrante degradación que padece el barrio barcelonés del Raval, en cuyas calles, por cierto, ¿cuántos políticos de renombre deben de habitar? ¿les imaginan saliendo de su domicilio y tropezando en sus aceras con jeringuillas y condones usados, escuchando altercados nocturnos a diario -con sonido de ambulancia incluido como colofón final-; contemplando en los portales cómo duermen alcohólicos y yonkis a cualquier hora del día; y cómo trabajan las prostitutas ejerciendo lo que deberían hacer en la intimidad en cualquier rincón de la calle?
Yo tampoco.

Animales, humanos y clases

Por otra parte, y ahora que parece ser que los Bancos han cerrado el grifo de la concesión de hipotecas, la situación ha favorecido un aumento de la demanda de alquileres, circunstancia que, amparada en el vacío legal existente acerca de precios y condiciones, está haciendo que las Agencias Inmobiliarias se relaman de gusto y se cubran de gloria. Un ejemplo anecdótico: en Barcelona se llegan a pedir cifras de salario de mileurista por renovar un contrato de alquiler. Una firmita del inquilino que a la Agencia le supone un ingreso del salario de un mes del infortunado.

Buscando al respecto una referencia legal en Ayuntamiento, Cámaras de Propiedad, o Asociaciones de Consumidores, uno se encuentra con que el vacío legislativo es un hecho instaurado y consumado; conformistamente aceptado en unos casos, o incluso gustosamente obedecido en otros. Asumiendo los términos que ordena cada Agencia Inmobiliaria: si un vendedor en una tienda tiene derecho a cargar en sus artículos el precio –o el sobreprecio- que estime conveniente, en la usura de las Inmobiliarias, existe el mismo criterio. Sólo que, en este caso, no hablamos del precio de una chaqueta, un libro, o un kilo de tomates. Hablamos de lo que cuesta vivir, existir, habitar.

Y, como dice el RAE, la vida (que también define como el “espacio de tiempo que transcurre desde el nacimiento de un animal –incluso animales racionales, añado yo- o vegetal hasta su muerte”), puede ser más o menos afortunada, o desgraciada, o cómoda o incómoda, dependiendo de qué clase de animal a uno le haya tocado ser.

Si no se han atendido en plazo medio/breve las recomendaciones en materia legislativa sobre vivienda realizadas por el señor Solchaga, o cualesquiera que proponga cualquier cerebro juicioso y con potestad de acción al respecto; quien suscribe se pide, para la próxima vida, una reencarnación en animal.
En alguna de esas especies que, felizmente, encuentran cobijo al abrigo de una madriguera construida en la tierra o de un nido instalado en cualquier árbol bajo las estrellas.
O, de no ser esto posible, mutada en alguna especie de Pez Gordo.

Publicado en: Hacia la madurez social
Email del autor: covamuorti@yahoo.com

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Comments

Carlos Sánchez
# Carlos Sánchez
lunes, 05 de octubre de 2009 12:34
Blanca, bienvenida a esta comunidad de librepensamiento. Te felicito por tu excelente artículo. El tema de la vivienda en este país, más que en ningún otro de nuestra querida europa, se ha convertido, al igual que el resto de desarrollos inmobiliarios, en una herramienta de finanaciación directa de las corporaciones locales, con déficits endémicos, y de los partídos políticos. Han pasado los años, nuestros precios, tanto de vivienda como de naves industriales, han llegado a niveles estratosféricos. Tanto es así, que en el caqso de las naves industriales, se han llegado a pagar tales precios que la competitivaidad de esas empresas ha quedado comprometida, como han quedado comprometidas las economías familiares. En este gran despropósito el papel de la banca ha sido central. Detrás queda la relación de vasallaje de los partidos políticos con tremendas deudas con la banca, que ha venido financiando, legislatura tras legislatura las subsiguientes campañas electorales sin retorno de la deuda por la vía convencional.

Pero todavía hoy no hay ningún partido que se atreva a plantear una reforma de la Ley de Financiación de Haciendas locales, del todo insuficiente, y de la Ley de Financiación de PArtidos Políticos. Sin comentarios.
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
lunes, 05 de octubre de 2009 12:45
Estupendo articulo que me quiero permitir corregir en un punto. Si hay articulacion legal respecto de la vivienda. Por lo tanto, no es cierto que exista un "vacio legal". Obviamente no se trata de que politicos, empresarios y/o afortunados varios, tengan o no una vivienda de "postin" sin incomodidades domesticas. Que irracional seria tener dinero y vivir con "miserias". Ademas, si quien tiene dinero vive en una casa de lujo y muy cómoda, mejor para él. El problema viene de que vivir, habitar o morar en un lugar digno es algo que está recogido en la Constitucion Española, en el Titulo I de los Derechos y Deberes Fundamentales, en su articulo 47 dice:

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

Y esto es lo que se ha incumplido, se incumple y si nadie lo remedia, seguirá incumpliendose en el futuro. Porque para tener derecho a una vivienda digna, hay que someterse a la ilegalidad y la incontitucionalidad de la especulacion.

Y debemos saber, todo debemos saber, que es el Banco de España, a instancias del Gobierno, quien deberia haber puesto freno a esta especulacion, mediante la adecuacion de los importes de las hipotecas concedidas a un valor tasado en el Derecho a una Vivienda Digna.
Casimiro López
lunes, 05 de octubre de 2009 13:02
Sin duda alguna el problema de la vivienda es el principal problema para miles de españoles...los políticos no aciertan a intervenir con las devidas garantias constitucionales, como bien dice Angel Luis Alonso. La especulación, (RAE: Operación comercial que se practica con mercancías, valores o efectos públicos, con ánimo de obtener lucro) es el arma que han utilizado muchos próceres de la política, mediocres diría yo, que enfundados en garantes de lo público no han dudado en obtener un lucro de su posicionamiento. La burbuja inmobiliaria que tanto ha dado de sí ha explotado en las narices de la clase media y baja, mientras que los legisladores y políticos han vuelto la cara hacia otro lugar para no ver el daño causado.
Un saludo
Eduardo Vidal
lunes, 05 de octubre de 2009 15:00
Como en tantas y tantas cosas el problema de la vivienda es el resultado de que los gobiernos no cumpla con el compromiso mundial al que se unieron cuando firmarón la declaración universal de los derechos humanos que en su articulo 23 dice:

Artículo 23.

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Curiosamente el derecho a la vivienda figura en la Constitución en el capítulo dedicado a los Principios Rectores de la Política Social y Económica, es decir, no es reconocido como un derecho fundamental y carece, en consecuencia, de la protección de que gozan estos últimos. No es un derecho directamente alegable ante los tribunales de justicia, sino que únicamente "podrá ser alegado ante la Jurisdicción ordinaria de acuerdo con lo que disponga la ley que lo desarrolle.

Hace un par de años, el invenstigador Especial de la ONU para el derecho a una vivienda digna vino a España en visita oficial. Su objetivo era evaluar el grado de adecuación de la situación habitacional a las declaraciones y pactos internacionales de derechos humanos. Sus conclusiones fueron demoledoras: de los países de la Unión Europea, España era el que más construía, el que más viviendas vacías tenía y el que menos vivienda asequible ponía a disposición de la población.

Ni me imagino como seria el informe si en la actualidad nos volviera a visitar y viera la cantidad de personas y familias que están perdiendo sus viviendas y
que la unica respuesta del gobierno Español a sido premiar a las entidades bancarias y a las constructoras en lugar de a las familias, que perderán todo
lo invertido y mas ademas de perder su derecho al trabajo recogido en el articulo 23.



María del Mar Sánchez
# María del Mar Sánchez
lunes, 05 de octubre de 2009 16:05
Hola buenos días,
mea culpa, que he participado de la burbuja inmobiliria. Trabajaba - en pasado!- en una agencia inmobiliaria, de venta de segunda vivienda, y constaté lo que comentas Blanca. Las clases acomodadas que tienen demanda de segundas viviendas en muchos casos no se pueden poner en la piel de, pongamos, un "nouvingut" tal como decimos por aquí en Catalunya. Y la mayoría querríamos llegar a ese estado de gracia de tener tu hipotequita pagada para acceder a una segunda vivienda - pa tus hijos, pa tu familia, pa tí, pa sacarle rendimiento, (no para vivir, o habitar) -
Con la necesidad de vivienda cubierta, ésta ni se contempla, es como decirnos a nosotros, habitantes del primer mundo, qué se siente al pasar hambre. Saludos y una vez más la Enhorabuena por esta estupenda página. Mar
antonio
# antonio
lunes, 05 de octubre de 2009 18:16
muy buen articulo todo lo que dices es verdad, asi esta este pais, el sr. solchaga es ese que dijo que aqui era donde mas facilidad tenia la gente para hacerse rico, seguramente estaba pensando en el mismo. A los demas que tenemos que malvivir con el sueldo de mileuristas pues ya me direis. El problema de la vivienda es sangrante en este pais, pero nadie hace nada por remediarlo simplemente porque estan pensando en que la burbuja reviente definitivamente para crear la proxima. Que pena de pais.
Gabriela Germain
# Gabriela Germain
lunes, 05 de octubre de 2009 18:19
¡Hola a todos!
No puedo participar de la conversación en su aspecto local, pero me interesa profundamente el tema de fondo, que me hace pensar en mi premisa favorita del diseño: la forma nace de un concepto.
Sean estas casas, ropas, autos o lo que imaginen, siempre en cuanto formas, fueron precedidas de una idea.

No he tenido la posibilidad de recorrer un castillo medieval, ni los palacios barrocos, pero imagino que serán como mirar con lupa la división entre grupos sociales que se puede ver en cualquier casa patronal de tiempos de la colonia aquí en Chile.

Como no soy socióloga, no se cuando empezó, pero me parece que el tema viene desde muuuuy atrás.
La idea es y ha sido diferenciarse. Y por lo tanto se diseñan formas diferentes para las ropas, los autos, las sillas, tazas, cubiertos, lápices…. Todo.
Para percibir estas diferencias no es necesario cambiar de continente, país, ciudad, ni siquiera de barrio. Basta con entrar a cualquier edificio corporativo y comparar el baño del gerente con el del personal administrativo.
Y lo peor es que como ha venido siendo así desde siempre, nos parece tan natural que no lo cuestionamos.

¿Y qué hay de malo en querer diferenciarse? ¿Y qué hay de malo en querer ser iguales?
Lo malo es que no exista consistencia entre el discurso y los actos. O entre la forma y el fondo. Entonces se habla de un mal diseño.
Maria Oliver
# Maria Oliver
lunes, 05 de octubre de 2009 18:33
Hola buenas tardes. Blanca: bienvenidísima, enhorabuena y mil gracias por este estupendo artículo, que, más allá de la vivienda (qué bien elegido: burbuja, salto a la torera de derechos, irrespeto por un derecho fundamental), me parece una estupenda reflexión sdobre el modo de hacer política (? habrá que buscar en RAE también esta expresión!) en este país... Tal vez sea mejor, como haces, hablar de choriceo ibérico!
La cosa es que, si tomamos el caso de la vivienda, como propones, y a la luz de lo que todos van comentando, resulta que nuestros políticos nos consideran imbéciles (caso Raval, caso Millet, aquí en Cataluña, la comparativa con Europa de cómo se está llevando la vivienda) y/o, lo que es peor, sujetos dignos de robo --de libertades, dignidad, derechos fundamentales, busquemos, busquemos en DRAE!-- en lugar de sujetos a los que representan, luego dignos de su mayor respeto, luego razón de ser de su existencia etcetcetc... Un representante que me desprecia... es un representante? ¿CÓMO ES QUE SEGUIMOS APOYANDO UNA CASTA QUE, PERVERSAMENTE, DICE REPRESENTARNOS, cuando nos desprecia? ¿Cómo reaccionamos ante ello? cómo retirarles todo apoyo, din renunciar a la gestión del bien común, que eso es la política, no? Cómo, con qué acción, reclamarses que se dediquen a una"mera" gestión en consonanvia con derechos fundamentafdos en la historia y recogidos en legislaviones, constituciones, declaraciones...?
¿Alguna idea? Me temo que vamos a tener que tenerlas... así que: estrujémonos las meninges! En todo caso, denuncias brillantes y argumentadas como la tuya, son agua de mayo. Porque recuperar la función de la prensa, es cosa del librepensamiento, de la sociedad civil, de este blog, gracias!
Maria Oliver
# Maria Oliver
lunes, 05 de octubre de 2009 18:36
Perdón por las prisas al teclear!
Maria Oliver
# Maria Oliver
lunes, 05 de octubre de 2009 23:48
Exacto, Gabriela... mal diseño, desajuste entre fondo y forma, no cumplimiento de la función... de eso adolece la política hoy... Insisto: estrujémonos la meninge: urge ajustarlo, creo. bona nit, desde acá, a todos
Gabriel
# Gabriel
miércoles, 07 de octubre de 2009 10:44
Hola, bon dia..... Blanca va muy atareada, pero me ha dicho que mañana se pondrá a contestar lo que buenamente pueda.
Por mi parte diré que el tema de la vivienda me resulta verdaderamente penoso. No solamente es -o ha sido- un negocio fácil sino que, además, la calidad de la construcción es de chapuza continua. ¿cómo es posible que edificios de menos de 15 años tengan que acometer una rehabilitación?
Por otro lado habría que añadir que la cultura de la vivienda en propiedad -incluyendo ahí la doble residencia- y el turismo, en la medida en que supone construcción voraz, ha convertido a España en el país con el paisaje más depredado de Europa. Y tanto el turismo como la vivienda son dos lacras heredadas del franquismo .
Si Franco levantara la cabeza..... qué contento se pondría. Nunca imaginó que los españolitos hicieramos un seguidismo tal de la depredación por él fomentada, hasta el punto de que 34 años después de su muerte todavía no hemos encontrado un patrón de desarrollo económico suficientemente fiable como para decir basta al turismo y la construcción. Espero que el pedo de la burbuja inmobiliaria contribuya a romper este modelo. ¡¡¡¡ puuufffff !!!
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
miércoles, 07 de octubre de 2009 11:57
Gabriel, comparto contigo el problema de la vivienda, en relacion a la construccion voraz, de baja calidad y la especulacion. Pero no puedo estar de acuerdo en absoluto contigo con el resto. Entre otras porque si españa tiene una industria definida, esa es el turismo. Ya solo faltaba que tambien se destruyera este sector. En España hay tradicion (no heredada del franquismo), de la vivienda en propiedad, mientras se toma el alquiler como temporal. Ademas de ser un derecho constitucional, considero importante que las familias españolas dispongan de una propiedad digna. Y si a cada individuo, se lo permiten sus recursos, otra en la playa o en el campo. Todo ello claro está, libre de degeneracion de costas, de especulacion brutal, y de endeudamiento en hipotecas "subprime".
Carolina
# Carolina
miércoles, 07 de octubre de 2009 14:45
Pues yo creo que si la gente quiere vivir en playa o montaña que se instalen allí, pero este desparrame de segundas y terceras viviendas es obsceno y sí va en detrimento de las costas, las montañas y los bosques siempre, ya que hasta ahora cada vez era más la gente que se compraba una segundo vivienda o se la hacía construir, si la tendencia sigue así en el futuro nos quedaremos sin lagunas, sin playas sanas, sin bosques, sin... etc, etc.

No digo que no se pueda salir de la ciudad o el pueblo donde se vive, pero no a una sgeunda propiedad para unos poquísimos meses al año, esto también ha hecho y sigue haciendo mucho daño al medio ambiente.

Creo que tal vez la gente debería empezar a plantearse porque esa necesidad permanente de salir huyendo de sus ciudades los fines de semana o en verano.

Tal vez lo que se necesita no es alimentar el capital a base de contribuir al modelo económico que impera sino plantearse si realmente es esta la vida que uno quiere. No digo que todo el mundo vuelva al taparrabos ni mucho menos, pero no me sirve el modelo de tener tropecientas casas por el mundo, porque si todos tuvieramos otra casa a parte de la vivienda habitual nos quedaríamos sin naturaleza, solo tierra y roca. Esto es así, de ahí la necesidad de replantearnos la cuestión del modelo económico así como la sociedad que hemos contribuido a construir, que creo que está bastante torcida actualmente.

Blanca
# Blanca
miércoles, 07 de octubre de 2009 17:38
En primer lugar, agradecerles a todos sus acertados comentarios y su cálida acogida para mi "debut" en este espacio. También pedir una sincera disculpa por mi retraso en ponerme a contestar. He ido leyendo sus aportaciones estos días, pero como lamentablemente no dispongo de todo el tiempo que me gustaría dedicarles a ustedes, voy a contestar alguna cuestión hoy, y mañana miraré de completar las contestaciones.

Por una parte, destacar, como bien señala Carlos, que es cierto que los políticos y los banqueros montaron en su día su negocio con la construcción en España. Los primeros, no les pararon los pies a los segundos (de no ser realidad de pasado y presente, resultaría inverosímil, bajo unos cánones económicos ortodoxos, que un Estado consintiera la concesión de miles de hipotecas-basura en las condiciones en que se realizaron). No quisiera ser malpensada, pero si los gobernantes de entonces, ni los de después, no pusieron freno ¿no sería que algo les estaba rebotando en sus bolsillos? (me remito a las últimas informaciones aparecidas en prensa sobre el caso Gurtel, que salpican incluso al señor Agag, yerno del expresidente Aznar).

Como matiza Ángel Luis y Casimiro, el derecho a la vivienda debería contemplarse como prioridad constitucional. El problema es que la prioridad de muchísimos seres humanos que llegan a ejercer un poder político o social, en muy frecuentes ocasiones no es acatar las leyes de su Estado, sino trampear todo lo que pueden en pro del beneficio propio y familiar. No hablo de partidos ni tendencias, me refiero, tristemente , a la condición humana.

Sería deseable que volviésemos a los tiempos de los Griegos: un Poder Ejecutivo por una cámara de sabios y filósofos; personas especiales con sensiblidades especiales y ética ejemplar... gente que no volviese
"la cara hacia otro lugar para no ver el daño causado", como dice acertadamente Casimiro.

E, imaginen ustedes, si los gobernantes de un país son incapaces de atenerse a la rigurosidad constitucional del mismo ¿cómo va a entenderse que muchas veces se salten a la torera los mismísimos Derechos Humanos?... yo apuntaría , sobre lo que nos aporta Eduardo con su comentario, que en España la cuestión del trabajo tampoco es que últimamente sea un derecho muy respetado ni cuidado.

Ya se sabe que las circunstancias económicas mundiales no acompañan, pero también hay que valorar hasta qué punto son serias y oportunas las medidas "anticrisis" del señor Zapatero y su gabinete. ¿Han visto ustedes, por todas las provincias y ciudades de España, carreteras incluidas, los cientos de carteles metálicos anunciando el "Plan E" de obras públicas para reflotar la economía? ¿sabían ustedes que cada uno de esos carteles tiene un coste de 1.000 euros? ¿No se podría haber señalizado la cosa de manera más sencillita, y destinar ese presupuesto a ayudas a la creación de puestos de trabajo, subvenciones a empresas que se hunden, etc?

Por lo demás, se me ocurre que todo el excedente de viviendas vacías que, lamentablemente ha quedado en manos de los bancos ¡¡qué desperdicio, señores !! y al que no se le está sacando apenas rendimiento, debería salir al mercado no de subastas -los bancos ya no conceden crédito para compar-, sino de alquileres. Y que el precio de los alquileres en este país, de esta manera, pudiera quedar regulado, en este sentido, de forma natural por la ley de la oferta y la demanda. El aumento de la oferta lograría ir disminuyendo la demanda, y poco a poco, por mecanismo propio, los precios se pondrían en su sitio.

En otros momentos pienso que toda esa cartera de pisos vacíos que han quedado en manos de los bancos es una metáfora perfecta de lo que le sucedió al Rey Midas.

María del Mar, que ha trabajado en una inmobiliaria, seguro que podría escribir un librito de anécdotas y, por qué no, algunos cuentos crueles. También me refería a las Agencias Inmobiliarias (y aquí hago otra matización al comentario de Ángel Luis) cuando las Asociaciones de Consumidores me confirmaron que no existe regulación al respecto de sus precios y condiciones. Ahí sí que tenemos un vacío legal inadmisible que ha colado muchos abusos, y que debería modificarse. No hay derecho al abuso de poder que han ejercido estas Agencias durante tantos años, y bien lo saben millones de mileuristas que, como Antonio y otros muchos, tienen que atenerse a lo que hay.

En cuanto al tema que comenta Gabriela, sobre la forma y el fondo, muy relacionado con el apunte de Ángel Luis (sería irracional tener dinero y vivir como "miserias"), lo que ustedes apuntan me parece muy respetable, pero siempre y cuando los que menos pueden tengan al menos acceso a unas condiciones básicas. Pero ¡ay! si contemplamos este asunto con un poco más de perspectiva, volveríamos a tener que hacer un inciso en la condición humana, y ... no sé ustedes, pero yo ya le tengo cada vez menos fe.

Señores, una línea más de agradecimiento, porque gracias a foros como este y a personas como las que nos reunimos aqui, ese comentario pesimista mío del párrafo anterior se difumina en algún momento y da pie a confiar en que esta crisis social y económica, y de la humanidad en general, de la que estamos siendo testigos en este principio del siglo XXI va a tener una resolución satisfactoria, aunque necesite tomarse su tiempo.

Como el mío por hoy se ha agotado, me despido hasta dentro de unas horas -seguramente, 24-, momento en que, con mucho gusto, completaré sus acertados puntos de vista.
Gabriel
# Gabriel
jueves, 08 de octubre de 2009 9:45
Para Angel: tomo nota. Sin embargo, no me refería a industria sino al volumen de dinero que mueve (o movía). La cultura de la vivienda en propiedad, como bien dices, no es privativa de la época de Franco..... y, ni tan sólo, de España. Sin embargo, la economía española ha confiado excesivamente en la construcción y el turismo. Quedémonos, pues, con: construcción, depredación del paisaje...... es igual que sea por razones turísticas o por la cultura del piso en propiedad.
Blanca
# Blanca
jueves, 08 de octubre de 2009 18:19
Saludos otra vez, queridos contertulios.

Ayer me quedé pensando en esas acertadas apreciaciones que hacía María Oliver sobre el modo de hacer política. Parece ser que nuestros gobernantes nos consideran -cito literalmente- "sujetos dignos de robo", sentencia con la que estoy absolutamente de acuerdo.

Ya no estamos en tiempos de provocar a los gobernantes desde las barricadas, o afortunadamente la experiencia histórica quizá nos disuadió ante la idea de salir a la calle con métodos violentos.
Pero lo que muchísimas veces me he preguntado es por qué seguimos acudiendo a votar: todo lo que estamos viviendo en este presente se estuvo gestando durante muchos años, y por entonces, en el caso de la vivienda, pocos fueron los que calibraron con un criterio lógico de la Economía lo que podía suceder con las hipotecas- basura. Simplemente, muchas personas se limitaron a comprar vivienda, (la segunda, si ya tenían una; o la primera: como bien señala Gabriel, en este país no hay "cultura del alquiler") , y a seguir consumiendo.

Aquí es donde entra a formar parte de la trama el Quinto Poder: la prensa. Igualmente suscribo la opinión de María. ¿Cómo podría recuperarse la función verdadera de los Medios Informativos? Hace muchos años que decidí vivir sin televisión, pero por lo que sigo escuchando en comentarios y leyendo en parrillas televisivas de los periódicos, u observando cuando voy a casa de alguien que tiene la tele en marcha -y digo "en marcha" con todas sus connotaciones-, los contenidos y los programas siguen empeorando en progresión geométrica. Sin embargo, he aquí que tampoco nadie protesta: las audiencias siguen tragando -si esos programas persisten en las parrillas, es porque mantienen su share o cota de audiencia-.

Por mi parte, desde aquí sugeriría otro plante ante la aberración televisiva. Sin audiencias suficientes, no dejaríamos lugar sino a cambiar la programación.
Pero hasta ahora la televisión, sus contenidos, y sobre todo la publicidad, creo que han tenido un papel muy relevante en el adormecimiento de las conciencias de los ciudadanos. Nos han invitado al conformismo, y han facilitado el protagonismo de modelos antisociales y anticulturales; cuando no, en otros casos, incluso antiéticos.

En fin, tal como está el panorama, y tal y como se ha ido de-construyendo durante tantos años, no sería de extrañar que el único modo de arreglo fuese algo drástico y rotundo. No quiero pensar qué, les dejo imaginación a ustedes. Y, a todos nosotros, la potestad de levantar algunos ladrillos positivos desde esta tribuna.

En cuanto a los comentarios de Gabriel y Ángel Luis sobre el turismo, traigo a colación aquí la Ley de Costas, por obra y gracia de la cual, se están derribando edificaciones (hoteles, urbanizaciones, etc) que en su día se construyeron demasiado cerca del mar. En fin, viendo todos estos vaivenes de leyes y decisiones, que, con el paso de los años, nos hacen gastar el dinero en construir, y luego en derruir, y entretenernos por el camino, tiendo a pensar que de verdad en general pensamos poco. Es cierto que el Turismo ha sido una fuente de ingresos vital para España, y que gracias a él se han mantenido muchos puestos de trabajo y un nivel en el PIB, pero también pienso que por el camino se fue destruyendo un patrimonio paisajístico y econatural que no tenía precio. Y que tardará muchos años en recuperarse, si es que puede, a pesar de que se quiten de enmedio las edificaciones que lo empañaron.

Al respecto remito a los comentarios de Carolina. Y se me ocurre pensar si el futuro no estará en la recuperación de pueblos abandonados y oficios viejos. Nuestra geografía está salpicada de aldeas abandonadas, cuya dureza climática y falta de comodidades las fueron convirtiendo en inhóspitas para sus habitantes, que preferían marchar "a la capital para hacer dinero". Provengo del medio rural y sé lo que me digo. Curiosamente, en los últimos años, algunos inmigrantes con ganas de trabajar que han encontrado las cosas difíciles en la jungla urbana, han recalado en pueblos pequeños para hacer labores de agricultura, pastoreo, o recuperar oficios antiguos -herreros, cesteros- que casi se habían convertido en una sombra fantasma.

Imaginar y soñar no cuesta dinero. Alguna vez me he sorprendido pensando en este principio de siglo XXI, que económica, ideológica y socioculturalmente parece teñirse con los visos de "finales de algo" (¿de la Era Capitalista y la Postmodernidad?), y comparándolo con los finales de la civilización del Imperio Romano: una civilización avanzadísima y brillante que acabó fagocitada por su propia corrupción y sus propios excesos.

¿Qué vino después? Los pueblos hambrientos que en aquellos momentos estaban realizando una serie de migraciones en pro de su supervivencia lograron arrasar a toda una civilización con sus toscas maneras primitivas, e implantar una nueva era. Cuando observo lo que está empezando ya a suceder en pueblos y ciudades, me pregunto si el futuro no desembocará en una especie de nuevo Medioevo.

Jueguen ustedes a imaginar cuanto gusten, y construyan ustedes mismos sus hipótesis y vaticinios.
Blanca
# Blanca
jueves, 08 de octubre de 2009 18:23
Al hablar de la Prensa como Quinto Poder me refería a su poder de incitación al consumo y al de convocatoria ante audiencias más o menos faltas de criterio crítico y, por tanto, fácilmente manipulables.
Carolina
# Carolina
jueves, 08 de octubre de 2009 23:01
Me parece muy interesante todo lo que planteas Blanca :)

En el momento que todos los habitantes de este mundo nos plateemos de verdad cual es la vida que queremos cambiaran muchas cosas, y espero que para bien de todos y cada uno de los pobladores de este planeta.

Me alegra que plantees dentro de todas estas cuestiones las iniciativas que desde hace muchos años se estan llevando a cabo a nivel de la península ibérica (así como en otros lugares de europa). Lo de repoblar pueblos no es descabellado y aunque no todo el mundo tiene porque querer volver a un tipo de vida más sencilla a la par que más sostenible, sí que es una de las muchas opciones que se empiezan a mostrar ante los ojos de quienes desean otro sistema y una sociedad más sana y madura a todos los niveles. Yo sí quiero vivir en el campo, haciendo una vida más sostenible a todos los niveles, así como vivir en comunidad i las circusntancias son propicias, de modo que no solamente se trata de autogestión sino de aprender los unos de los otros y que se formen redes en las que la experiencia de los unos y los otros permita construir otro tipo de sociedad.

La gente confunde estas iniciativas con sueños de neohippies y digo yo que mal hay en ello? De hecho no es una utopía hay gente que hace años estan llevando a cabo proyectos de estas características nada desdeñables.

No me extiendo más porque me embrancaría en esta cuestión durante muchas lineas y no quiero que se desvíe la cuestión que nos ocupa con tu artículo que me parece brillante!!!

Maria Oliver
# Maria Oliver
viernes, 09 de octubre de 2009 1:43
Hola, qué bien, qué buen debate, gravias a todos!
Como Blanca, en estos días no he podido dedicar a Crisis la atención que merecen sus debates, y lo siento!!!! este me parece estupendo. Y como me ha dado tanta pena perdérmelo, me sumo ahora, jaja!

Carolina, justamente creo que lo de plantear en serio, fuera de prejuicios --considerarlo una neohippiada-- lo de las comunidades rurales de vida sostenible (sencilla, vamos) y en en las que se viva en realmente en red! es hoy por hoy una cuestión fundamental, nada baladí y no en relación a la vivienda --que también, claro-- sino, fundamentalmente, a la vida, a cómo queremos vivir y organizarnos para hacerlo bien! Es desde ahí que se va a recuperar el auténtico sentido de la política --las polis griega no era otra cosa que una comunidad rural...Ello no significa, claro, que sea el único modo (conozco pisos en mi ciudad que son auténticas comunas urbanas, como en Berlín, p.e... solo les falta desvincularse de la red eléctrica!), ni que haya que renuciar a la urbe, pero sí que esas comunidades ofrecen la posibilidad de repensar formas de vida en común, y como señalais, las hay que son de largo recorrido.

Lo he hecho ya mil veces, vuelvo a hacerlo: damas y caballeros, vean la peli La Belle Verte, de Coline Serreau... fabulita que se abre con una asamblea de una de esas comunidades futuras y, exoplanetarias, en este caso...

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